Mostrando entradas con la etiqueta J-pop. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta J-pop. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Dragon Ball GT: Episodios 40 – 47


Episodio 40


En este episodio Goku y su pandilla tienen que salvar a los terrícolas de la inminente destrucción del planeta causado por el deseo que hicieron hace un año con las esferas negras y que no pudieron remediar porque otro de los tantos diablos del universo las usara para regresar su planeta. Así que con la clásica solución de pedir ayuda al dios Mr. Satán y haciendo uso de la nave que Bulma (misteriosamente) construyó, y de la recobrada teletransportación de Goku, todo se pone en marcha de una forma tan dulce que da diabetes. Las breves apariciones de personajes como Yamcha, Ten Shin Han, Octavio, Pilaf; así como los pequeños actos heroicos de salvar a las personas que estaban por quedarse en la tierra, hacen que este episodio tenga la escala y emoción que debería tener.


Sabiendo que las esferas de estrella negra están vinculadas con su vida, Piccolo decide quedarse y morir junto con la tierra para que nadie vuelva a poner en peligro a la tierra por usarlas. Antes de esto le da sus últimas energías a Goku para que éste pueda teletransportarse de vuelta a la nave, y se despide personalmente con Gohan telepáticamente. El desarrollo de Piccolo de un villano a lo que es ahora es una de las partes más agraciadas y comentadas de todo Dragon Ball, no tengo para qué explicarlo, y la franquicia en los últimos años ha querido crear más momentos que evoquen lo que hizo DBZ con este personaje, pero terminando por crear momentos demasiado forzados y pretenciosos: un claro de ejemplo fue cuando Piccolo se sacrifica por Gohan en la saga de Golden Freezer, o cuando lo mismo pasó en la película DBS: Super Hero – en ambas ocasiones fue imposible tomarlas enserio por lo obvias que eran sus similitudes con las escenas de DBZ que querían imitar, y porque no hubo ninguna consecuencia real – Piccolo no murió definitivamente. Esta escena de DBGT en cambió sí tiene una explicación aceptable, y la despedida sí es auténtica, por lo que es un momento genuinamente emotivo.

Episodio 41



Este episodio no aporta mucho a la trama principal, por lo que solo señalaré algunos detalles que me parecieron interesantes.

  •  Los guerreros Z regresan al torneo de artes marciales. Me pregunto si hubieron otros torneos en el lapso entre el final de Z y el que vemos ahora. Y si hubieron, me pregunto cómo fueron.
  • Goku entra al torneo de menores. Eso lo entiendo, ¿pero por qué el presentador del torneo no reconoció a Goku? ¿No debería parecerle extrañísimo que Goku sea un niño otra vez?
  • Uno de los participantes fue un gigante monstruoso, eso es corriente en el mundo fantasioso de Dragon Ball, por lo que me parece curioso que Mr. Satán haya ganado algunos torneos cuando es común que participen este tipo de monstruos. Después de todo Mr. Satán no es tan fuerte como el pésimo luchador de MMA Bob Sapp de la vida real, según las palabras de Akira Toriyama, y todo lo que dice ese tipo es 100% canon.
  • Entiendo la razón por la que Uub tuvo que ceder la victoria a Mr. Satán, pero no puedo evitar sentirme mal por el chico.
  • Durante todo el episodio Vegeta se la pasa buscando a Goku para retarle a una pelea tras haber visto el poder del SSJ4, y consigue desafiarle al final, solo para que se cancele la pelea porque Goku estaba hambriento. Vegeta también ríe por eso. Eso está bien, que mantenga su rivalidad con Kakaroto sin llegar al punto de obsesionarse.

Episodios 42 – 47



¿Recuerdan lo que dije sobre que la saga de Baby funciona temáticamente por traer de vuelta el lore de los saiyajin en este punto cerca de la culminación de la serie? Pues la idea de esta próxima saga nuevamente sirve como una celebración de lo que ha transcurrido en esta historia, solo que ahora en mayor escala. La idea fue utilizada por primera en la película de Dragon Ball Z: La fusión de Goku y Vegeta (Fukkatsu no fusion!! Goku to Vegeta), en la que los villanos de todas las sagas anteriores regresan y los guerreros de la tierra tienen que vencerlos otra vez. Independientemente de si te gusta esta premisa o si piensas que esa película o GT manejó esa idea mejor, lo cierto es que a muchos fans les encantó y querían ver más de esto. En las historias planteadas por los fans para Dragon Ball AF, la saga del infierno siempre fue una de las más discutidas y de las que tantos competían por ver quién hacía su mejor versión de ésta – claramente en respuesta a lo corta y/o desaprovechada que fue en sus dos versiones oficiales. Lo que quiero decir es que nadie estuvo satisfecho con el resultado de esta idea en la película y obviamente menos en la tan detestada GT, y obviamente hablaremos del porqué se dio el caso con lo segundo.

Empezando con otra anécdota, entre todas las cosas que me asustaron cuando veía esta serie de niño estuvo ese impactante arranque de la saga con Trunks llegando a casa lastimado. Ahora lo veo como un simple homenaje a la saga androide sin mucho fundamento aparte de eso, pero me parece pasable. Pero eso es sólo el inicio de las ideas disparatadas de esta saga, porque la explicación principal detrás de toda esta es que el Doctor Gero y el Doctor Myu construyeron a otro Androide Número 17 en el infierno, y que éste inexplicablemente puede comunicarse con el Número 17 de la tierra, a lo que él se pone de acuerdo en sincronizar sus rayos de las manos a cierta coordenada para abrir un agujero en el cielo de la tierra que sirve como un portal para que todos los villanos puedan volver y atacar el mundo de los humanos.

Dejando de lado lo ilógica que es toda esta situación, las escenas en las que los guerreros de la tierra enfrentan y derrotan a los villanos pasados siempre me pareció satisfactoria y beneficiosa para los héroes secundarios. En Super ha habido ocasiones en las que han querido darles oponentes para pelear a los otros guerreros Z que no son más que soldados y luchadores insignificantes y sin nombre, como cuando se enfrentan a los soldados de Freezer en Fukkatsu no F o a los peleadores de relleno del torneo de la fuerza. Aquí en cambio es un enorme placer verlos castigar otra vez a esos bastardos – la segunda muerte de Nappa a manos de Vegeta en particular es un buen ejemplo de eso y una de las escenas favoritas de los fans. La parte más polémica sería en la que Goku queda atrapado en el infierno y se enfrenta a Freezer y Cell, humillándolos como un par de niños.


Muchos fans consideran que esto es un maltrato a estos dos personajes y que deteriora su estatus como villanos legendarios. Esta no es ni de cerca la primera vez que han humillado a estos dos, DBZ ya lo había hecho en la (inventada) saga del torneo de Paikuhan, y aún más graciosamente cuando Gohan hace explotar a Freezer de un solo golpe en la película de la fusión. Llegó a tal punto que Toriyama tuvo que rectificar esto y hacer que Freezer vuelva, hacerlo más fuerte que el Goku presente y volverlo un antagonista recurrente… y totalmente lo hizo por respeto al personaje y no por el marketing que éste trae. Como pueden haber deducido por mi forma de expresar esto, a mí nunca me hizo nada de gracia todo este regreso de Freezer en DBS y pienso que eso de hecho lo ha deteriorado mucho más no solo a su personaje, sino a todo el lore que este traía. Primero por esa tremenda pendejada de que con solo entrenar por unos meses se vuelva más fuerte que Goku, devaluando todo el entrenamiento, esfuerzo, emociones y experiencias que este pasó hasta ese punto. Ahora sabemos que Freezer siempre será mejor que Goku porque si tan solo hubiese entrenado por un día antes de llegar a Namekusei podría haber humillado a Goku SSJ. ¿Cuál era el punto de temerle al súper saiyajin si este podría entrenar para que nadie le pueda hacer frente? Esto lo hace ver tan flojo y estúpido, y es peor verlo ser revivido tantas veces y que a nadie le importe. Cuando Freezer vuelve en DBS: Broly no podía dejar de pensar ¡¿Qué te pasa Vegeta, no recuerdas que él mató a tu familia y a tu especie?! ¡¿Por qué no vas a hacerle pagar por eso?! Goku, ¡Recuerda lo que ese hijo de puta le hizo a tus amigos, a los namekusei y a los saiyajin! ¡Recuerda lo que te dijo Vegeta antes de morir, y lo que tu padre quería!

Ya sé que algunos me dirán, "¡pero Freezer es uno de los villanos más queridos de Dragon Ball, el merecía ser tratado mejor!" Qué me importa. La historia de Dragon Ball no es sobre Freezer, es sobre Goku; el traer de vuelta a ese villano de forma tan floja devalúa el peso de las sagas anteriores. Algunos dicen que ahora Freezer es prácticamente el “Joker” de Dragon Ball, pero no funciona así – Dragon Ball no es un comic con una historia estática en la que los personajes no se hacen más fuertes y los villanos pueden regresar cientos de veces hasta que los lectores se cansen. Ahora porque Goku y Vegeta dejaron a Freezer hacer lo que le dé la gana ha vuelto tras entrenar más y ahora él los masacra a los dos y al villano de la nueva saga y desbloqueó el enésimo repintado flojo de la franquicia, y eso es exactamente lo que merecen ese par de imbéciles. Por eso adoro ver que Goku sea el que humille a Freezer y Cell en esta saga, eso demuestra todo el crecimiento que ha tenido hasta el momento. (Cell Max es un mucho peor chiste, no merece ni ser discutido.)


Mientras tanto en la tierra, 17 se vuelve a encontrar con 18 en un inútil intento de hacer que le ayude con su plan, así que como venganza mata Krilin frente a sus ojos. Ahora, soy tan fan de Krilin como cualquier otro fan de la franquicia, pero siempre me hizo gracia cómo esta muerte sumada con las anteriores vuelve a Krilin uno de los personajes con más muertes de toda la serie. Pero algunos fans del personaje lo ven (entendiblemente) como una desgracia, así como al concepto de Súper Número 17 en general. Aquí es donde quizás se aplica una especie de doble moral por mi parte, pero que refleja otra de los fans. Los fans de Número 17 se quejan de que éste sea presentado tan forzosamente como un villano otra vez, a diferencia de su personalidad benevolente (aunque yo diría también egoísta) vista en su regreso en Dragon Ball Super. A mí nunca me importó que vuelvan así de malo otra vez a Número 17, precisamente porque nunca sabíamos nada de él antes de que Super inventara eso de que es otro buen tipo. De la misma forma en la que los fans excusan los cambios que las nuevas entregas les han hecho a otros personajes como Freezer o Bardock, de los que sí me irritaron profundamente, porque el manga original de Toriyama no mostró tanto de ellos así que él puede volver y cambiarlos como se le dé la gana, y saber que sus fans alcornoques aceptarán todo lo que dice. Por otra parte, ¿podemos hablar de Súper Número 17, y por qué es todo un papucho?


Su diseño más “normal” comparado con los otros enemigos fantásticos de la serie se siente como un soplo de aire fresco. Su apariencia tan elegante es igualada por su imponencia en su primera aparición, con los guerreros Z presentes no dando la talla en su pelea contra él. (Una parte que siempre me causó gracia fue en la que Uub le da un frenesí de golpes pero el androide se queda completamente inmutado, tal como cuando Krilin hizo lo mismo al enfrentarse a Cell Perfecto.) La brutalidad de esa pelea es bastante decente y me gusta el regreso de las habilidades clásicas de androides de DBZ como la absorción de ki y ese brazo ametralladora. Por más que esta sea otra típica pelea de muestra antes de que llegue Goku a salvar el día, me gusta que al menos Vegeta sea el que le dé más pelea a este villano, incluso vemos el debut de su técnica característica en esta serie: el ataque de resplandor final, el cual es de mis ataques favoritos en varios juegos de la franquicia a pesar de no haber sido tan útil en la serie en la que aparece.

La forma de hacer regresar a Goku es lo menos bueno de estos episodios, en mi opinión. Al menos ahora entiendo cómo funciona, es aceptable considerando la lógica establecida para empezar este arco, pero lo de regresar el chiste de la “la carne, la leche y el pan” en este momento tan serio simplemente no encaja, mucho menos cuando consideramos que esta es la despedida oficial de Piccolo. Por lo menos no tengo un problema con este destino para Piccolo, creo que es muy badass que se quede como el guardián del infierno.

(Nota: Entre los villanos que regresaron a la tierra vimos a algunos androides de la patrulla roja, lo cual no tiene nada de sentido pero al menos me hace aliviar el saber que Número 16 está en el cielo.)


De todas las peleas de DBGT hasta ahora, creo que esta es mi favorita en cuanto a la coreografía y la animación. El estudio Carpenter demostró que su trabajo está a la altura de sus compañeros como Seigasha con unos efectos especiales y animaciones de pelea tan deslumbrantes complementadas por uno de los mejores trabajos de dirección por parte de Takahiro Imamura y Tomoko Yoshida. Simplemente adoro la gran escala de todo este enfrentamiento, refiriéndome especialmente al uso de escenarios – ¡ellos se dan madrazos por toda la tierra! Esto sí es cómo debería verse una pelea entre seres con una cantidad de poder descomunal, la acción tiene que sentirse por todo el lugar. Otras peleas como las de Goku contra Bills, o esas peleas de One Punch Man también logran mostrar el poder de sus personajes por medio del impacto en el escenario (aunque todos sabemos que Goku es mucho más fuerte que Saitama). Bueno, aparte de la escenografía y lo grandioso que es volver a ver el súper saiyajin cuatro en acción, lo que tiene de especial esta pelea es la inutilización de los disparos de ki con la excusa de que Super 17 puede absorberlos. Este sí es un punto que no me convence mucho, ya que se supone que Goku tiene muchas otras técnicas aparte de las de disparo, y aún más confuso es que sabiendo de esta habilidad de su enemigo Goku opte por volverse un saibaiman y explotar en su enemigo, exceptuando la parte de morir.


La técnica falla, pero Goku no muere porque es muy temprano para acabar la serie. Afortunadamente Goku recibe la ayuda de alguien inusual para este punto de la historia: Número 18. Esta saga es de las más cortas y menos lógicas de todas, pero aprecio que decida terminar con un enfrentamiento personal entre personajes que la serie había dejado de lado por tanto tiempo, especialmente tratándose de Número 18, la única mujer de los guerreros Z. La forma de tratar de capear a Super 17 flojea un poco. Lo de amenazarlo con usar la bomba interna de 18 funciona si quieres interpretarlo como que 17 teme más por perder a 18 que por el (nulo) daño que le causaría, por lo que eso es aceptable, pero lo de que 17 tenga que quedarse quieto para absorber los disparos de 18 no me parece tan lógico porque para este punto ninguno de los ataques de ella deberían hacerle ni cosquillas a él. Al menos me gusta cómo esto se vuelve un trabajo en equipo entre estos dos guerreros Z, mientras 18 mantiene inmóvil a Super 17 con sus ataques, Goku aprovecha para darle el golpe de gracia a este villano.


¡¡PODER DEL DRAGÓN DESTRUCTOR!! (Aunque yo lo conozco más por el nombre “golpe del dragón.”) Su uso tanto en esta saga como en la película en la que debuta es de lo más ilógico e inesperado en lo que respecta a formas de terminar la pelea, pero también es innegablemente de lo más genial que se ve en la franquicia. Goku atravesando a su enemigo con un dragón dorado es visualmente impactante e incluso simbólico si te pones a sobre-pensarlo, pero esto alza unas cuantas preguntas. La aparición de este ataque de una película, junto con la aparición de Cooler entre los villanos que regresan del infierno ha llevado a algunos a creer las películas (o al menos algunas de estas) son canónicas para GT, lo cual no puede ser el caso por razones que veremos en la próxima parte de la retrospectiva. Y si asumimos que Goku inventó esta técnica en otro punto, aún no sabemos nada de ésta o de si la habrá practicado anteriormente. Además, ¿por qué no se le ocurrió usar este ataque antes durante la pelea?

Otro de mis momentos favoritos y de los que no muchos hablan es en el que Goku le dice a Número 18 que la razón por la que 17 no quería atacarla era porque en el fondo aún le importaba. Adoro cuando Goku muestra esta sensatez y empatía con otros personajes, especialmente comparado con su caracterización retardada en Dragon Ball Super.

Y esta fue la saga de Super 17. Por mi forma de comentarla ya deben haber notado que a mí siempre me encantó, yo la disfruté un montón cuando la vi por primera vez de niño y volví a pasar un buen rato viéndola para hacer esta entrada. Los de Toei estaban contando los días para cancelar la serie por lo que decidieron recompensar a los fans con una saga que traiga de vuelta a todos estos personajes para hacer una celebración de toda la saga, y lo hicieron sin importarles la lógica de la serie por lo que es entendible que muchos fans –especialmente los que recién ven la serie ahora– tengan un problema con eso. Este es un enfoque más similar a lo que hace Toei con la franquicia actualmente: traer de vuelta y dar relevancia a personajes ninguneados al coste de la lógica y continuidad de la serie con la única finalidad de apelar a la nostalgia. El primer proyecto en el que esta fórmula fue obvia fue en la película de La resurrección de Freezer, en la que hasta el mismo Toriyama admitió que todo fue hecho por el fanservice nostálgico sin importarles las incoherencias y excusas poco convincentes como que Freezer pueda entrenar en unos meses y pasar de ser nivel de poder estelar a superar el nivel “universal”. De ahí, esa mentalidad de “crear un espectáculo que a los fans les guste aunque no tenga sentido” continuó por todo Dragon Ball Super. Lo que me hace aceptar esta saga más de lo que ha hecho Super con la misma intención es lo inofensiva que es al final del día – todos los villanos revividos regresan a donde estaban y los buenos ganan por su propio esfuerzo y compañerismo. Este modo de hacer espectáculos en DBS sí me ha llegado a molestar por depender tanto de traer viejos personajes y calcar viejos guiones de la serie en vez de idear algo nuevo y darnos algo creativo. Las últimas películas de la franquicia, Broly y Super Hero, me irritaron en particular por desperdiciar la oportunidad de darnos una historia original y ambiciosa de Dragon Ball para la pantalla grande sólo porque a Toei le importa más el sobreexplotar el factor nostálgico de la franquicia.

Como última nota, cabe resaltar que entre todos los talentos traídos para colaborar con esta serie, la que más me sorprendió ver (o mejor dicho oír) fue la cantante Shizuka Kudo, con su canción “Blue Velvet” que sirve como el tercer tema de cierre. Con canciones como “Again”, “FU-JI-TSU”, y “Mugon… Iroppoi”, Shizuka se volvió rápidamente una de mis cantantes de J-pop favoritas de los 80s, y su canción para esta serie es épica y distinguible por su tono más movido y animado que sus predecesoras. Y el videoclip oficial para dicha canción es, como dirían en mi país, locaso.

jueves, 12 de mayo de 2022

Miho Nakayama: Collection II


El blog está tomando la forma que he visualizado en mi mente desde hace años, y es tan satisfactorio pasarme por aquí a verlo y revisar la moderada atención que recibe. Siempre me sentí rodeado de mal gusto en cualquier sitio web al que vaya, por lo que es simplemente hermoso tener un lugar en el que pueda educar a los plebeyos y contar mis experiencias. En esta ocasión hablaremos del segundo álbum recopilatorio de Miho Nakayama, como parte de esas lecciones de buen gusto.


You’re My Only Shinin’ Star (1988)


“Eres mi única estrella brillante” y la primera en esta lista que me tiene algo indeciso sobre qué tanto me gusta. Tengo un gusto especial por estas baladas lentas y melancólicas, y creo que ese estilo va perfectamente para Miho, su voz es tan fuerte y su entonación no se aleja mucho de la perfección, permitiendo que la canción tenga toda la emoción que buscaba. Ahora, la parte instrumental es igual o más ambiciosa, pero creo que la canción se hubiese beneficiado de una composición más simple para añadir más al tono melancólico – la canción es demasiado ruidosa para su estilo. Dicho esto, es muy buena canción, pero no diría que es de mis favoritas.

Ningyo hime mermaid (1988)


Ahora vamos con algo más acorde a los trabajos anteriores de Miho, particularmente similar a las últimas de 1987 como Catch Me, aunque ésta de hecho significó un cambio importante en su discografía (y que haría que este álbum recopilatorio se diferencie lo suficiente de su predecesor). Esta es la primera que contaría con la composición de CINDY y la letra de Chinfa Kan. Este estilo es… más moderno, por así decirlo, con sintetizadores y otros nuevos instrumentos. Igualmente me encanta el ritmo, CINDY sí que sabe hacer algo sutil y pegadizo, y tanto el canto como la instrumentación es perfecta. ¿Qué más puedo decir? Es una grandiosa canción. Si sirena no es una excelente canción pop de finales de los 80s, no sé qué lo sería.

Witches (1988)


Por si no lo recuerdan, en mi comentario sobre el álbum anterior mencioné que JINGI Aishite moraimasu es mi canción favorita de todas. Y pues, llegó el turno de mi segunda canción favorita: Brujas. Esta continúa con el estilo de mermaid, siendo también manejada por CINDY y Chinfa Kan, solo que esta exagera muchos de los componentes que la hicieron tan buena… y el resultado es increíble. No me voy a cansar de decir que el canto de Miporin es excepcional, y esta canción consiste en ella cantando y repitiendo las mismas notas fuertes. Sé que la composición es algo repetitiva, y tampoco me gusta tanto la letra (Boy, I wanna be your number one), pero desde que la oí por primera vez ha sido de mis favoritas, y la he escuchado más veces de las que me gustaría admitir.

ROSÉCOLOR (1989)


La trilogía de colaboraciones con Cindy y Chinfa Kan termina en un apropiado cambio de ritmo. Aprecio este ritmo más tranquilo y melodioso, creo que contrasta bien con las dos anteriores. Aun así, esta tampoco es una de mis favoritas del álbum, no creo que ésta tenga tanta emoción (no es particularmente romántica o melancólica), y termina siendo algo genérica.

Virgin Eyes (1989)


Continuando con lo de otros artistas de renombre ayudando a Miporin, le toca a Anri poner su estilo en algo de ella. Admito que no se mucho de Anri, realmente aprecio su intención de hacer una melodía pegadiza y estilosa que va acorde con los otros éxitos de Miho, pero no siento que esta canción me haya encantado. No sabría señalar con exactitud que es exactamente lo que no me gusta de ésta – definitivamente no es la parte de Miho, ella lo hizo tan bien como siempre. Quizás es lo mucho que la composición alarga algunas partes, lo que hace que el ritmo no sea tan atrapante.

Midnight Taxi (1990)


Estamos alternando entre canciones rítmicas y lentas en este álbum, y las movidas han estado ganando, pero Midnight Taxi es la que rompe este patrón… más o menos. Creo que tengo un gusto especial por esta canción, es tan diferente en varios sentidos… como en la interesante elección de instrumentos como la armónica del inicio. La vibra en sí también es interesante, es melodiosa y nostálgica, de una forma que la hace placentera y agradable. Aunque también opino que al igual que la anterior ésta se alarga más de lo que debería.

Semi-sweet no mahou (1990)


Es “Magia semidulce” o algo así. Lo que sí sé es que Cindy regresó para dar una canción muy divertida. A decir verdad, hay cosas que realmente no me gustan de esta, como lo mucho que la parte instrumental y las otras voces opacan el canto de Miho, y que de hecho su tono es mucho más bajo en comparación a las anteriores, sin mencionar que la composición es algo empalagosa. No sé cómo, pero CINDY consiguió que la canción se sostenga a pesar de todo eso.

Megamitachi no bouken (1990)


Lo primero que me atrapó la primera vez que la escuché fue la parte instrumental, exactamente porque me recordó a la Sega Genesis, y como esa consola ha tenido algunos de mis temas musicales favoritos de todos los videojuegos, entenderán que aprecio mucho esta canción. La parte de Miho no está nada mal y tiene algunas líneas realmente divertidas en la letra (sugar sugar lady…), pero creo que pudieron haber trabajado más en la composición, no creo que haya mucha diferencia entre los versos y se vuelve algo repetitiva luego de escucharla por un tiempo.

Aishiterutte iwanai! (1990)


Esta me gusta tanto como la anterior, pero entiendo por qué no es tan popular. No es que haya algo exactamente malo con ésta, es sólo que muchas de sus otras canciones hacen algo similar y esta no destaca tanto entre el montón. Aun así, aprecio el tono tan alegre y la composición armoniosa en general, pero tampoco hace el mejor uso del canto de Miho, esta es una canción que ella fácilmente pudo haber tenido en sus inicios. Aunque escribir eso me ha hecho recordar lo diferente que es el sonido de 1990 en comparación al de los años anteriores – digo, compara esto con algo como Close Up.

I can’t follow you (Bonus, 1990)


Esta fue usada para una película o algo así, no estoy seguro de si fue lanzada como su propio disco. Me encanta lo ominoso que es la parte instrumental, lo cual junto al melancólico canto de Miho en esta ocasión sí que crea algo apropiadamente diferente para terminar con gracia este álbum.

miércoles, 27 de octubre de 2021

Miho Nakayama: Collection


Tengo un gusto especial por el J-pop de los 80s, aún si los artistas en general casi nunca me llegan a interesar más allá de, a lo mucho, un par de canciones que me agradan; quizás porque la música en general me parece un tema muy mainstream y siempre ha estado ahí para mí sin que yo la buscara. Como el aire. Porque todos a mi alrededor lo ponen sin que yo se los pida, ya sea para involuntariamente irritarme, deleitarme o darme ruido aburrido de fondo. Pero con el J-pop de esa época sí me atrae de alguna forma, y la verdad es un poco difícil explicar el porqué. Quizás sea por mi extraña fascinación por el Japón de los 80s, o porque de alguna forma prefiero que mis gustos sean nicho. Sea cual sea el caso, la cosa es que las idols de ese periodo en específico son una de mis mayores pasiones. Con cada artista que me llega a gustar suelo buscar y escuchar muchas de sus canciones, ver que otros trabajos han hecho (como su filmografía), o incluso investigar un poco sobre su vida más allá de su carrera. Mis hermanos mayores hacen lo mismo con prácticamente cualquier artista que les gusta –de los cuales son centenares– pero a mí casi solo me pasa con las de este género, y esto no empezó sino hasta menos de cinco años atrás.

No puedo decir con certeza el cuándo o cómo descubrí a Miho Nakayama, no estoy seguro si fue por una recomendación aleatoria de YouTube o porque sabía de su hermana menor actriz Shinobu Nakayama de la cual también soy un poco fan; pero sí puedo decir que Miho es, por mucho, mi favorita de todas las idols japonesas de los 80s, con muchas de sus canciones estando entre mis favoritas de todos los tiempos, habiendo visto algunas de las películas en las que ha actuado, y exaltándome cada vez que alguien sube una imagen de ella con el hashtag #中山美穂 en Tumblr. Y a pesar de que me gusta tanto, nunca realmente me tomé la molestia de ponerme a escuchar toda su discografía, porque nunca he hecho eso con algún artista y me aterra la idea de hacerlo (muchos tienen cientos de canciones). Ya que adoro tanto a Miho Nakayama y quiero hablar de sus hermosas canciones en el blog, decidí que lo mejor sería examinar el álbum recopilatorio Collection, lanzado en 1987, para poder hacer una especie de comentario y recomendación por su discografía sin tener que darme la ardua tarea de pasar por absolutamente todas sus canciones para una sola entrada.


「C」 (1985)


Qué canción tan agradable para empezar. Siempre es de lo más interesante escuchar la canción de debut un artista, porque para ese entonces aún no tienen un estilo totalmente definido y tienden a ser algo experimentales, o al menos tratan de dar una buena impresión. Aquí estamos ante una linda canción idol bastante tradicional, no muy alejado de alguna otra idol contemporánea como Seiko Matsuda. Pero esta canción aun así es bastante respetable para un debut. Me encanta esa melodía tan tranquila y elegante de fondo, de hecho suelo usar la versión instrumental para relajarme. Miho tenía 15 años cuando lanzó esta canción y no tengo mucho que decir de su voz, quizás el ritmo calmado le fue bien porque aún no tenía mucha experiencia como para cantar algo más exigente. Oh, y esta canción fue usada como opening para la serie Natsu Taiken Monogatari, de la cual no sé absolutamente nada.

Namaiki (1985)


Esta es una de las cuantas canciones de las que no sabía sino hasta escribir para esta entrada, y saben, me gusta. El tono es casi melancólico, como si fuera de una telenovela o algo así, mientras que la voz de Miho aún es algo cruda pero para nada mala. Debo decir que hay mucha emoción en la composición, como dije anteriormente esta es una canción un poco triste, pero sin llegar a ser fúnebre o melodramática, de hecho sigue siendo tan agradable y melodiosa como la anterior.

Be-Bop High School (1985)


Ok, de esta canción sí tengo mucho que decir. En 1985 salió la película Live Action del manga Be-Bop High School de Kiuchi Kazuhiro, sobre dos amigos de secundaria bien gamberros y problemáticos que siempre andan en líos pero que de alguna forma resultan empáticos y carismáticos. Dicho manga es uno de mis favoritos y la película que salió de esta tiene a Miho Nakayama interpretando Kyoko Izumi, la dulce compañera de clase que tiene a los dos protagonistas locos por ella. Un día hablaré más a fondo del manga y sus adaptaciones cinematográficas en el blog, pero lo que sí es relevante para esta entrada es la canción que Miporin cantó para esta película. La escena inicial consiste en Hiroshi y Toru peleando en un muelle contra unos matones para salvar a Kyoko, lo que hace tan memorable y divertida esta escena es que justo la dulce canción Be-Bop High School de Miho suena de fondo. La canción es tan divertida y llena de vida, con la voz tan linda y melodiosa de Miho, así como una composición musical igual de agradable, haciendo uso de incluso una guitarra de acero para añadir más al tono nostálgico; creando así un contraste de ironía con la secuencia de los dos protagonistas librando una violenta pelea que transcurre mientras suena la canción.

Iro White Blend (1986)


No sé ustedes, pero el tono de esta canción sí me parece un tanto empalagoso e infantil, aunque no es necesariamente una mala canción. Es como una canción de cuna… pero un poco más movida. Miho canta de forma tan encantadora, por lo que ella puede hacer que esta canción valga la pena. Mariya Takeuchi fue la que compuso y escribió la letra de la canción, y esa es la única explicación que necesitas.

Close up (1986)


Igual que la anterior, esta tuvo un diferente compositor, siendo este Kazuo Zaitsu, solo que este traería un ritmo muy diferente al de Takeuchi. Esta definitivamente se va más por el pop y lo bailable, con un montón de instrumentos fuertes. La entonación y ritmo de Miho también han mejorado mucho, pero creo que la canción en sí es un tanto genérica y poco interesante. Al menos estas mejoras servirían para sus canciones por venir, como por ejemplo…

JINGI Aishite moraimasu (1986)


Esta… es mi canción favorita, no solo de este álbum, ni de la discografía Miho Nakayama, sino de todas las canciones que he escuchado en mi vida, o al menos al momento de escribir esto. Miho ya ha mejorado un montón desde su inicio y en esta canción demuestra una entonación perfecta, y no solo eso, la composición es absolutamente magistral y cautivadora en todo momento. Tetsuya Komuro sí que es una leyenda al componer esta clase de canciones, usando la cantidad perfecta de instrumentos interesantes y un tono tan dinámico, dulce y pegadizo, especialmente me encanta ese tintineo serio del inicio que después pasa a tener un ritmo tan melodioso. Una verdadera obra maestra, una lástima que ésta haya tenido la desgracia de ser usada como ending para la película Be-Bop High School: Koko Yotaro Elegy, porque esa es una secuela tan mugrosamente decepcionante.

Tsuiteru ne Notteru ne (1986)


Ok, esta es una de las canciones que escuché por primera vez para escribir esta entrada, y realmente me arrepiento de no haberla escuchado antes porque inmediatamente se ha vuelto una de mis favoritas. Es a partir de este punto en el que las canciones de Miporin pasarían a tener un ritmo más movido y hacer uso de la voz segura de Miho, en vez de hacer canciones genéricas de idol. La composición es mucho más movida y con un montón de instrumentos dignos de una canción rock, pero el mayor atractivo está en la forma tan sofisticada de cantar de Miho, ahora cantando mucho más rápido y demostrando una entonación tan fuerte y segura. Es como Close Up, solo que mucho mejor.

WAKU WAKU Sasete (1986)


Si mal no recuerdo esta fue la primera canción de Miho que escuché, y creo que también esta es una de las más famosas, por buenas razones. Esta es la canción más pop que había hecho hasta ese punto, aún más que la anterior, incluso más pegadiza y con más coros. Miho igualmente tiene una entonación aún más fuerte e incluso tiene un par de líneas en inglés.

Hade!!! (1987)


Amo el estilo de las canciones de los 80s, y esta canción es uno de los mejores ejemplos del porqué. Esta es la tercera en ser más compuesta para ser pegadiza y pegar en las discotecas, y no hace nada para disimularlo, es sumamente alegre y bailable. Nada más que agregar, otra buena adición para el álbum.

50/50 (1987)


La segunda composición de Tetsuya Komuro para Miho, y debo decir que esta es igual de única e interesante que la otra. Esta también tiene una composición distintiva, con cada instrumento manteniendo el interés en cada momento. La entonación de Miho es igual de perfecta, pero debo decir que prefiero el tono más romántico de JINGI, esta es un tanto cursi para mi gusto. Oh, y esos tambores de acero dan ese estilo veraniego, si saben a lo que me refiero.

Catch Me (1987)


La última obra maestra de este álbum, y personalmente una de mis favoritas. El ritmo es simplemente perfecto, ni tan movido ni exagerado, permitiendo escuchar la voz de Miho perfectamente. Las partes instrumental quedan bien y son igual de interesantes, incluso diría que la canción es igual de pegadiza en su versión instrumental. Oh, ¿y les he dicho que la coreografía y el atuendo que usa Miho son ABSOLUTAMENTE fabulosos?

Hay otras canciones de Miho Nakayama que me encantan y quisiera recomendar, como Witches o Midnight Taxi, pero eso será para cuando revise Collection II en el futuro. Sé que esto es un tema atípico para el blog, pero vamos, estoy aprovechando al máximo el hecho de que ahora puedo escribir sobre prácticamente lo que quiera. ¿Eso significa que la próxima entrada será sobre un tema más familiar como el tokusatsu? Jajajajaja, ni de cerca…