Mostrando entradas con la etiqueta Dragon Ball. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dragon Ball. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de mayo de 2024

Dragon Ball GT: Episodios 60 – 64, y el recuerdo de una leyenda


Me introduje a las series de Dragon Ball a mediados de los 2000s. No sé cómo les fue a mis contemporáneos en el fandom pero para mí en ese entonces estas series no me parecían tan accesibles. Las series ya habían acabado hace años y los canales de televisión las pasaban cada vez menos. Por esa época tenía la impresión de que no a muchos de mi edad les importaba Dragon Ball y que la mayor parte del fandom estaba conformado por esos millennials que vieron las series cuando recién llegaron. En aquel entonces yo era de los fans más jóvenes, y ahora con esta nueva generación de fans que se introdujeron con Super, podría considerarme como uno de los fans más experimentados. Hay individuos más versados que yo en este tema que podrían explicar más, pero puedo contar unas cuantas cosas peculiares sobre mis tiempos. Una de las cosas que más añoro era que si hablábamos sobre cuál es el más poderoso de todos los guerreros de esta franquicia de machos, había un indisputado campeón… y su cabeza no tenía forma de sandía.

Gogeta Super Saiyajin Cuatro, quien hizo su debut en el episodio 60 de Dragon Ball GT, la fusión de los dos héroes más poderosos de la serie en sus fases más nuevas e impresionantes, y oponente del más grande villano que había en la franquicia: Omega Shenron. Sólo lo llegamos a ver por un solo episodio y en algo que apenas puede contar como una pelea, pero sus hazañas no superadas por ningún personaje de la serie lo consolidaron como el luchador más poderoso de toda la franquicia hasta tal punto. Para Dragon Ball, una serie en gran parte enfocada en la autosuperación y el hacerse más fuerte, está claro que a los fans de esta les importaría mucho el individuo que pueda llamarse el mandamás y demostrarlo. De pequeño, todo eso sumado a su agraciado diseño y trasfondo fue suficiente para que sea uno de mis personajes favoritos de toda la saga, y mi admiración hacia él no ha disminuido en lo absoluto.









Al igual que todo lo introducido en esta serie, he visto una significativa cantidad de detractores del personaje que tratan de menospreciarlo y/o minimizar su escala de poder. Los que querían negar la canonicidad de DBGT seguían insistiendo en que Super Vegetto de Z es el más fuerte de la franquicia, y últimamente veo a otros que tratan de argumentar que el Goku del final de GT es el más poderoso de esta serie, a pesar de que no tiene ninguna hazaña para probar que lo es. Lo más razonable que he oído en cuanto a argumentos es que su participación fue decepcionante porque no acabó con el villano y porque no tuvo realmente una pelea pareja para hacer lucir sus habilidades. Sólo miren cuanto a la gente les gusta Gogeta Blue de DBS Broly, el cual también era inmensamente más fuerte que su oponente, pero tuvo unos buenos minutos de pelea ininterrumpida con animación fluida y colores bonitos, y el espectáculo fue recompensado con una concreta victoria contra el saiyajin.

Para ser totalmente honesto, la fusión nunca me pareció una mecánica muy bien escrita, especialmente posterior a la saga en la que fue introducida. Lo de combinar dos luchadores es genial y todo, y tiene buenas limitaciones y riesgos por lo que es mucho mejor que lo de Gohan Místico. Pero al ser un incremento de poder tan enorme y con menos riesgo (especialmente después del retcon de los potara en Super), cada vez que recurren a ello terminan o bien dando una victoria fácil y que no se siente tan merecida, o que el guionista tenga que hacerlos perder a la fuerza aún si el guerrero fusionado es más fuerte, por lo que terminan escribiéndolo como un jobber.

Gogeta SSJ4 VS Omega – ¿siquiera se le puede llamar a esto una pelea? Esencialmente, sigue el molde de la pelea de Super Vegetto de Z, consistiendo en una fusión arrogante y juguetona humillando al villano de turno. Creo que lo que la fusión de GT tiene de ventaja es que no se alargó por tantos episodios. En un solo episodio, vemos a este imponente personaje hacer las mejores hazañas de velocidad, inmutarse a las técnicas más poderosas del mismísimo Omega Shenron, usar su magia para exterminar toda la energía maligna del mundo (buen callback a su poder que usó contra Janemba), e incluso mostró ese majestuoso ataque de Big Bang Kamehameha x100. Todo eso fue genial y logra demostrar el poder del personaje, salvo por lo de que Omega pueda sobrevivir uno de los ataques más poderosos de Gogeta. Supongo que Atsushi Maekawa tenía que plantear urgentemente esos factores para los próximos episodios en éste.

Como última nota sobre este episodio: Esa última escena en la que Goku agarra la esfera de cuatro estrellas para que no vuelva a ser absorbida por el dragón, eso fue lo último que vi de la serie la primera vez que la vi por allá en 2007. Otra de las famosas humillaciones que recibe esta serie es que los canales de televisión casi nunca pasan todos sus episodios, por lo general la reemplazan repentinamente. En aquel momento fue chocante, como te imaginarás, pero lo que evitó que me sienta frustrado por mucho tiempo fue que Cartoon Network haya pasado el Dragon Ball original como reemplazo, ya que también me encantó esa serie. Además, quedarme con esa duda por años sobre cómo acaba GT creo que fue lo que me hizo tener un gran interés por esta franquicia. Así que esa decisión del canal puede haber ayudado a formarme como fan de Dragon Ball… quizás.



Sólo llegué a terminar de ver esta serie como un par de veces antes de esta vez por lo que no tengo ni mucho apego nostálgico por lo que vino después del episodio 60 ni una opinión muy clara de esos sucesos. La dirección con la que sigue este arco, yendo de acorde a lo que vimos en la pelea de Gogeta, no se enfoca en dar un gran espectáculo sino en complicar la situación para los héroes. Los súper saiyajin siguen a merced de Omega como un par de ratones contra un gato. Hay cierta gracia en verlos fallar en intentar la fusión otra vez, buena ocasión para algunas interacciones divertidas entre los protagonistas y volver a ver esa técnica de imágenes ilusorias con su velocidad… pero entendiblemente no es lo que muchos quieren ver. Contrario al consenso de que Dragon Ball GT no pudo llegar a realizar bien sus ideas, Atsushi Maekawa dijo que no muchas de las ideas fueron descartadas o quedaron incompletas. Y aun así vemos que una potencialmente épica pelea fue interrumpida abruptamente y que en lugar de seguir con otra brillante pelea estemos viendo a los héroes fallar en su plan. Al parecer este es el suceso crucial que Maekawa decidió realizar en esta parte de la, supuestamente reducida, cuota de episodios de la serie. Eso y el otro complicado proceso de la esfera de cuatro estrellas… qué emocionante.

Por cierto, cuando Goku y Vegeta vuelven a hacer la danza de la fusión y falla, Trunks menciona que podría ser porque para la fusión es necesario que los poderes sean igualados y que Goku estaba exhausto en ese momento, pero recuerdo que cuando Goten y Trunks hacían la fusión y esta terminaba tenían que esperar una hora para volverla a hacer. Maekawa o bien intencionalmente lo dejó para que los fans veteranos teoricen, o bien se le olvidó. Si fuese un error de continuidad al menos no traería un cambio tan grave al lore de la saga, a diferencia de los retcons que suceden a menudo en la franquicia actualmente.

En el siguiente episodio vuelve el último héroe introducido en esta serie para ayudar en la pelea. ¿Qué tanto puede ayudar el dragón de Cuatro estrellas si ni siquiera los saiyajin más poderosos pueden hacerle frente a Omega Shenron? La respuesta es nada, incluso diría que el resultado fue en contra de los protagonistas. No tengo más que decir acerca de lo que pasa en este episodio, aparte de que ya conocía esa técnica de bola de fuego de Nuova por los juegos de Dragon Ball Xenoverse. Ya va como la décima vez que digo esto (y por suerte la última), pero siento que este guion menos trascendente fue hecho para darle algo que animar al estudio Last House, y que así los mejores estudios puedan encargarse de los eventos más importantes.



Tal como en este episodio, en el que el estudio Seigasha regresa para encargarse de la batalla conclusiva de esta saga. Los dos saiyajin ya perdieron sus transformaciones de super saiyajin 4, por lo que Omega usa lo bola de energía negativa para *destruir* a Goku y empezar el apocalipsis por toda la tierra y el universo. El director Hidehiko Kadota hace su mejor trabajo en toda la serie con las escenas catastróficas del mundo y en estas luchas desamparadas. Maekawa sí aprovecha el poco tiempo de este importante episodio para darnos algunos conmovedores momentos de personajes. Los guerreros Z en general actúan de forma debidamente heroica al querer enfrentar a Omega aun si Goku ya fue derrotado. El detalle más notable es la caracterización que le da a Vegeta, por una gran porción de GT se ha mostrado el apego que ahora tiene hacia la tierra, estando totalmente dispuesto a protegerla y a decirlo abiertamente, y en esta ocasión menciona que no quiere que vuelva a suceder una tragedia en la que un villano acabe con su mundo y su gente. Muy buena razón, aunque puede que el doblaje haya añadido esto y le esté dando más crédito a Maekawa del que merece.



Como es de esperar del estudio Seigasha, no hay un solo aspecto en la animación de este episodio que sea pobre. Desde la minuciosa iluminación, los llamativos movimientos y gestos de los personajes, hasta los brillantes efectos especiales (de lo mejor que ha hecho Masahiro Shimanuki), todo complementa a la perfección la importancia de estos eventos. Esas escenas de Vegeta, Trunks, Gohan y Goten contra el dragón fueron de lo que mejor recordaba de esta porción de la serie y hasta ahora me inquieta esa escena en la que Omega atraviesa a Vegeta con sus cuernos.

Finalmente, como notarán que dejé a Goku para el final, es hora de ver cómo el protagonista se lleva la gloria otra vez. Siguiendo con cómo lo muestra Toei hasta tal punto, Goku es todo un héroe, de hecho, diría que aquí trasciende y se vuelve prácticamente Jesús. En su forma básica logra resistir el ataque más poderoso de Omega por un momento con solo su voluntad, y después de aparentemente morir, regresa milagrosamente para hacer la genkidama y salvar el universo. No sé si haya una mejor manera de acabar la última gran batalla de la historia de Dragon Ball que con una genkidama, aquella técnica simbólica que une el poder de toda la gente por la que pelean nuestros héroes, y sin explicación Goku es indestructible mientras realiza el ataque – todo con el justo fin de darle un gran y ceremonioso cierre a esta saga.






Más importante, la tan debatida despedida de Goku llega en este episodio final. Maekawa hace un último sermón con lo que dice Shenlong al explicar porque sucedió todo esto y acabando con las esferas del dragón. Luego de desear revivir a la gente que murió en estos eventos, Goku se despide con todos y se marcha en el lomo de Shenlong. Las reacciones tristes de los personajes funcionan bien para ese momento, pero me gusta en particular que se hayan tomado el tiempo de mostrar a Goku volviendo a ver a sus viejos amigos -- junto con esas fantásticas, pintorescas escenas de Goku montando al dragón por los cielos. La escena de Yamcha en el desierto siempre me encantó y agradezco que le hayan mostrado el respeto de darle una despedida a este personaje tan infravalorado (y afortunadamente también me conmovió la primera vez que vi este episodio porque para ese entonces ya había visto Dragon Ball). La de Tenshinhan también la aprecio, aunque fue menos trabajada. Cosa contraria con la de Krilin y Roshi, con esas nostálgicas interacciones en Kame House y los recuerdos de los viejos tiempos. Otra simple pero efectiva despedida con Piccolo en el infierno y volvemos a los personajes principales. Pan se queda con la última despedida por ser el otro personaje con el que más pasamos en esta serie, y este es otro de esos eficaces momentos melancólicos de ella. Sólo encuentra la ropa gastada de Goku y le dicen que la atesore. (Oh, Vegeta…)

(Nota: Según Maekawa, una escena que tuvieron que cortar del episodio fue una en la que Goku se despedía de Número 17 que al parecer habría revivido y vuelto a la normalidad. Se dice que MUCHOS se quejaron de esa omisión, entendiblemente, porque sin una explicación parecería como que el pobre murió y se quedó en el infierno.)


Ahora el misterio: ¿Qué sucedió con Goku? ¿A dónde se fue con Shenlong? Estas cuestiones fueron dejadas intencionalmente a la interpretación de cada uno según Atsushi Maekawa por lo que no hay una respuesta definitiva sobre estas. Algunas cosas están claras según lo que vimos en estos episodios y lo que Maekawa en una entrevista. Cuando Goku recibió esa bola de energía negativa y quedó hundido en ese cráter definitivamente hubo un cambio en él, de ahí hizo esa increíble hazaña de recibir esos otros ataques fulminantes sin recibir daño mientras usa la genkidama, por lo que puede que en ese momento ya sea lo que es en este final. Sabemos que es algo diferente a lo de “estar muerto” con ese aro en la cabeza que vemos siempre en Dragon Ball, pero no sabemos exactamente lo que es ahora. Yo siempre lo tomé como que ha trascendido a ser algo más que una deidad, algo incluso por encima de los otros seres divinos como los Kaioshin. No como un inmortal sino como algo eterno, al que el tiempo, condiciones físicas y demás necesidades asociadas con los mortales ya no le afecten. Lo mismo para su paradero: está en alguna parte a la que nadie más puede llegar, y puede aparecerse en la tierra cuando quiera como lo vimos en sus otras apariciones en el especial de Goku Jr. y en el resto de este episodio.


Todo en este epílogo es tan dulce, se nota a leguas la intención de recompensar a la audiencia y darle una digna despedida a esta historia. Un siglo pasa y vemos que el mundo se encuentra en paz y que los personajes que conocemos pasaron a ser leyendas. Bueno, para ser específico Mr. Satán (por supuesto), y sorprendentemente Goku, quien vamos, la serie casi nunca decidió darle alguna fama en el mundo hasta este punto aparte de lo de ganar un torneo. Mi forma de ver la escena de Goku Junior no cambió mucho luego de ya haber visto su especial, porque desde pequeño lo veía como que él y Vegeta Jr. servían para mostrar que el legado de los personajes continuará con otra generación de guerreros formidables. Ah sí, el linaje saiyajin parece ser tan sólido como antes ya que estos niños pueden transformarse en super saiyajin a pesar de que solo sus remotos antepasados fueron saiyajin de sangre pura. Además, Pan parece aun estar muy bien físicamente a pesar de tener más de 100 años.


Ahora el montaje final con escenas de todas las series pasadas. La verdad es que algo como esto sería muy difícil de hacer mal, muchos fans han hecho sus propias versiones, pero igual merece mérito. Empiezan muy bien con las escenas icónicas del Dragon Ball original como la primera transformación a mono gigante y la introducción varios personajes principales (¿nada de los torneos? Ohh...). Pero cuando llegamos a las escenas de DBZ sí se pone un poco raro: ¿una escena repentina de los androides? ¿nada de la saga de los saiyajin? Al menos mostraron las icónicas victorias contra Piccolo Daimaku, Freezer en namekusei, Cell a manos de Goku y Gohan, Buu por la genkidama, e incluso la de Baby aunque esta fue más o menos reciente. Pero solo hubo pocas elecciones extrañas para este montaje, y de hecho captaron la importante sensibilidad de ésta al terminar con los momentos en los que Goku conoce a Goten y a Pan. Y para complementar este nostálgico montaje también está Katsuyoshi Nakatsuru para dibujar los últimos momentos animados de Goku. Me sorprende que Nakatsuru no haya participado tanto en la animación de esta serie a pesar de ser el encargado de los diseños de personajes para ésta, pero su participación tardía también significó que Goku tuvo una apariencia peculiar en este episodio. Digo, Goku se ve bastante maduro, casi hasta realista con ese cuello tan grueso y ese rostro tan bien definido.


--------------------

¿QUÉ ME PARECIÓ AHORA?

 
Sí, mi opinión acerca del final sí cambió con respecto a lo que pensaba de este cuando era más joven. Antes sentía que la serie había desperdiciado la oportunidad de terminar con una gran batalla entre Gogeta SSJ4 y Omega Shenron en la que la fusión más poderosa de la serie triunfe sobre el villano, cumpliendo lo que Vegetto de Z no pudo hacer. Pero pensándolo bien, de haber sido así y la serie terminando sólo con eso, no creo que haya sido tan memorable o que le haya dado una conclusión tan cerrada a la serie. Dragon Ball Z tuvo un buen final, pero personalmente, siempre sentí que la historia podría continuar por mucho más después de ese punto. Todos están vivos, Goku se fue a entrenar, hay uno que otro cabo suelto que podrían seguir explorando, y con lo acostumbrados que nos tiene la serie a ver a los personajes cada vez más poderosos… realmente se siente que Dragon Ball podría dar para mucho más.

El final que le dio Atsushi Maekawa por otro lado no deja mucho a dónde ir después de esto. El héroe de la historia ya no está ni muerto o que de alguna forma pueda volver con las esferas del dragón, ahora ha pasado a ser una figura mítica, como un auténtico dios. Hasta las propias esferas que le dan el nombre a la serie y arrancaron los sucesos de esta historia en primer lugar han participado como el enemigo final y desaparecieron junto con Goku, cerrando la historia con todo lo que la empezó. Estaba claro para Maekawa y los demás que ya no tendríamos una historia animada de Dragon Ball por un largo tiempo (quizás nunca), por lo que se aseguraron de hablarle a la audiencia en este final con la narración, el montaje final y la despedida de Goku, comunicando definitivamente que Dragon Ball llegó a su fín.

Todo lo demás sobre la serie varió desde predeciblemente pobre hasta impresionante, superando mis expectativas. Por un lado, aprecié más algunos aspectos como la animación, la dirección y varios de los diseños de personajes. Los momentos destacados como las batallas contra Baby, Super 17 y Omega Shenron; y cualquier otro episodio del que haya hablado en gran detalle, en su mayoría los disfruté tanto como antes. Y, por otro lado, siento que el ritmo es la peor parte de esta serie. Entiendo que Dragon Ball y Z se hayan podido tomar el tiempo para alargar algunos lapsos y mostrarnos momentos más amenos y que estos hayan funcionado (en cierto punto) para que los grandes eventos se sientan más satisfactorios. Sin embargo, siento que GT debería haber invertido más tiempo en la confrontación a los villanos principales ya que estas acaban sorprendentemente rápido. Esta serie tuvo solo 64 episodios, volviéndola teóricamente la más compacta de todas en su momento, pero de hecho creo que podría haber sido mejor si se hubiesen tomado más tiempo en desarrollar mejor las batallas principales.

Dragon Ball Z es por mucho mi serie favorita de toda la franquicia. Seguro que ya lo he mencionado antes, pero quiero dejarlo claro por si esta retrospectiva te hace creer otra cosa. Mis momentos e historias favoritas de toda la franquicia están en DBZ y, para mí, nada de lo que vino después se le compara. Pero nunca quise aceptar el final de Z como el cierre de la historia. Siempre sentí que ese final daba a entender que muchas aventuras estarían por venir, y como la primera vez que vi DBZ inmediatamente continué con GT, y que sí la disfruté en aquel entonces, nunca tuve problemas para aceptarla como la continuación canónica de la historia. (Vamos, no había forma de que sepa el concepto de una adaptación a un manga cuando era un niño que veía televisión por cable.)

No voy a pretender que es una opinión impopular gustar de Dragon Ball GT, o que es una obra maestra incomprendida, pero no está mal discutir algunos de los aspectos mejor logrados de esta y porqué personalmente me gustaron ahora o de niño. La continuidad del anime de Toei es con la que crecí y aprecio como adaptaron la historia de Akira Toriyama, e incluso adoro los propios conceptos e ideas que crearon para su adaptación. Es por esa familiaridad que tenían los que trabajaron en Dragon Ball GT con las series anteriores al haber trabajado recientemente en estas, y por la peculiar época en la que se hizo este anime, que sí hay una gran reverencia y entendimiento hacia la saga, además de ese toque grunge noventero que nunca se volverá a replicar en otra saga.

Una queja común acerca de esta serie es que casi todo el elenco es dejado de lado y que la historia se enfoca demasiado en Goku. El último hijo de Bardock es el que participa en casi todas las peleas principales, el que recibe primero la gran transformación original de la serie, y el que vence a todos los villanos principales; y al parecer a muchos fans no les gusta eso. Es bien raro, es como si los fans de Spider-Man se quejaran de que él siempre sea el que vence a sus villanos, aunque sea él el protagonista de la historia; o que a los fans de Ultraman les moleste que este sea el que siempre aparece al final del episodio a enfrentar al kaiju, o que los fans de Super Sentai o Power Rangers digan que es malo que la historia se centre en el rojo. Supongo que Goku no es suficiente para cargar la serie para algunos, pero no para mí, ya que por sorpresa Goku terminó siendo mi parte favorita de esta serie.

Otra herejía para los elitistas sería decir que me gusta cómo Toei solía escribir a Goku, y oponerme a ellos me da algo de orgullo. Siento que después de todo por lo que Goku ha pasado y todo lo que ha aprendido, es totalmente razonable que sea ahora tan heroico y comprenda la seriedad de tener que acabar con los villanos. Él ya entiende que no todos los vilanos pueden reformarse, ya que Freezer trató de matarlo luego de darle la oportunidad de que se vaya, y por eso no dudó en matar a Cell o a Kid Buu o a los malos de GT. Claro que le gusta luchar y tener peleas honorables, pero en esta serie no recuerdo que haya puesto en riesgo a los demás para tener una pelea egoístamente, y sabe que él es el que tiene que pelear para proteger a la tierra y a su gente ya que en la saga de Buu vio que Gohan no prefiere pelear, y que Goten y Trunks tampoco se toman las cosas enserio. Por eso el Goku de GT me parece el más genial y el más maduro, la culminación de todo lo que aprendió en su jornada y se volvió el héroe saiyajin definitivo. Totalmente merecido que haya obtenido la transformación saiyajin más poderosa y que termine yéndose como una leyenda.

Sentí una inmensa decepción cuando descubrí que a Akira Toriyama no le gustaba la actitud heroica que le dieron a Goku y que en realidad sí quería mostrarlo como un egoísta al que le importa más pelear que sus seres queridos. Y fue OTRA gran decepción ver que para el regreso de la franquicia todavía se aferre a esa descripción de Goku a pesar de que en su propia obra sí maduró, y sospecho que fue justo para ir en contra de lo que hacía Toei que quiso exagerar esas características indeseables del personaje y hacer una regresión a su desarrollo y hacerlo olvidar sus disciplinas de pelea. Goku absolutamente tuvo sus peores momentos en Dragon Ball Super, bien podría ser un sociópata por cómo lo caracterizan ahí.

Pero más decepcionante aún es que Toriyama recurra a solo repetir tramas y momentos pasados para asegurar el éxito basándose en la nostalgia. Es una forma tan sosa, floja y barata de continuar la historia de seguir la historia, y esto es solo mencionar el principio de la lista de problemas con Dragon Ball Super. Terminé criticando Super mucho más seguido de lo que quería inicialmente para estas entradas, y tampoco viene al caso entrar en detalle acerca de esa serie ya que esa entrada no es sobre eso, pero igual debo decir que hay tantas y tantas decisiones creativas, artísticas y narrativas que detesto de Super, al punto que sería difícil encontrar un aspecto de Dragon Ball que no haya sido arruinado, o al menos empeorado en menor medida.

Aparte de creo que la animación y diseños, parece que ya he señalado todo lo que molestó sobre Dragon Ball Super. Pero como ya mencioné al principio de esta retrospectiva, esa serie también no dio varias buenas adiciones e historias que no quisiera perder, por lo que no puedo rechazarla por completo. Super introdujo otros de mis antagonistas favoritos como Goku Black, Zamas y Jiren, y algunas grandes transformaciones como el Ultra instinto. Esos son de los personajes que más me gustan usar en los videojuegos, recrear sus momentos en los juegos es genial, así como también lo es directamente volver a ver las escenas de vez en cuando. Por el aparente apego que tengo por esos personajes y por la nostalgia que le tengo a la serie ahora, estoy seguro de que si hiciese una retrospectiva a DBS como la hice para esta serie también tendría muchas cosas buenas que decir de esta.

Es justo por ese final abierto que tuvo DBZ que aprecio las series posteriores que continuaron la historia y expandieron el lore de la saga. Por tantos defectos que tengan tanto GT como Super, no puedo llegar a odiar a ninguna de las dos y las considero a ambas importantes por darnos un vistazo de cómo podría continuar esta historia y potencialmente darle una conclusión satisfactoria. Es totalmente ineludible terminar comparándolas por lo mucho que difieren sus ideas y forma de llevarlas a cabo, así qué ¿Cuál es mejor? Pues una es realmente corta, no invierte tanto de su tiempo en sus mejores ideas, y sus coreografías para las peleas tampoco suelen ser de las deslumbrantes, pero al menos no cambia nada sobre los personajes o la historia original, y también se preserva la tensión y la violencia para las confrontaciones contra los malos. Mientras que la otra serie tiene más batallas espectaculares, es más larga y expande todavía más este mundo ficticio, pero eso también vino con varios retcons, regresiones para varios personajes, y otras lamentables decisiones causadas por el aumento en el enfoque comercial y la censura para el público infantil. Realmente depende de cuánto te importen estos defectos y qué se ajuste a tus preferencias, y será mejor que admitamos que ambas series tienen momentos de los que avergonzarse.

Faltaría ver qué clase de final tendrá DBS para dar un veredicto sobre esa serie, y al menos recuerdo estar más o menos contento por como terminó DBGT en su momento. Claro que su final me pareció suficiente para terminar toda la historia de Dragon Ball, ¿verdad? Jajaja…

LA LEYENDA DE DRAGON BALL AF







Bueno, para ser honesto esto no era lo único que mantuvo mi interés por la franquicia en esos tiempos. A finales de los 2000s e inicios de los 2010s Dragon Ball Z seguía siendo mi serie favorita, por lo que naturalmente en mis primeros años usando internet los pasaba buscando más cosas que ver relacionadas a esta franquicia. Gran parte de mi tiempo en internet lo pasaba viendo AMVs, edits y algunos gameplays, pero la idea de otra continuación oficial a la historia era algo que no podía ignorar. Recuerdo que para ese entonces mi hermano mayor ya me había contado sobre esta supuesta secuela por lo que estaba empeñado en averiguar sobre esta. Ahora, Dragon Ball AF fue un mito que persistió hasta la llegada de La Batalla de los Dioses, y no creo que algún fan serio de la franquicia realmente haya creído en este. La mayoría de los que creíamos en esto éramos fans jóvenes como yo, mientras que otros solo lo usaban para sus fanarts y fanfics. En el fondo era consciente de que era una mentira, pero igual quería creer en ello.

Hubo varias versiones de la historia que querían hacer para Dragon Ball AF. Algunas continuaban la historia de Goku Junior, lo cual me parece lo más razonable ya que eso es lo último que vimos, pero la mayoría tomaban lugar justo después de la batalla contra los dragones malignos y de que Goku se fuera con Shenlong. La creatividad de los fans prosperaba gracias a este fenómeno en el fandom y aparte de las creaciones de artistas menos talentosos, que siempre iban a estar, hubo algunos que se volvieron icónicos y aceptados por los seguidores de DBAF. La imagen de arriba es la clásica ilustración de Tablos que fue interpretada como Goku en la fase cinco del súper saiyajin y que desató el mito de esta supuesta continuación. Algunas ideas para historias eran más creativas que otras, desde reciclar arcos de GT como nuevas sagas sobre otro tsufuru sobreviviente, una nueva saga del infierno, o la aparición de otro pariente de Freezer. Pero las creaciones mejor recordadas creo que fueron este diseño para el SSJ5 y el personaje de Zaiko (o Xicor, como les guste), los cuales incluso llegaron a ser usados para unos mangas no oficiales de DBAF hechos en Japón, los más notables siendo los de Young Jiji y Toyble (actual alias: Toyotaro).

Lo que más recuerdo con cariño sobre AF y lo que más me fascinaba en ese entonces eran las nuevas fases del super saiyajin que inventaban los fans. Aparte del SSJ5 recuerdo que había videos que mostraban los “diseños” de las fases 6 hasta la 10, y también otros hasta el infinito, por qué no. Ahora, cuando era pequeño no tuve realmente una reacción negativa hacia GT o hacia su final y no tenía problema con aceptarlo como el final definitivo de la serie, y estoy seguro que muchos seguidores de AF tampoco lo tuvieron, por lo que habría que preguntarse por qué muchos estábamos pidiendo más de Dragon Ball en ese punto.

Ojo, no todos en el fandom éramos los que pedían que se haga Dragon Ball AF. Una porción ya estaba bastante satisfecha con todo lo que nos había la franquicia y otros fans rechazaban todo lo que fuese hecho después de DBZ y que no sea creación de Toriyama. Para los que seguíamos AF, la verdad es que nunca podía haber suficiente de Dragon Ball para nosotros. Esta serie de aventuras y peleas de gran escala ya tenía una fórmula que los fans amaban. Ninguna otra serie podía combinar tan bien un mundo divertido e imaginativo de fantasía, personajes queribles, peleas explosivas con magnitudes de poder cada vez más altas, momentos genuinamente emotivos, e historias simples y épicas con dosis de humor. Los fanáticos de Dragon Ball siempre estaríamos pidiendo más de esta franquicia por lo mucho que amamos ese mundo y el cómo funciona.

Y eventualmente lo obtuvimos, y nada menos que de parte del creador de la franquicia (y también porque Toei y Bandai querían) lo cual ya es otra historia. Por otro lado, si bien atesoro esos recuerdos que me dio mi etapa de Dragon Ball AF, tengo cero interés por todo lo que Tablos o cualquier otro creador actual esté haciendo con ello. El fenómeno de DBAF ya terminó hace muchísimos años, fue enterrado cuando la franquicia regresó de verdad, y ni creo que vaya a volver o que valga la pena tratar de revivirlo. Digo, ¿qué era lo más atrayente acerca de la franquicia y que los fans querrían ver más? No era más desarrollo de personajes, sino las escalas de poder y ver con qué nuevas extravagantes transformaciones se manifestarían esos nuevos niveles de poder. Lo más recordado de AF eran esos diseños exagerados de las nuevas fases saiyajin e imaginar qué tan poderosas serían. DBS cumplió con dar muchísimas transformaciones, con la primera llamándose Súper Saiyajin Dios, por lo que ese lado del fandom ha sido mayormente satisfecho. Claro que ni la creatividad de los fans ni las ganas de ver más Dragon Ball puede acabarse, por lo que, esencialmente, el equivalente moderno de DBAF serían esos videos de “Goku entrena por un billón de años y con el Ultra Mega Instinto se enfrenta al Daishinkan”.

Actualmente no estoy tan interesado por lo que la franquicia saque como lo tenía en los tiempos de DBAF. Luego de ponerme al día con la historia de DBS e incluso después de escribir esta retrospectiva no llego a sentir tanto entusiasmo por lo que vendrá en el futuro como otros en el fandom. En parte porque Dragon Ball ya no significa tanto para mí como solía ya que me volví más fan de otras cosas y que no soy tan fácil de impresionar como en mi preadolescencia, y porque no me ha gustado tanto la forma en la que la franquicia ha sido manejada en los últimos años. No es tan difícil entender por qué los últimos proyectos de Dragon Ball no han sido tan innovadores, no muevan la historia del status quo, y/o traten de aprovecharse de nuestra nostalgia: con lo inmensamente exitosa que ha sido, y seguirá siendo Dragon Ball en mercancías como juguetes y videojuegos, está claro que una gran prioridad está en maximizar estas ventas y tratar de no dividir a los fans o salir del sector demográfico del que se están enfocando. También está ese pensamiento más cínico de “Dragon Ball nunca tuvo alguna enseñanza. No hay nada en esta que analizar. Es solo una obra chistosa e inútil.” Del editor Kazuhiko Torishima y que sospecho que muchos involucrados en la franquicia, posiblemente incluyendo a Toriyama, han tenido al momento de trabajar en esta desde su regreso.

Es que, entiendo que Toriyama no fue como Tolkien en cuanto a lo dedicado que estaba con el mundo ficticio que había creado, y tampoco creo que todas las historias tengan que ser elaboradas así; y esa forma de describir a la obra no es objetivamente inválida… pero chicos, no podría haber una forma más aburrida y poco sentimental de interpretarla. No sería tan descabellado pensar que no todo estuvo tan bien pensado como me gustaría (lo mismo para otros que también quieren sobreanalizar esta obra sobre karatekas mágicos) y que las maravillas logradas con esta pudieron ser por accidente, pero desacreditar tan amargamente la franquicia hasta decir que no tiene ningún valor me parece ridículo, y definitivamente no debería ser una excusa para trabajar con cinismo en las nuevas entregas.

Escribo esto no tanto después del fallecimiento de Akira Toriyama (QEPD, Sensei), y reconozco su talento y esfuerzo que tuvo para crear Dragon Ball y hacer que sea tan disfrutable. Pero, sumando a mis tantas herejías, debo decir que con el paso de los años, cuando fui descubriendo y explorando otros aspectos de la franquicia he llegado a apreciar mucho más lo que otras personas han contribuido a la franquicia, y creo que sus aportes no han sido tan reconocidos como deberían. Los tres editores, Torishima, Yuu Kondo y Fuyuto Takeda, nos salvaron de prolongados arcos aburridos e intrascendentes, de diseños menos apropiados para los personajes, de desaprovechar algunos personajes e historias, y demás. Disfruto mucho de las adiciones que hizo Toei al adaptar el manga. Aprecio mucho lo que hicieron Aya Matsui y Atsushi Maekawa y los demás al continuar la historia con DBGT, a los nuevos personajes que introdujeron, las ideas y adiciones brillantes como el super saiyajin cuatro de Katsuyoshi Nakatsuru. Y actualmente, las trece películas de Dragon Ball Z de Takao Koyama, junto con los dos especiales de TV, se mantienen como el material más sólido y entretenido de toda la franquicia.

Ahora, hay mucho que me gusta de lo que nos dado Dragon Ball desde su regreso en la década pasada, así como mucho que me disgusta, y si bien tengo que aceptar que varias de las peores decisiones fueron por parte de Toei u otros, no podría decir que me gustó la mayor parte de lo que Toriyama ha hecho con la historia. Solo la primera de las cuatro películas escritas por él (La batalla de los dioses) me pareció una buena adición para la franquicia, mientras que cosas como Dragon Ball Minus y La resurrección de Freezer ni me parecieron disfrutables y sus cambios a la historia arruinan la obra original en retrospectiva. Las dos películas de Super, Broly y Super Hero, aparte de su pésimo manejo de los personajes no están tan mal y me han llegado a gustar un poco más últimamente, pero igual me parecen un gran desperdicio. Con todo esto dicho, y agregando que varias de las mejores partes de Dragon Ball Super (en especial la mayor parte del Torneo del poder) fueron obra de otros escritores, creo que está claro que no considero que todo lo hecho por Toriyama sea mejor (o que todo lo “canónico” lo sea) y que no deberíamos desacreditar lo que otros autores pueden hacer con Dragon Ball. La discusión sobre Dragon Ball no debería ser rechazada, ni por querer desacreditar a los fans por gustarles esta franquicia en particular, o por desvalorizar la obra en sí, ni por el elitismo de considerar solo ciertas partes de la franquicia como importantes por tener el nombre del autor en estas. Quisiera poder siempre discutir sobre Dragon Ball con otros fans, conocer sus perspectivas y llegar a algo constructivo, y también disfrutar lo que nos traiga la franquicia en el futuro. Puedo creer que en el futuro alguien más nos podría dar algo tan bueno o mejor de lo que ya hemos visto en la franquicia hasta el momento. Sólo… no apostaría por ello.

También está este bonito dibujo y mensaje de Toriyama sobre GT. Sólo no me pregunten por lo que dice.

miércoles, 4 de octubre de 2023

Dragon Ball GT: Episodios 48 – 59

 


Episodios 48 – 53


Las esferas del dragón… no tan sorpresivamente no son lo que más mueve la historia de las series con “Dragon Ball” en el nombre. Akira Toriyama quería poner “Dragón” en el nombre de su obra por ser esta una palabra que aparecía frecuentemente en muchas de las películas de artes marciales que tanto le encantaban (como “Operación Dragón” de Bruce Lee). Así que varios elementos característicos de la serie, como las inspiraciones a Viaje al Oeste e incluso las esferas del dragón fueron más bien adiciones tardías que fueron sugeridas por el editor de Toriyama. Sensei solo tenía planteado que quería hacer una historia de aventuras y artes marciales, y ese ha sido su mayor enfoque durante el transcurso de la creación de la obra. Dragon Ball siempre se ha tratado sobre Goku, sobre su jornada y crecimiento como guerrero, y a medida que la serie evolucionaba hacia esta historia sobre peleas exageradas de semidioses, el protagonismo que tenían las esferas fue desvaneciéndose cada vez más.

De lo que más me ha gustado resaltar en esta retrospectiva ha sido cómo esta serie trata de darle cierres a algunos conceptos introducidos en sus predecesoras, como que la saga de Baby tenga una especie de reflexión sobre lo que fueron e hicieron los saiyajin, o lo que fue de los tsufurus, además de darnos la forma definitiva de la leyenda del súper saiyajin. La saga de Super 17 aprovechó ese infierno inventado para el relleno de DBZ y nos dio un montón de fanservice al traer a todos esos viejos villanos y hacer que los héroes puedan vencerlos una vez más. Así que el concepto detrás de esta última saga de la serie sería remontarnos a ese mismo elemento que fue central para la primera saga del primer Dragon Ball. El guionista Atsushi Maekawa explica que la razón por la que las esferas del dragón son el último enemigo de esta historia es para mostrar que uno debe afrontar y superar sus problemas con su propia fuerza – en todas las sagas anteriores los personajes han usado estos aparatos mágicos para corregir cualquier error o tragedia que les haya aparecido, pero ahora tendrán que enfrentarse a siete dragones que son las manifestaciones de aquellas cosas que “arreglaron” usando esas esferas, y esta vez tendrán que vencerlos usando su propias manos en vez de con la ayuda de Sheng Long. Inclusive los daños en los lugares, que también eran restaurados con los deseos, ahora permanecen luego de las batallas y tendrán que ser arreglados por la propia gente.

La verdad no creo que haya una mejor idea para un antagonista final de Dragon Ball que las propias esferas del dragón. Considerando su prominencia y, eventualmente, devaluación a lo largo de la historia, ya era hora de volver a imponer respeto a los objetos que dan nombre a la serie. Solo miren cómo Dragon Ball Super las ha ridiculizado, no hay nada más patético y sin gracia que Bulma pida arreglarse las arrugas o el culo. Vamos Toriyama, esfuérzate más en tus chistes, sé que puedes escribir cosas mejores.

(Y que revivan de una vez a Kaiosama…!)

Hablando de deseos que desearías que no fuesen canónicos, es momento de hablar de un problema acerca de la continuidad que Dragon Ball GT ha “tratado” de plantear. Está bastante claro que esta serie es una secuela del anime de Dragon Ball Z que ha hecho Toei, y que por ello utilicen elementos no pertenecientes al manga de Toriyama, como los tsufurus, pero podría ser que vaya aún más allá de eso. He visto a algunos fans afirmar que las películas de Dragon Ball Z también son canónicas para GT, o al menos algunas de éstas. Las mayores piezas de evidencia son la aparición de Cooler entre villanos que regresan del infierno, y que en el opening Trunks utilice una espada, lo cual es una alusión a Trunks del futuro pero bien podría ser la que le dio Tapion en la treceava película. El problema con estas películas es que en la mayoría de estas los personajes hacen un deseo con las esferas del dragón, y que esta saga muy minuciosamente ha elegido los deseos realizados en la historia canónica de Dragon Ball y Z, por lo que si las películas fuesen canónicas entonces también deberían contar esas veces que usaron las esferas también, lo cual no es así. Los rivales más poderosos tiene muchos problemas encajando en la continuidad de Z por lo que automáticamente queda descartado como canónico, mientras que en El ataque del dragón no solo utilizan las esferas una vez, sino que no tendría sentido que la espada sea la de Tapion porque si asumimos que Trunks del futuro también la obtuvo de él, no tendría sentido porque en su línea temporal no hay nadie que pudiese haber vencido a Hildegan. Cada una de las películas tiene algo que evite que puedan ser canónicas hasta para Z o GT, por lo que creo que está bastante claro que ninguna lo es y que todas esas pequeñas apariciones son simples inconsistencias. (Y por eso mismo Super tampoco puede ser parte de la misma continuidad que GT, ahí ya han usado las esferas como una docena de veces.)

Ahora, por más que me gustaría decir que esta saga hace un mucho mejor trabajo que la primera en aprovechar este elemento nostálgico de las esferas del dragón, la realidad es que volver a ver el principio de esta saga no me ha gustado tanto como cuando era más joven. El shock que causa ver que esto le haya pasado a las esferas es inmenso, y esas hermosas secuencias de esos dragones sombríos yendo a varios lugares del planeta (cortesía de la dirección de Mitsuo Hashimoto) también causan una gran primera impresión… pero el verdadero contenido de esta saga, al menos al principio, es sorprendentemente aburrido. Luego de lo atrapante que fue la saga de Baby, seguida inmediatamente de la corta pero bastante entretenida saga de Super 17, estos episodios arruinan por completo la buena racha que tenía la serie. Esencialmente volvemos a cómo era la primera saga con episodios en los que Goku y Pan pelean contra monstruos de la semana alfeñiques y nada interesantes y… bleh. Bueno, estoy viendo un anime, así que supongo que debí esperármelo.


Lo único que quiero discutir sobre estos episodios es este extraño momento. Indiscutiblemente uno de los anti-feats más mencionados por detractores de la serie, y uno de los más desesperados. La verdad, que la serie decida mostrar a Goku teniendo que transformarse a su fase más poderosa para mover un edificio como una demostración del poder del personaje es absurdo, pero esta es una de las consecuencias del grave problema que tiene Dragon Ball en general en cuanto a su inconsistencia al calcular y demostrar el poder de los personajes. Desde el primer Dragon Ball se ha mostrado que los personajes son capaces de destruir ciudades enteras de un solo disparo, y la serie ha avanzado a tal punto que incluso vimos personajes destruir cuerpos celestes, pero cuando vemos a los personajes pelear casi nunca se refleja eso. Si los personajes realmente tuvieran dicho poder, cualquier golpe que den debería causar daños devastadores a los planetas en los que están, o incluso destruirlos, pero la serie insiste en que sigamos viendo a los guerreros peleando de la misma manera. (¿Quién dice que Cell realmente puede destruir un sistema solar? Nunca vimos a ese tonto destruir ni una estrella, Naruto podría ganarle.) Y para los que usan esto para debates de GT vs Super, ¿se acuerdan de cuando un láser corriente atravesó a Goku ssj blue? ¿Qué hay de todas esas ridículas escenas de entrenamiento en las que a Goku le cuesta levantar unas cuantas toneladas? Y podría pasarme toda la tarde enumerando más anti-feats como que a Goku ssj dios le duela que Broly lo golpee contra el hielo, o esta obra de arte.

Episodios 54 – 59



Cuatro estrellas, Si Xing Long, Nuova o como quieran llamarle, es obviamente el primero de los enemigos de este arco que realmente valen la pena discutir. Uno de los pocos dragones malignos que suelen aparecer en los videojuegos, este bicho se ganó su fama entre los fans por unas buenas razones. Su imponente diseño y su actitud (de la que hablaremos en un rato) claramente lo hacen resaltar de inmediato, pero personalmente también diría que esa particularidad de que su poder se base en el fuego lo vuelve un enemigo bastante único entre los de todo Dragon Ball. Hay una gran cuestión sobre si los guerreros de Dragon Ball siguen siendo vulnerables a ataques elementales a pesar de lo inmensamente poderosos que son. Pensándolo lógicamente asumiríamos que para este punto no deberían serlo, digo, no creo que algo de fuego sea más destructivo que la bola que Freezer usó para destruir un planeta, pero hay algunas instancias que indican que sí pueden afectarlos. Está el hecho de que algunos villanos fueron aniquilados lanzándolos al sol, o algunos otros momentos extraños en los que los personajes le tienen miedo a esas temperaturas (como cuando Goku cree que no sobreviviría en el núcleo de la tierra en DBS). Yo creo que realmente no son débiles a los ataques elementales, al menos no a los de una potencia mundana. Para mí que esos villanos murieron por el daño del ataque que los empujó al sol en vez de la temperatura del sol. En Super incluso vimos a Goku y Broly pelear bajo lava, mientras que otros de los pocos ataques elementales en la serie (como ese ataque eléctrico de Roshi) son obviamente potenciados enormemente por el ki del luchador, incluyendo las técnicas de fuego y hielo de los dragones de estos episodios.

Por otra parte, siento lástima por el estudio Last House. Claramente Toei entiende la dura situación en la que se encuentran (con prácticamente solo Masayuki Uchiyama trabajando ahí), por lo que les asignaron un episodio que consiste totalmente en escenas de dialogo y escenas recicladas de series anteriores. Hicieron lo que pudieron, y de todos modos no hay mucho que comentar de lo que pasa en ese episodio. Bulma dice que puede hacer que Vegeta obtenga la fase cuatro volviendo a usar la máquina que usaron para volver Oozaru a Baby Vegeta, lo cual ya lo sabía pero no es una mala manera de emocionar a los que ven la serie por primera vez.


Después de eso, empieza la pelea entre Nuova y Goku SSJ4. Lo mejor es la química entre ambos, con esa madurez del Goku SSJ4 y el respeto con que se tienen mutuamente, es refrescante ver una pelea seria y honorable luego de tanto tiempo. Por desgracia, nuevamente la sosa coreografía de la pelea falla en hacer que esta pelea sea tan cautivante como debería. La batalla ni siquiera dura mucho como para tener más oportunidades de impresionar, porque es interrumpida por otro macarra impaciente. (Vamos, nos dieron más episodios completos para esos otros dragones aburridos. Caramba.)

Aunque no quiero decir que las cosas se vayan abajo, para nada. Siempre me gustó Tres estrellas tanto como su hermano y creo que su inclusión trae otra refrescante dinámica entre personajes. Me encanta cuando la serie te hace odiar al villano, y que este granuja venga a interrumpir esta pelea limpia, y use esas tácticas sucias contra ambos es excelente. Ese pequeño drama de una confrontación entre hermanos, ambos de una especie maligna, ya me trae de vuelta a esa emoción que tenía DBZ (particularmente en las primeras sagas). Incluso tenemos una demostración interesante de la habilidad de Goku, eso de que las técnicas no vuelvan a funcionar en él tiene sentido considerando toda la experiencia que tiene en peleas, y es algo que me había impresionado mucho cuando era niño. Una aún mejor demonstración de la habilidad de Goku fue ese épico momento en el que, después de ser cegado por un ataque a los ojos, Goku consigue contraatacar a otro ataque sorpresa usando sus otros sentidos, finalizándolo con un golpe del dragón. La escena es ASOMBROSA y de los mejores momentos del personaje.


El estudio Seigasha realmente se lució con esto, y por suerte el resto del episodio seguiría con otras escenas impresionantes. Apropiadamente, en este mismo episodio es introducido el dragón de Una estrella, el enemigo final de esta serie. En su primera aparición nos demuestran que es igual de desalmado que Tres estrellas (al llegar a matar a uno de sus hermanos) y que su poder lo vuelve alguien a quien temer. Atsushi Maekawa también consigue que esta repentina pelea sea interesante al hacer que Goku empiece con una desventaja (sigue cegado por el ataque de San Xing Long) y que por una vez los luchadores aprovechen lo que hay en el escenario (ese parque de diversiones en ruinas). Otra escena impresionante, prueba de la destreza del estudio Seigasha, es cuando Goku le lanza un Kamehameha x10 a Una estrella y este lo recibe como si nada.


Luego de que ese episodio dejase a Goku en una nefasta situación, el plot armor vuelve a entrar en acción y el resto de los Guerreros Z (incluyendo a Milk, Videl y Mr. Satán) aparecen para salvar al protagonista, porque justo ahora se dan cuenta del peligro de esta situación. Así que estos recurren a un método usado anteriormente en la serie: que los saiyajin le den su poder a Goku; lo cual funciona y con este nuevo poder el saiyajin ciego finalmente hace justicia por todo lo que ese villano le hizo a Nuova y a cualquiera de sus otras no-mostradas-pero-seguro-que-existen víctimas.

  • Por lo general no me gusta cuando los fans se inventan una “mejor” versión de la historia de la serie que los guionistas y productores profesionales, pero recuerdo un comentario de alguien que decía que esta saga hubiese sido más interesante si hubiesen hecho que los Guerreros Z se dividan para que cada uno se enfrente a alguno de los dragones malignos por separado. Esa quizás podría haber sido una forma de darle un momento de brillar a estos personajes que la serie no ha aprovechado muy bien (especialmente a Uub).
  • Al menos aprecio que esos amigos vengan a apoyar a Goku para su última gran pelea. Qué conmovedor.
  • Una estrella sobrevive al ataque y acto seguido absorbe el resto de las esferas para llegar a su forma definitiva: Omega Shenron, el villano más poderoso de Dragon Ball GT. Como es obligatorio dar mi opinión de él para completar esta retrospectiva lo voy a decir ahora mismo: Omega nunca fue exactamente uno de mis villanos favoritos, pero me agrada lo suficiente. Él es prácticamente otro Kid Buu en el sentido de que su personaje es enteramente la personificación del mal, e incluso con la distinción de que éste sí puede hablar, su falta de otras caracterizaciones o actos malignos evitan que sea muy memorable o interesante. Pero su diseño demoníaco es genial, su fuerza es tremenda, lo de usar los poderes de los otros dragones es brillante y muy bien utilizado, y no se queda en la serie por demasiado tiempo como para que te canses de él, por lo que está chévere.


La batalla continúa y algunos de los mejores talentos son traídos para complementar estos momentos importantes. Omega hace un espectáculo al utilizar las habilidades de sus hermanos absorbidos (me gusta en particular esa imagen de Cuatro estrellas cuando usa su poder) lo cual se ve bien pero es casi completamente inútil porque que el saiyajin ya se adaptó a éstos. Más importante aún, los ojitos de Goku por fin se sanaron por lo que se le ocurre la *impactante* estrategia de fingir no poder ver pero en realidad apuntar su kamehameha correctamente, atinándole y causándole… cero daño. Pero esperen, resulta que Goku hace un combo al dar un golpe del dragón por tercera vez en esta serie. Qué importa que ya hayamos visto esa técnica hace dos episodios, si Toei sabe que esta sexy técnica no canónica probablemente no será usada en muchísimos años será mejor que aprovechen mientras pueden mostrarla. La dirección de Yoshihiro Ueda y la animación de Tadayoshi Yamamuro logran otra de las mejores escenas de la serie visualmente.



Este glorioso ataque vuelve añicos a Omega, pero con el poder del dragón eléctrico consigue recomponerse y volver a pelear. Ahora, esto me hace preguntarme si Omega también es débil al agua como ese dragón (si tuviese que adivinar, diría que probablemente no). Tampoco estoy seguro de si su regeneración es tan buena como la de Majin Buu, por la forma como lo hace parece ser un proceso más lento. Al menos es suficiente como para que Goku recurra a intentar volarse para destruir al dragón. Me encanta esta noble caracterización de Goku, entendiendo que su sacrificio y la muerte de este monstruo podrían salvar el universo… pero no creo que esa explosión sea capaz de matar al dragón. Por suerte Vegeta llega a tiempo para que no perdamos a nuestro protagonista por una tonta decisión, e inmediatamente ejecutan ese plan de usar esa máquina de ondas de Bulma para que Vegeta se vuelva un mono gigante otra vez y posteriormente un súper saiyajin cuatro.

Hay una gran cantidad de fans que han criticado el hecho de que Vegeta use una máquina para transformarse en super saiyajin 4, diciendo que “hizo trampa” al no hacer el mismo procedimiento que hizo Goku, y algunos llegando a decir que no es propio de Vegeta. Primero que nada, estamos hablando de Vegeta, el mismo sujeto que para hacerse más fuerte ha recurrido a métodos como crear una luna artificial, o dejar que Krilin lo atraviese con un rayo para que pueda curarse y abusar del zenkai. El príncipe siempre ha usado los métodos más eficientes para conseguir esos incrementos de poder, él usa las armaduras que le hizo Bulma y uno de sus formas de entrenar más frecuentes es la de meterse en una sala de gravedad artificial. Si me preguntas, no creo que ir al planeta del supremo Kaiosama a que éste use unas pinzas para sacarle la cola de nuevo hubiese sido algo que vaya bien con el personaje de Vegeta.


Realmente adoro que la serie nos de otro super saiyajin cuatro en este punto tan tardío. Esta transformación siempre fue de mis favoritas, y por más que GT no le haya dado tanto protagonismo a Vegeta como sus fans querían, al menos podemos decir que en esta serie ambos personajes acabaron con una no muy grande diferencia de poder entre ellos. Vegeta reconoce que incluso con esta nueva transformación no serán capaces de vencer a Omega Shenron, por lo que sorpresivamente le propone a Goku hacer la fusión. Es… una verdadera lástima que no veamos a Vegeta SSJ4 tener una pelea por sí mismo, pero esto de pasar directamente a la fusión es una gran demonstración del desarrollo de su personaje y a la serie le conviene anunciarnos el regreso de la fusión (que tanto les encanta a los fans) para mantenernos enganchados para el siguiente episodio, del que hablaremos en la próxima y última parte de esta retrospectiva.

Como última nota, el cuarto ending de la serie definitivamente me parece el menos bueno, especialmente viniendo después de los excelentes dos anteriores. “Sabitsuitai machine gun de ima uchinukou” de hecho es bastante decente, aprecio esta sincera melodía nostálgica por parte de los para entonces ya longevos WANDS, aunque la menor energía que tiene a comparación de sus predecesoras no le ayuda mucho. Las secuencias animadas son mi mayor problema con este ending, tanto Don’t you see como Blue velvet nos dieron secuencias e ilustraciones mucho más creativas e inspiradas sobre la trayectoria y las amistades que hizo Goku en su jornada, así que esto de mostrar unas animaciones de Gokus de diferentes épocas caminando se siente como si ya se les hubiese acabado las ideas. Aparte, ¿qué onda con esta imagen del final? Piccolo está ahí, Uub no está fusionado con Buu, y Goku por algún motivo usa el traje que usaba en el final de Z en vez del que usa en GT, por lo que esto debe ser de algún momento antes de empezar la serie, pero Giru está ahí por alguna razón así que… al carajo. Creo que es mejor si dejo de sobre-analizar esta cosa.

sábado, 31 de diciembre de 2022

Palabras de 2022


El segundo año con el blog activo ha terminado, debo decir que estoy más o menos satisfecho con todos los nuevos temas que introduje aún si les sigo debiendo a ustedes las próximas partes de algunas series, como la de Phantasy Star. Este año estuvo lleno de giros inesperados y cambios a los que tuve que adaptarme en medio de la carrera, lo cual se traduce en tener que dedicarle más tiempo a otras labores y, por motivos personales que no puedo mencionar y algunos delirios de alcanzar mis ideales, ir en contra de mi sentido común. Al menos puedo decir que este año sí fue interesante a diferencia del anterior y tengo nuevas historias que contar… solo que no puedo contarles nada de mi vida personal, pero puedo tratar de contarles de todo lo demás.

¿Qué tan bueno es Donbrothers?


No lo es – es tan patética que da lástima, pero no puedo sentir ni pena por ésta porque continúa con el desdén de Shirakura por la franquicia. Esa ilusión de un Sentai fuera de lo convencional que trae de vuelta el drama y viveza que la franquicia fue abandonando gradualmente por su pérdida de confianza en sí misma, desaparece desde la introducción del insoportable de Jiro. (Otro sexto de mierda que arruina la serie, vaya sorpresa.) A partir de allí la serie revela su verdadero ser: una serie sin ninguna dirección que consiste en su mayoría en un Toshiki Inoue pasado de fecha de caducidad que se dedica a escribir los episodios de comedia más burdos y estúpidos que pueda, y en Shirakura imponiendo sus típicas burlas a Sentai pasados, con toda la arrogancia de pensar que está haciendo algo que ningún Sentai anterior ya hizo. Pero el pésimo relleno ni siquiera es la peor parte, pues cuando la serie pretende seguir con alguna de sus tramas, se pone mucho peor. Todas las historias están tan mal planteadas y los sucesos de la trama parecen un shitpost que un escritor de fanfics de mierda escribiría para intencionalmente hacer renegar a sus lectores. Y mejor ni hablemos de lo barata y acartonada que se ve con sus horribles diseños y el exceso de CGI.

Claro que no es un soporífero popurrí de clichés con personajes subdimensionales como sus predecesoras, pero no entiendo cómo los fans consideran a Donbrothers como la gran salvadora de la franquicia. Sabes que Super Sentai ha caído bien bajo cuando una serie que prácticamente consiste en los ridiculizados episodios de comedia de Kamen Rider Blade y Kabuto encabeza los tops de mejores Sentai para muchos. La era Reiwa apesta, acéptenlo muchachos.

Kamen Rider Geats



Y bien, decidí seguir esta serie en su emisión, lo cual es una noticia más importante de lo que parece, considerando que en los últimos años estuve salteando las series Rider actuales. Build fue la última que estuve siguiendo semanalmente, aunque terminé abandonando esa serie por la mitad de todos modos – simplemente me parecía demasiado cutre y estúpida y no siento que me esté perdiendo de nada al no ver el resto. No estuve interesado en las temporadas subsecuentes, todas tenían algo que sabía que detestaría, pero ahora siento que posiblemente esos problemas no hubiesen sido para tanto y algunas de estas temporadas podrían terminar gustándome, como Zi-o y Zero-One.

Geats sí me llamó mucho la atención por sus diseños impecables y por el interés de probar una serie de mano del guionista Yuya Takahashi. Su estilo con diálogos verbosos y mensajes definidos ciertamente es interesante aún si siento que la serie no ha hecho mucho por impresionar y que a sus personajes les falta algo de chispa. Hasta el momento diría que he disfrutado moderadamente lo que he visto de ésta y le tengo buenas esperanzas. El hecho de que Kamen Rider Geats utilice sus propias ideas y no te lance a la cara referencias irrespetuosas y superficiales a sus series predecesoras la vuelve automáticamente superior al chiste que es la serie que la acompaña.

¿Alguien escuchó un retumbar?



Ustedes saben que no soy tan apasionado por el anime pero hay algunas series que son la excepción para mí. He estado viendo Shingeki No Kyojin (o Ataque a los titanes, como prefieras) desde 2015 pero luego de la segunda temporada se me fue olvidando el ponerme al día con la serie. No fue sino hasta finales del año pasado en el que mi hermano mayor, un mayor fanático que yo, me convenció de seguir viéndola. La tercera temporada no me decepcionó en lo absoluto y lo más chévere fue que mi hermano tuvo la alocada idea de que veamos la temporada final juntos a pesar de que (para ese entonces) ambos vivíamos en diferentes continentes. Luego de ajustar los horarios para hacer llamadas internacionales y que me preste una cuenta de una página web, pudimos ver la serie juntos, y justo después de terminar la primera parte pudimos ver los episodios de la reciente segunda parte de esta temporada final a penas se estrenen. ¿Qué puedo decir de esta? Simplemente increíble, toda la historia construida en decenas de episodios llevó a uno de los clímax más impresionantes que haya visto. Incluso si la temporada final final llega a ser una decepción, eso no quitará que esta serie me hizo pasar de los mejores días de este año.

Super Super Duper Hero Nombre estúpido



Fui con un amigo a ver esta película al cine y siento decir que no nos gustó para nada. Realmente no entiendo que le ven a esta cosa, todo lo que hace es reciclar ideas ya utilizadas en la franquicia y traer más power ups aburridos que recuerdan a las ridiculizadas transformaciones de Dragon Ball AF. La animación y las peleas estuvieron muy por debajo de lo que uno debe esperar para una película de este año y la gente es demasiado generosa con estas. Lo siento, pero mi lado cínico no pudo dejar de ver esta película como otro cash grab hecho para aprovecharse de la nostalgia y vender juguetes y sacar más DLCs en los juegos actuales de la saga.

Sasablue: Love Frequency



Eh, ¿esta será otra tradición para estas entradas? La verdad es que esta vez no tengo una historia interesante con esta canción, la forma de conocerla estuvo más o menos relacionada con la del año pasado pero no puedo contar más de eso. Eso sumado a que no vaya acompañado de un lindo videoclip de seguro que les va a decepcionar pero igual les pido que escuchen esta canción. Si no sabía prácticamente nada de BOL4, tengo un conocimiento casi nulo sobre Sasablue, pero al menos la canción sí salió este año y ha despertado mi interés por el cantopop (o mandopop, no estoy seguro). Cada año de una forma u otra encuentro estas canciones asiáticas de artistas que desconocía y que me llegan al corazón, así que creo que esta será definitivamente una parte integral de estas entradas anuales.

Juntemos más plástico



No enteramente por haber vuelto a ver Kamen Rider 555 y que se haya vuelto mi serie Rider favorita, pero este año volvió con fuerza mi meta de coleccionar figuras de series toku, empezando ceremoniosamente con este deslumbrante figuarts de Kamen Rider Faiz con luces. Al notar que comprar artículos de Japón no es tan complicado como parece, y a pesar de que la moneda de mi país cada vez se vuelva peor, empecé a comprar varias figuras de, especialmente, mis series favoritas. Del lado Sentai tengo algunas de Goranger, Jetman y Go-Busters, mientras que por el lado Rider me hice con algunas de Agito, Ryuki, Faiz y Blade; incluso me gané una de Kikaider por alguna razón.

Henshin! ¡Digo, cambio!



Otra serie que quise volver a ver para ver si mi opinión cambia de esta fue Kamen Rider Ryuki, solo que con esta sí me atreví a verla con su reciente doblaje latino. El hecho de que una serie como esta haya sido doblada a mi idioma a dos décadas de su emisión original suena como una manifestación luego de tomar mucho LSD, pero es real y yo mismo lo vi hace poco. El doblaje no estuvo mal por la mayor parte, solo faltándole algo de consistencia en la adaptación de los nombres de las cartas de invocación y otros términos de la serie, y que a algunos personajes les hayan dado voces demasiado chistosas. Al final estuve contento con esta nueva forma de ver Ryuki y diría que me gustó tanto como cuando la vi por primera vez hace algunos años.

Masaru se inicia con Ultraman



Relacionado con el punto anterior, he estado con ganas de ver series tokusatsu en español latino y justo recordé que había visto un par de episodios de Ultraman Tiga por televisión por lo que decidí finalmente verla debidamente. Mi papá me había contado que había visto Ultraman y Ultrasiete (o Ultraseven) en su momento, por lo que le convencí que veamos esta serie juntos. Yo sabía que un día llegaría a ser fan de Ultraman, desde mucho antes que empiece mi afición por el tokusatsu, y esta serie logró cautivarme desde el primer episodio, tiene un estilo fresco y diferente a las series de Toei a las que estoy acostumbrado y los efectos especiales de Tsuburaya son tan buenos como sus fans dicen. Esta serie logró unirme más con mi padre e interesarme por el resto de las Ultraseries.

 --------------------

Eso ha sido todo lo que quería contar. Saben, tanto al comienzo como al final de este año las ocurrencias y la forma en la que me han tratado los demás me han querido demostrar que el mundo está lleno de pesimismo, pero yo sigo aferrándome a mis ideales y tratando de verle el lado bueno a las cosas. Espero poder ver el 2023 con tanto entusiasmo como este y que ustedes tampoco caigan en ese profundo vacío de negatividad.

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Dragon Ball GT: Episodios 40 – 47


Episodio 40


En este episodio Goku y su pandilla tienen que salvar a los terrícolas de la inminente destrucción del planeta causado por el deseo que hicieron hace un año con las esferas negras y que no pudieron remediar porque otro de los tantos diablos del universo las usara para regresar su planeta. Así que con la clásica solución de pedir ayuda al dios Mr. Satán y haciendo uso de la nave que Bulma (misteriosamente) construyó, y de la recobrada teletransportación de Goku, todo se pone en marcha de una forma tan dulce que da diabetes. Las breves apariciones de personajes como Yamcha, Ten Shin Han, Octavio, Pilaf; así como los pequeños actos heroicos de salvar a las personas que estaban por quedarse en la tierra, hacen que este episodio tenga la escala y emoción que debería tener.


Sabiendo que las esferas de estrella negra están vinculadas con su vida, Piccolo decide quedarse y morir junto con la tierra para que nadie vuelva a poner en peligro a la tierra por usarlas. Antes de esto le da sus últimas energías a Goku para que éste pueda teletransportarse de vuelta a la nave, y se despide personalmente con Gohan telepáticamente. El desarrollo de Piccolo de un villano a lo que es ahora es una de las partes más agraciadas y comentadas de todo Dragon Ball, no tengo para qué explicarlo, y la franquicia en los últimos años ha querido crear más momentos que evoquen lo que hizo DBZ con este personaje, pero terminando por crear momentos demasiado forzados y pretenciosos: un claro de ejemplo fue cuando Piccolo se sacrifica por Gohan en la saga de Golden Freezer, o cuando lo mismo pasó en la película DBS: Super Hero – en ambas ocasiones fue imposible tomarlas enserio por lo obvias que eran sus similitudes con las escenas de DBZ que querían imitar, y porque no hubo ninguna consecuencia real – Piccolo no murió definitivamente. Esta escena de DBGT en cambió sí tiene una explicación aceptable, y la despedida sí es auténtica, por lo que es un momento genuinamente emotivo.

Episodio 41



Este episodio no aporta mucho a la trama principal, por lo que solo señalaré algunos detalles que me parecieron interesantes.

  •  Los guerreros Z regresan al torneo de artes marciales. Me pregunto si hubieron otros torneos en el lapso entre el final de Z y el que vemos ahora. Y si hubieron, me pregunto cómo fueron.
  • Goku entra al torneo de menores. Eso lo entiendo, ¿pero por qué el presentador del torneo no reconoció a Goku? ¿No debería parecerle extrañísimo que Goku sea un niño otra vez?
  • Uno de los participantes fue un gigante monstruoso, eso es corriente en el mundo fantasioso de Dragon Ball, por lo que me parece curioso que Mr. Satán haya ganado algunos torneos cuando es común que participen este tipo de monstruos. Después de todo Mr. Satán no es tan fuerte como el pésimo luchador de MMA Bob Sapp de la vida real, según las palabras de Akira Toriyama, y todo lo que dice ese tipo es 100% canon.
  • Entiendo la razón por la que Uub tuvo que ceder la victoria a Mr. Satán, pero no puedo evitar sentirme mal por el chico.
  • Durante todo el episodio Vegeta se la pasa buscando a Goku para retarle a una pelea tras haber visto el poder del SSJ4, y consigue desafiarle al final, solo para que se cancele la pelea porque Goku estaba hambriento. Vegeta también ríe por eso. Eso está bien, que mantenga su rivalidad con Kakaroto sin llegar al punto de obsesionarse.

Episodios 42 – 47



¿Recuerdan lo que dije sobre que la saga de Baby funciona temáticamente por traer de vuelta el lore de los saiyajin en este punto cerca de la culminación de la serie? Pues la idea de esta próxima saga nuevamente sirve como una celebración de lo que ha transcurrido en esta historia, solo que ahora en mayor escala. La idea fue utilizada por primera en la película de Dragon Ball Z: La fusión de Goku y Vegeta (Fukkatsu no fusion!! Goku to Vegeta), en la que los villanos de todas las sagas anteriores regresan y los guerreros de la tierra tienen que vencerlos otra vez. Independientemente de si te gusta esta premisa o si piensas que esa película o GT manejó esa idea mejor, lo cierto es que a muchos fans les encantó y querían ver más de esto. En las historias planteadas por los fans para Dragon Ball AF, la saga del infierno siempre fue una de las más discutidas y de las que tantos competían por ver quién hacía su mejor versión de ésta – claramente en respuesta a lo corta y/o desaprovechada que fue en sus dos versiones oficiales. Lo que quiero decir es que nadie estuvo satisfecho con el resultado de esta idea en la película y obviamente menos en la tan detestada GT, y obviamente hablaremos del porqué se dio el caso con lo segundo.

Empezando con otra anécdota, entre todas las cosas que me asustaron cuando veía esta serie de niño estuvo ese impactante arranque de la saga con Trunks llegando a casa lastimado. Ahora lo veo como un simple homenaje a la saga androide sin mucho fundamento aparte de eso, pero me parece pasable. Pero eso es sólo el inicio de las ideas disparatadas de esta saga, porque la explicación principal detrás de toda esta es que el Doctor Gero y el Doctor Myu construyeron a otro Androide Número 17 en el infierno, y que éste inexplicablemente puede comunicarse con el Número 17 de la tierra, a lo que él se pone de acuerdo en sincronizar sus rayos de las manos a cierta coordenada para abrir un agujero en el cielo de la tierra que sirve como un portal para que todos los villanos puedan volver y atacar el mundo de los humanos.

Dejando de lado lo ilógica que es toda esta situación, las escenas en las que los guerreros de la tierra enfrentan y derrotan a los villanos pasados siempre me pareció satisfactoria y beneficiosa para los héroes secundarios. En Super ha habido ocasiones en las que han querido darles oponentes para pelear a los otros guerreros Z que no son más que soldados y luchadores insignificantes y sin nombre, como cuando se enfrentan a los soldados de Freezer en Fukkatsu no F o a los peleadores de relleno del torneo de la fuerza. Aquí en cambio es un enorme placer verlos castigar otra vez a esos bastardos – la segunda muerte de Nappa a manos de Vegeta en particular es un buen ejemplo de eso y una de las escenas favoritas de los fans. La parte más polémica sería en la que Goku queda atrapado en el infierno y se enfrenta a Freezer y Cell, humillándolos como un par de niños.


Muchos fans consideran que esto es un maltrato a estos dos personajes y que deteriora su estatus como villanos legendarios. Esta no es ni de cerca la primera vez que han humillado a estos dos, DBZ ya lo había hecho en la (inventada) saga del torneo de Paikuhan, y aún más graciosamente cuando Gohan hace explotar a Freezer de un solo golpe en la película de la fusión. Llegó a tal punto que Toriyama tuvo que rectificar esto y hacer que Freezer vuelva, hacerlo más fuerte que el Goku presente y volverlo un antagonista recurrente… y totalmente lo hizo por respeto al personaje y no por el marketing que éste trae. Como pueden haber deducido por mi forma de expresar esto, a mí nunca me hizo nada de gracia todo este regreso de Freezer en DBS y pienso que eso de hecho lo ha deteriorado mucho más no solo a su personaje, sino a todo el lore que este traía. Primero por esa tremenda pendejada de que con solo entrenar por unos meses se vuelva más fuerte que Goku, devaluando todo el entrenamiento, esfuerzo, emociones y experiencias que este pasó hasta ese punto. Ahora sabemos que Freezer siempre será mejor que Goku porque si tan solo hubiese entrenado por un día antes de llegar a Namekusei podría haber humillado a Goku SSJ. ¿Cuál era el punto de temerle al súper saiyajin si este podría entrenar para que nadie le pueda hacer frente? Esto lo hace ver tan flojo y estúpido, y es peor verlo ser revivido tantas veces y que a nadie le importe. Cuando Freezer vuelve en DBS: Broly no podía dejar de pensar ¡¿Qué te pasa Vegeta, no recuerdas que él mató a tu familia y a tu especie?! ¡¿Por qué no vas a hacerle pagar por eso?! Goku, ¡Recuerda lo que ese hijo de puta le hizo a tus amigos, a los namekusei y a los saiyajin! ¡Recuerda lo que te dijo Vegeta antes de morir, y lo que tu padre quería!

Ya sé que algunos me dirán, "¡pero Freezer es uno de los villanos más queridos de Dragon Ball, el merecía ser tratado mejor!" Qué me importa. La historia de Dragon Ball no es sobre Freezer, es sobre Goku; el traer de vuelta a ese villano de forma tan floja devalúa el peso de las sagas anteriores. Algunos dicen que ahora Freezer es prácticamente el “Joker” de Dragon Ball, pero no funciona así – Dragon Ball no es un comic con una historia estática en la que los personajes no se hacen más fuertes y los villanos pueden regresar cientos de veces hasta que los lectores se cansen. Ahora porque Goku y Vegeta dejaron a Freezer hacer lo que le dé la gana ha vuelto tras entrenar más y ahora él los masacra a los dos y al villano de la nueva saga y desbloqueó el enésimo repintado flojo de la franquicia, y eso es exactamente lo que merecen ese par de imbéciles. Por eso adoro ver que Goku sea el que humille a Freezer y Cell en esta saga, eso demuestra todo el crecimiento que ha tenido hasta el momento. (Cell Max es un mucho peor chiste, no merece ni ser discutido.)


Mientras tanto en la tierra, 17 se vuelve a encontrar con 18 en un inútil intento de hacer que le ayude con su plan, así que como venganza mata Krilin frente a sus ojos. Ahora, soy tan fan de Krilin como cualquier otro fan de la franquicia, pero siempre me hizo gracia cómo esta muerte sumada con las anteriores vuelve a Krilin uno de los personajes con más muertes de toda la serie. Pero algunos fans del personaje lo ven (entendiblemente) como una desgracia, así como al concepto de Súper Número 17 en general. Aquí es donde quizás se aplica una especie de doble moral por mi parte, pero que refleja otra de los fans. Los fans de Número 17 se quejan de que éste sea presentado tan forzosamente como un villano otra vez, a diferencia de su personalidad benevolente (aunque yo diría también egoísta) vista en su regreso en Dragon Ball Super. A mí nunca me importó que vuelvan así de malo otra vez a Número 17, precisamente porque nunca sabíamos nada de él antes de que Super inventara eso de que es otro buen tipo. De la misma forma en la que los fans excusan los cambios que las nuevas entregas les han hecho a otros personajes como Freezer o Bardock, de los que sí me irritaron profundamente, porque el manga original de Toriyama no mostró tanto de ellos así que él puede volver y cambiarlos como se le dé la gana, y saber que sus fans alcornoques aceptarán todo lo que dice. Por otra parte, ¿podemos hablar de Súper Número 17, y por qué es todo un papucho?


Su diseño más “normal” comparado con los otros enemigos fantásticos de la serie se siente como un soplo de aire fresco. Su apariencia tan elegante es igualada por su imponencia en su primera aparición, con los guerreros Z presentes no dando la talla en su pelea contra él. (Una parte que siempre me causó gracia fue en la que Uub le da un frenesí de golpes pero el androide se queda completamente inmutado, tal como cuando Krilin hizo lo mismo al enfrentarse a Cell Perfecto.) La brutalidad de esa pelea es bastante decente y me gusta el regreso de las habilidades clásicas de androides de DBZ como la absorción de ki y ese brazo ametralladora. Por más que esta sea otra típica pelea de muestra antes de que llegue Goku a salvar el día, me gusta que al menos Vegeta sea el que le dé más pelea a este villano, incluso vemos el debut de su técnica característica en esta serie: el ataque de resplandor final, el cual es de mis ataques favoritos en varios juegos de la franquicia a pesar de no haber sido tan útil en la serie en la que aparece.

La forma de hacer regresar a Goku es lo menos bueno de estos episodios, en mi opinión. Al menos ahora entiendo cómo funciona, es aceptable considerando la lógica establecida para empezar este arco, pero lo de regresar el chiste de la “la carne, la leche y el pan” en este momento tan serio simplemente no encaja, mucho menos cuando consideramos que esta es la despedida oficial de Piccolo. Por lo menos no tengo un problema con este destino para Piccolo, creo que es muy badass que se quede como el guardián del infierno.

(Nota: Entre los villanos que regresaron a la tierra vimos a algunos androides de la patrulla roja, lo cual no tiene nada de sentido pero al menos me hace aliviar el saber que Número 16 está en el cielo.)


De todas las peleas de DBGT hasta ahora, creo que esta es mi favorita en cuanto a la coreografía y la animación. El estudio Carpenter demostró que su trabajo está a la altura de sus compañeros como Seigasha con unos efectos especiales y animaciones de pelea tan deslumbrantes complementadas por uno de los mejores trabajos de dirección por parte de Takahiro Imamura y Tomoko Yoshida. Simplemente adoro la gran escala de todo este enfrentamiento, refiriéndome especialmente al uso de escenarios – ¡ellos se dan madrazos por toda la tierra! Esto sí es cómo debería verse una pelea entre seres con una cantidad de poder descomunal, la acción tiene que sentirse por todo el lugar. Otras peleas como las de Goku contra Bills, o esas peleas de One Punch Man también logran mostrar el poder de sus personajes por medio del impacto en el escenario (aunque todos sabemos que Goku es mucho más fuerte que Saitama). Bueno, aparte de la escenografía y lo grandioso que es volver a ver el súper saiyajin cuatro en acción, lo que tiene de especial esta pelea es la inutilización de los disparos de ki con la excusa de que Super 17 puede absorberlos. Este sí es un punto que no me convence mucho, ya que se supone que Goku tiene muchas otras técnicas aparte de las de disparo, y aún más confuso es que sabiendo de esta habilidad de su enemigo Goku opte por volverse un saibaiman y explotar en su enemigo, exceptuando la parte de morir.


La técnica falla, pero Goku no muere porque es muy temprano para acabar la serie. Afortunadamente Goku recibe la ayuda de alguien inusual para este punto de la historia: Número 18. Esta saga es de las más cortas y menos lógicas de todas, pero aprecio que decida terminar con un enfrentamiento personal entre personajes que la serie había dejado de lado por tanto tiempo, especialmente tratándose de Número 18, la única mujer de los guerreros Z. La forma de tratar de capear a Super 17 flojea un poco. Lo de amenazarlo con usar la bomba interna de 18 funciona si quieres interpretarlo como que 17 teme más por perder a 18 que por el (nulo) daño que le causaría, por lo que eso es aceptable, pero lo de que 17 tenga que quedarse quieto para absorber los disparos de 18 no me parece tan lógico porque para este punto ninguno de los ataques de ella deberían hacerle ni cosquillas a él. Al menos me gusta cómo esto se vuelve un trabajo en equipo entre estos dos guerreros Z, mientras 18 mantiene inmóvil a Super 17 con sus ataques, Goku aprovecha para darle el golpe de gracia a este villano.


¡¡PODER DEL DRAGÓN DESTRUCTOR!! (Aunque yo lo conozco más por el nombre “golpe del dragón.”) Su uso tanto en esta saga como en la película en la que debuta es de lo más ilógico e inesperado en lo que respecta a formas de terminar la pelea, pero también es innegablemente de lo más genial que se ve en la franquicia. Goku atravesando a su enemigo con un dragón dorado es visualmente impactante e incluso simbólico si te pones a sobre-pensarlo, pero esto alza unas cuantas preguntas. La aparición de este ataque de una película, junto con la aparición de Cooler entre los villanos que regresan del infierno ha llevado a algunos a creer las películas (o al menos algunas de estas) son canónicas para GT, lo cual no puede ser el caso por razones que veremos en la próxima parte de la retrospectiva. Y si asumimos que Goku inventó esta técnica en otro punto, aún no sabemos nada de ésta o de si la habrá practicado anteriormente. Además, ¿por qué no se le ocurrió usar este ataque antes durante la pelea?

Otro de mis momentos favoritos y de los que no muchos hablan es en el que Goku le dice a Número 18 que la razón por la que 17 no quería atacarla era porque en el fondo aún le importaba. Adoro cuando Goku muestra esta sensatez y empatía con otros personajes, especialmente comparado con su caracterización retardada en Dragon Ball Super.

Y esta fue la saga de Super 17. Por mi forma de comentarla ya deben haber notado que a mí siempre me encantó, yo la disfruté un montón cuando la vi por primera vez de niño y volví a pasar un buen rato viéndola para hacer esta entrada. Los de Toei estaban contando los días para cancelar la serie por lo que decidieron recompensar a los fans con una saga que traiga de vuelta a todos estos personajes para hacer una celebración de toda la saga, y lo hicieron sin importarles la lógica de la serie por lo que es entendible que muchos fans –especialmente los que recién ven la serie ahora– tengan un problema con eso. Este es un enfoque más similar a lo que hace Toei con la franquicia actualmente: traer de vuelta y dar relevancia a personajes ninguneados al coste de la lógica y continuidad de la serie con la única finalidad de apelar a la nostalgia. El primer proyecto en el que esta fórmula fue obvia fue en la película de La resurrección de Freezer, en la que hasta el mismo Toriyama admitió que todo fue hecho por el fanservice nostálgico sin importarles las incoherencias y excusas poco convincentes como que Freezer pueda entrenar en unos meses y pasar de ser nivel de poder estelar a superar el nivel “universal”. De ahí, esa mentalidad de “crear un espectáculo que a los fans les guste aunque no tenga sentido” continuó por todo Dragon Ball Super. Lo que me hace aceptar esta saga más de lo que ha hecho Super con la misma intención es lo inofensiva que es al final del día – todos los villanos revividos regresan a donde estaban y los buenos ganan por su propio esfuerzo y compañerismo. Este modo de hacer espectáculos en DBS sí me ha llegado a molestar por depender tanto de traer viejos personajes y calcar viejos guiones de la serie en vez de idear algo nuevo y darnos algo creativo. Las últimas películas de la franquicia, Broly y Super Hero, me irritaron en particular por desperdiciar la oportunidad de darnos una historia original y ambiciosa de Dragon Ball para la pantalla grande sólo porque a Toei le importa más el sobreexplotar el factor nostálgico de la franquicia.

Como última nota, cabe resaltar que entre todos los talentos traídos para colaborar con esta serie, la que más me sorprendió ver (o mejor dicho oír) fue la cantante Shizuka Kudo, con su canción “Blue Velvet” que sirve como el tercer tema de cierre. Con canciones como “Again”, “FU-JI-TSU”, y “Mugon… Iroppoi”, Shizuka se volvió rápidamente una de mis cantantes de J-pop favoritas de los 80s, y su canción para esta serie es épica y distinguible por su tono más movido y animado que sus predecesoras. Y el videoclip oficial para dicha canción es, como dirían en mi país, locaso.