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viernes, 22 de noviembre de 2024

Mahou Sentai Magiranger: El reto de creer en la magia de Toei


Más allá de la nostalgia, la añorada estabilidad comercial y la comparación con nuevas temporadas peor recibidas, la discusión sobre cómo envejecieron los Super Sentai de los 2000s y cuánta importancia tuvieron no me parece haber sido explorada lo suficiente. Esto solo acrecienta más la extrañeza de la actual veneración hacia varias de estas: como es el caso de Mahou Sentai Magiranger la cual si bien no es de las más populares, la devoción de sus fans y los puestos elevados en los que lo ponen en sus listas demuestra que merece ser examinada nuevamente.

En retrospección, lo interesante es el porqué varios fans veteranos habían reaccionado hacia esta con escepticismo o poco entusiasmo. Durante los 2000s había cierta noción de que Super Sentai se estaba quedando atrás comparada con lo que los demás tokusatsus estaban haciendo en esos mismos años: series arriesgadas que traían un realismo, complejidad y ambición inéditos en este tipo de ficción, con Nexus para Ultraman y el transcurso de Kuuga a Hibiki para Kamen Rider definiendo esa corriente. Si las nuevas temporadas no hacían mucho por la renovación del tokusatsu, y súmese otros cambios controversiales, entonces uno en aquel entonces se cuestionaría si Toei aún tenía lo suyo en cuanto a crear equipos de guerreros de colores.


De hecho que había motivos para quejarse de lo que Super Sentai hacía, ¿se acuerdan de esas interminables quejas sobre el CGI o de que habían demasiados mechas? Por lo menos no creo que haya habido falta de entusiasmo o pasión en la producción de estas series. El productor Jun Hikasa, viniendo de trabajar en Metal Hero, parecía ver el potencial de lo que se podría lograr en Super Sentai por lo que trajo innovaciones y ambición aún si Toei no tenía toda su atención en la franquicia. Hikasa estuvo a cargo de todas las temporadas desde GoGoFive hasta Abaranger y varias de esas series han sido aclamadas por diferentes motivos. Él trajo realismo y ambición al cómo se presentaban las historias, los personajes tenían viveza y se comportaban de acuerdo a la época. Claro que muchos señalaban que desde sus series empezaba a aumentar el mercantilismo (especialmente por sus estúpidos bellos mechas), pero vamos, él es el que nos dio Gaoranger Vs. Super Sentai, posiblemente la celebración más ambiciosa vista en el tokusatsu en su momento que incluso trajo actores de series pasadas. Pero desde la salida de Hikasa en 2004 y la llegada de otro productor, Hideaki Tsukada, es cuando veríamos otra evolución de lo que se estaba haciendo en aquellos años.


Sabiendo que Hideaki Tsukada tiene una gran afición por los mangas shonen, y por cómo manejó sus otros sentai (Dekaranger, Gekiranger, Kiramager), no es difícil identificar todos los cambios más juveniles con los que compondría a Mahou Sentai Magiranger y la diferenciaría de lo que los fans estaban acostumbrados. Sólo miren cómo en los dos sentai anteriores que estaban compuestos por hermanos, Fiveman y GoGoFive, tenían al hijo mayor como el líder del equipo. Es lógico, quién más iba a liderar sino el más maduro y experimentado, pero en Magiranger el que dirige el equipo resulta ser el chillón hermano menor. Super Sentai ya había experimentado con algunos rojos bulliciosos cabezotas inspirados en protas descerebrados de anime, y en este punto ya estaban tan cómodos con el concepto que de líder tenían a este pibe que en su primera aparición hace algo que de no ser por lógica de tokusatsu se hubiese matado. El resto de los hermanos siguen otros estereotipos y tendencias de la época, y muy en común tienen el lado humorístico enfatizado en su caracterización (Makito y Houka siendo los mayores y siendo los más payasos prueba mi punto). En contraste, los hermanos Ozu enfrentan el perder a su madre y tener que librar la batalla contra Infershia que dejó su familia, sin saber algo sobre ello y teniendo otros problemas personales, por lo que no se puede decir que nada interesante esté ocurriendo o que falte un toque dramático en la premisa. Pero la forma en la que se maneja la trama tiene sus propias arbitrariedades que podrían entorpecer la narrativa general de esta serie.


La magia como la temática principal ya levantaría algo de duda. No realmente por usar la popularidad de sagas de fantasía contemporáneas como Harry Potter y The Lord of the Rings como su promoción, sino por el reto que supondría adecuarlo a las convenciones de Super Sentai. Hay un motivo por el que la gran mayoría de los sentai del siglo pasado casi nunca usaban magia para pelear, y por qué por el contrario era usual verlo usado por los villanos, y es que, no es virtuoso ganar usando brujería en vez de tu propia fuerza. Dónde quedaría el esfuerzo por triunfar sobre la fuerza del mal si se pudiese resolver mágicamente: esa es la razón por la que ni a Shotaro Ishinomori ni a Toei se les ocurría usar esa temática para sus héroes normalmente. Pero el género había pasado por varios cambios a lo largo de las décadas, con las tendencias cambiando y con Toei queriendo hacer algo novedoso, eventualmente llegaríamos hasta esta serie, y de hecho parecían estar conscientes de estas implicaciones y posibles críticas porque implementaron este elemento con cierta perspicacia.


Ahora, reconozco que no sé tanto de sagas centradas en la fantasía y lo místico por lo que no conozco bien cómo esas la utilizan, pero mi impresión es que en esas historias la magia es como un arte marcial (o algún deporte) que se debe dominar por lo que requiere aprender ciertas disciplinas y es toda una trayectoria de aprendizaje. ¿Cómo ejecutó Magiranger este concepto? El mismo opening explica al principio que la magia es un viaje a lo desconocido, y más importante, es una prueba de valor. Aparte de desconocer lo que significa “yuuki”, si se trata de valor o coraje o valentía o lo que sea, tampoco ayuda que la serie lo trate con vaguedad y que en retrospectiva puede haber dado inicio a otra tendencia de la que avergonzarse. Si volaste con lo que acabo de decir, a lo que me refiero es que el “yuuki” vendría a ser el precursor de cosas como el brave, la imagineshon, la suerte tras los yosha luckys, y el bendito kiramental; todos esos disparates referidos como fuentes de poder, totalmente arbitrarios e infantiles.


Esto es indudablemente otro concepto sacado del anime, y si bien no creo que Magiranger sea el peor caso, tampoco es la excepción de que puede hacer peor a la serie. Ese vacío al ver que algún problema sea resuelto con un deus ex machina (en este caso, el hechizo de la semana) es algo que lamentablemente sentirás muchas veces, incluyendo en sucesos importantes de la trama principal, a lo largo de esta serie. Curiosamente, el guionista principal Atsushi Maekawa estuvo en contra de que la magia sea utilizada sin consecuencias en otra serie que él escribió, por lo que realmente trató que para cada una de esas instancias los hechizos vengan con una enseñanza o sabiduría. No siempre estas lecciones tienen mucho sentido o se incorporan muy bien al episodio, pero por la fineza con la que son transmitidas son significativamente superiores a lo sermoneadoras y sosas que son en las series para niños estadounidenses.


El resto de los aspectos habituales de Super Sentai tiene sus lados buenos y malos en esta temporada. Empezando por los villanos: este es otro punto irregular pero que realmente no está tan mal una vez que te pones a mirarlo detenidamente. Definitivamente Infershia no tiene los personajes más profundos o siquiera impresionantes que se hayan visto en el tokusatsu o siquiera en esta franquicia, incluso cuando tratan de hacer algo con ellos en cualquier punto de la trama principal. Debería de sorprender que todo el lore está bastante bien construido y que lo mejor que se cuenta sobre ellos, en especial su historia con Wolzard/Blagel, suena mucho más chévere que todo lo que realmente vemos en la serie. Lo que más se destaca de los antagonistas de Magiranger son sus exquisitos diseños y conceptos de personaje. Ya habíamos visto varios de los diseños intimidantes y/o creativos de Tamotsu Shinohara en temporadas como Turboranger y Kakuranger, y en esta ocasión Toei nuevamente dejó que el tipo sea todo un demente y vuelva a tener control total de los diseños de los villanos. Aparte de las obvias limitaciones como tener que hacerlos antropomorfos para que puedan ser actuados debidamente, Shinohara acierta en darle giros interesantes a varias criaturas mitológicas y en componer monstruos con aspectos viles, originales y armoniosos. El sólo idear cosas como un bicho monstruoso que se transforma en un taxi, o un yeti con máscara y palo de hockey, o un cíclope francotirador, y que estos solo sean un puñado de ejemplos, es exactamente el tipo de delirio creativo que nunca le vendría mal a una serie tokusatsu. La mayor ejemplificación de cómo estos conceptos salvan a los villanos de ser olvidables se da con el panteón entero de dioses del arco final de la serie: todos son enviados a morir uno tras otro en cada episodio, pero vaya que es entretenido ver lo que pueden hacer.


Combatiendo también contra la creciente apatía causada por el tono infantil y la calidad opaca de la imagen (la dolorosa norma de los sentai de los 2000s) debería estar la acción en cada episodio, solo que este aspecto tampoco funciona tan bien con el elemento mágico que quisieron incorporar. No faltan varias convenciones de las coreografías de Super Sentai como saltos con trampolín, pirotecnia para las explosiones y ocasionalmente una acrobacia riesgosa, pero parece que estaban tratando demasiado de diferenciarse de lo que se estaba haciendo en la temporada anterior. Había leído una boludez de que varios padres se quejaban de que las peleas en Dekaranger eran demasiado violentas o algo, y que por eso en Magiranger gran parte de las peleas consisten en usar hechizos, ya que estos fácilmente pueden hacerse leves y caricaturescos. De encajar con el tono de la serie sí que lo hacen, pero no creo que las coreografías compuestas en su mayoría por efectos de computadora (que frecuentemente te arderán los ojos por tener demasiado brillo) sean lo mejor que Toei puede hacer para sus series, ¿verdad? (Guarda esas lágrimas para cuando llegues a las series de los 2020s.)


Los mechas son otra sorprendente anomalía, no solo por triunfar sobre otros aspectos de la serie sino también porque difieren con el supuesto mercantilismo excesivo que se estaba formando en estos años. Siguiendo y en gran medida superando a su predecesora en darle prestigio a sus robots al no crear demasiadas combinaciones innecesarias con partes prescindibles, Magiranger presenta una respetable gama de gigantes mecánicos (¿mágicos?) que rebosan creatividad y lucen bastante poderosos. Ese concepto de basarse en elementos de fantasía y la libertad que permitían el avance de los efectos especiales dieron como resultado cosas como robots con forma de dragón, tren de vapor, un león que salta sobre aros de fuego, y mi favorito, un centauro caballero oscuro. Todos dignos de admirar, siempre y cuando el presupuesto permita que hagan algo más que mostrar escenas repetidas, por supuesto.


No tengo mucho que decir sobre la música que acompaña la serie, lo cual podrías tomar como otra flaqueza para esta o como reconforte porque tampoco es que sea una queja tan grande. Cuando terminas el primer episodio y finalmente escuchas el ending, si no te inquietas con los recuerdos que te trae de Ryusoulger (o si tuviste la suerte de no sufrir viéndola), te darás cuenta que la canción no está tan mal, pero sabes que para este punto perdimos esos emotivos y/o épicos endings a cambio de bailes, los cuales pueden salir bien en ocasiones pero no veo cómo reemplacen los sentimientos solemnes de los temas del siglo pasado. Lo mismo con el opening: no lo llamaría desagradable al oído pero no está bien endulzar demasiado el tono de esta, ni mucho menos cuando el canto tampoco suena tan emocionante y la canción se alarga demasiado (y lo mismo digo para la mayor parte de las canciones de la serie). Hombre, quién hubiese pensado en su momento que Hurricaneger sería el último sentai con una muy buena banda sonora hasta muchos años después.


Ciertamente Mahou Sentai Magiranger ha traído novedades a la franquicia, varias de estas definiendo el estilo de los Super Sentai de la era Heisei y la imagen que la mayoría tendrían de la franquicia, ¿pero es siquiera mejor en algo? Mientras que la ambición de series contemporáneas las llevaba a apuntar a un público mayor, lo que Hideaki Tsukada hacía con Magiranger no solo no parecía lo suficiente ambicioso sino que sus cambios (apuntando a algo más juvenil) parecían limitarla todavía más. Incluso viéndola de forma independiente de otros tokusatsus no podría decir que destaque tanto comparado con los sentai anteriores que alzaron la vara de otras maneras. Los cambios pueden ser bienvenidos y la era Heisei absolutamente tenía que marcar una diferencia, pero hay motivo para pensar que cosas como traer un disparate de anime como la fuente de poder, y hacer a los personajes tan exagerados y caricaturescos como los de ese medio no sea para bien. Lo que tiene de especial el tokusatsu es que es live action, lo que vemos interpretado por actores reales debería asemejarse a la realidad un tanto más que la animación, e ir en contra de eso (agravado aún más si las peleas tienen menos efectos tangibles) no nos deja con mucho de lo que lo hacía especial en primer lugar. Claro que tampoco diría que Magiranger es un fracaso total, como otra leyenda de héroes sí cumple en más de un aspecto y puede impresionar si tuviste la suerte de que sea de los primeros tokus que hayas visto. Solamente no te culparía si decidieses pasarla por alto, o si directamente detestas lo que hace.


lunes, 28 de febrero de 2022

Hyakujuu Sentai Gaoranger: ¿El principio del descenso?


Luego de meter tantos temas inusuales a este blog, he decidido revivir la sección echada de menos por tanto tiempo de reseñas de series tokusatsu con algo realmente especial: una de las series más controversiales de la franquicia, una que o bien consideras como el origen de todas las malas tendencias que llevarían a Super Sentai a perder su prestigio e intención general por parte de Toei en hacer una buena serie, o el inicio de una fresca y emocionante etapa para la franquicia. ¿Es Gaoranger tan mala como la pintan los fans acérrimos? ¿Es realmente culpable de la decadencia de la franquicia? He sido consciente de la reputación de esta temporada por años, y como justamente Gaoranger ha sido el Sentai que he estado viendo este verano, me gustaría dar a conocer mi posición con respecto a ésta.

Independientemente de si te agradan las temporadas recientes de la franquicia, es muy probable que hayas oído a varios fans decir que Super Sentai ha estado en decadencia por un tiempo o incluso que podría ser cancelada. Si le preguntas a estos fans por un punto específico en el que haya empezado este declive recibirás varias respuestas. Los “críticos” sin criterio que sólo se dejan llevar por la opinión popular dirán que las bobadas de Kiramager y Zenkaiger ya han “salvado” a la franquicia. Otros críticos señalan a Kyoryuger como el inicio de esta etapa tonta de la franquicia en la que los héroes bailan, se comportan como idiotas, y sólo le dan importancia al rojo. Algunos con un tono más negativo te dirán que Go-Onger fue el punto en el que la franquicia se volvería un mero comercial de juguetes con pésimos intentos de comedia. Recientemente he oído a otros historiadores decir que Gaoranger fue exactamente el punto en el que el mercantilismo tomaría mucha más prioridad que los otros componentes de estas series y sería el triste fin de la clásica/era de oro de Super Sentai que terminó en Timeranger.



Coincidentemente, Gaoranger (2001) también parece ser considerado como el punto de inicio de la “era moderna” para los fans occidentales. Super Sentai ha estado sacando series anualmente sin ningún descanso desde 1979, por lo que es difícil dividirla en etapas. Las otras franquicias tokusatsu, como Ultraman y Kamen Rider, convenientemente sí han tenido períodos de letargo luego de ser cancelados para volver en la nueva era de Japón –la era Heisei– y empezar un nuevo período bautizado a partir de ese reinado. Super Sentai no ha tenido esa suerte (o infortunio) de ser cancelada y regresar años después, por lo que es difícil guiarse por etapas y las entregas remarcables tienden a pasar desapercibidas por los nuevos fans. Entonces, ¿qué rayos hace que Gaoranger sea considerado el inicio de la “era moderna” de la franquicia por los fans occidentales a pesar de que no es mucho más nueva que Timeranger? ¿Qué hace que Gaoranger sea considerado el “Kuuga” o “Tiga” de Super Sentai? Esto, como lamentablemente muchas de las cosas del fandom occidental, tiene que ver con Power Rangers. La denominada “era Disney”, ha sido tan repudiada por los fans prácticamente desde que empezó, y no era raro ver que sus detractores comparen las series de esa era con sus contrapartes Sentai para hacerlas ver peor, desde el primigenio fandom de los 2000s. Dichos detractores también mantenían un alto estima por la clásica era Saban, mayormente por nostalgia, por lo que evitaban hacer comparaciones con sus muy superiores contrapartes Sentai. Como resultado, los 2000s han sido considerados como una buena etapa para la franquicia, mientras que los Sentai noventeros son intencionalmente ignorados por el fandom para no deteriorar la opinión hacia esas vacas sagradas. (Sé que muchos no consideran a Fuerza Salvaje como parte de la era Disney, pero esa serie es igual de criticada así que no se quedó exenta de esas comparaciones.)



Sé que esto sonará raro, considerando que soy un chico de los 2000s, pero para mí los 2000s no fue una buena década para Super Sentai en lo absoluto. Nunca entendí por qué otros fans de mi edad parecen ser alérgicos a las series antiguas – a mí siempre me fascinaron las series del pasado, por su distintivo y sereno estilo (y esto también aplica para cosas como películas, videojuegos, etc.). Cada vez que voy a ver un Sentai, tengo buenas expectativas por las del siglo pasado, porque esas tienden a tomarse más enserio y ser más tenues con sus líneas de juguetes… mientras que mis experiencias con las de los 2000s no han sido tan buenas. Me parece que fue en esa década en la que empezó la penosa infantilización de la marca que nos llevaría a lo que Sentai es ahora: humor gastado e infantil, personajes que solo saben gritar y repetir frases como unos dementes, villanos cada vez menos amenazantes, bailes, y un tremendo enfoque en los juguetes – en muchos casos sin siquiera tratar de disimularlo. El hecho de que varias series de esta época como Dekaranger o Kiramager se hayan vuelto tan sobrevaloradas por el fandom sólo ha reforzado más mi rechazo hacia este período.


En ese sentido, quizás sea una pequeña sorpresa que a mí de hecho me gustó Hyakujuu Sentai Gaoranger. Me adentré a esa serie sabiendo todo lo que presuntamente le ha hecho a la franquicia, pero terminé disfrutándola decentemente a pesar de que haya certeza en esas alegaciones y creo que sí es una temporada digna y genial.



Entonces, ¿Cuáles son los méritos que tiene Gaoranger para que haya llegado a tal veredicto? El primero está en sus innovaciones, aunque sé que estas no serán del agrado de todos. Este fue el tercer Sentai seguido en ser producido por Jun Hikasa, a quien yo considero como un grande que ha ayudado a la franquicia a mantenerse fresca y estable en la llegada del nuevo milenio. Lamentablemente, como muchos deben saber, su intento por hacer una serie más dramática y trascendente en el 2000 (Timeranger) resultó en el Sentai con peores ventas de juguetes de la historia (solo para después ser destronada por Zenkaiger, chúpate esa Zenkaiger). Por ello, es entendible que para el año siguiente Hikasa lo remediara haciendo algo especial en la parte de los mechas. Los Power Animals son el pilar de Gaoranger, su mayor enfoque y su principal atractivo; el primer Sentai con la premisa de ir a buscar estos nuevos compañeros, hacerse amigos de estos, y formar más combinaciones de robots con éstos. Estoy hablando de aproximadamente 25 Power Animals y más combinaciones de las que voy a molestarme en contar.

Sabiamente, Jun Hikasa supo incorporar este concepto de forma orgánica y entrañable en la historia. Posiblemente inspirado por otras franquicias contemporáneas de coleccionar criaturas (como Pokémon), los Power Animals son seres conscientes con diferentes personalidades y caprichos para amistarse con estos, además de diferentes habilidades únicas y diseños bonitos. Personalmente, me encanta lo simples que son como individuos, siendo simples animales, mucho antes de que los “compañeros” parlantes con voces chillonas invadieran la franquicia. Claro que ya ha habido otros mechas conscientes en la franquicia y hasta combinaciones como Daizyujin de Zyuranger que son entidades completas y con suma importancia en el lore y la trama, pero Gaoranger lo hizo de una forma más personal y centrada. Por ello, cada nueva combinación y mecha es beneficiosamente emocionante.



Otro punto favorable de Gaoranger son sus personajes. A decir verdad, no estoy hablando del equipo Sentai con los integrantes más complejos o con mayor trasfondo, lo cual es agravado por la *interesante* decisión de hacer que no se refieran entre ellos por sus nombres sino por sus designaciones (es decir, se llaman “Red” o “Black”). Yo por supuesto prefiero cuando estas series ahondan más en las motivaciones, conflictos y relaciones de los personajes, pero Gaoranger es otro caso en el que los protagonistas son lo suficientemente simpáticos y bien interpretados para mantener la serie agradable y entretenida a lo largo de sus más de cincuenta episodios. Las caracterizaciones son consistentemente sólidas y hay buenas dinámicas y situaciones entre estos, como la clásica situación del líder anterior Gaku dudando de que Kakeru sea un buen líder inicialmente y éste teniendo que ganarse su confianza, o lo adorable que es que el joven rebelde y apasionado de Kai se junte con el grandulón sentimental de Soutarou. Todos van amistándose más gradualmente, quizás en mayor medida a lo que esperaba. También aprecio las actuaciones de la mayor parte del elenco, creo que sí tienen buena química y entusiasmo en cuanto al proyecto – obviamente destacando al fan acérrimo de Super Sentai de Noboru Kaneko (Kakeru), aunque personalmente creo que mi favorito terminó siendo, sorprendentemente, Kei Horie (Gaku), el tipo hizo un espléndido trabajo mostrando todas las facetas por las que pasa el personaje, pasando de ser el maduro, estricto y serio líder, a un tipo más gracioso y amigable.



Lamentablemente, los villanos definitivamente no son una parte fuerte de Gaoranger. Me gusta que los Orgs semanales estén basados en objetos cotidianos y haya varios diseños divertidos para estos, pero el problema son los que están en la jerarquía superior de esta tribu. Siempre quise ver un montaje de enemigos tipo Hokuto No Ken para una serie Super Sentai, con la serie pasando por varios arcos con diferentes villanos principales, cada uno más poderoso que el anterior, pero los tres denominados Highness Duke Org que ocupan sus arcos correspondientes de la serie son demasiado simplones como personajes, realmente solo sirven como obstáculos y nada más. El único villano del que vale la pena discutir es Rouki, cuya historia involucra de forma más personal con los protagonistas, además de ser un personaje trágico (una maldición usada para derrotar un mal mayor), y tener el diseño más pulido y amenazante de toda la serie. Los otros dos Duke Org, Yabaiba y Tsuetsue, no fueron tanto de mi agrado pero sí tuvieron unos cuantos momentos divertidos y entrañables. (Spoiler: También me gustó el giro que dieron para el último enemigo, con el Amo Org siendo solo un mito y el villano definitivo siendo Senki, la fusión de los tres archiduques Org. Fue genial y dio una tremenda pelea, aunque nuevamente no es un concepto profundo exactamente.)



El punto anterior también es una consecuencia del enfoque narrativo de la serie en general. Para ponerlo en términos simples, Gaoranger es una serie bastante ligera en cuanto a historia, ya que, como dije anteriormente, la prioridad estuvo en la parte comercial con los Power Animals, así que toda la historia se puede reducir en algo tan simple como “una historia típica de superhéroes defendiendo el mundo de una tribu de monstruos”. Ahora, yo no estoy totalmente en contra de este estilo de enfocarse más en la parte del espectáculo que en la profundidad narrativa ya que no creo que el tokusatsu sea un medio que esté orientado principalmente en eso, pero también estoy seguro de que como piezas de arte de televisión, un buen guion es necesario para recibir una calificación favorable. Puedo ver que varias temporadas recientes como Kyoryuger, Zyuohger y Ryusoulger han tratado de replicar (por no decir plagiar) este estilo narrativo ligero que se enfoca en impresionar con nuevos “juguetes” y mantener el espíritu heroico sin muchas complicaciones en la trama, pero cuando Gaoranger salió, muchas de las cosas que hacía –como su vasta cantidad de mechas– sí eran algo novedoso por lo que Gaoranger sí ofrecía una experiencia única. Es interesante pero de alguna forma apropiado que el guionista Junki Takegami haya estado a cargo de esta serie, considerando que sus dos series anteriores –Megaranger y especialmente GoGoFive– ofrecían historias más realistas y emocionalmente intensas, pero Gaoranger al menos mantiene su peculiar sentido del humor (en esta serie verás a los héroes en sus graciosas pijamas en varias ocasiones) y personajes creativos. De hecho, Gaoranger pasa a ser prácticamente una serie de comedia desde el arco de Rasetsu, una antelación a lo que veríamos en su próxima serie Sentai: Go-Onger.



Si bien el hecho de que sacrificar profundidad narrativa a favor de más mechas debería considerarse un punto negativo, Gaoranger por lo menos hace un trabajo excepcional en este apartado. Ya dije que en esta serie hay Power Animals a montones, pero además es sumamente refrescante que tengan diseños tan detallados y sin tonterías, esto fue mucho antes de que Bandai perdiera la cabeza tratando de infantilizar e incorporar patrones estúpidos en los juguetes de los héroes toku, por lo que los Power Animals se ven como animales robot geniales y nada más. No solo eso, otra innovación está en el extenso uso del CGI para mostrarlos. Claro que ya habíamos visto mechas en CGI en la franquicia anteriormente, pero Gaoranger emplea esta técnica para darnos mucho más secuencias impresionantes como estos robots corriendo como animales reales e incluso secuencias de combinación completamente hechas a computadora. Los robots ya combinados lucen algunos de los diseños más inspirados y asombrosos de toda la franquicia, con algunos como GaoMuscle, GaoHunter y GaoIcarus estando entre mis favoritos, y para rematar también tenemos la sublime dirección de Satoshi Morota quien sabe cómo hacer que los mechas se vean majestuosos e imponentes.



Las escenas de acción sin mechas, por otra parte, son un tanto menos remarcables. Siempre aprecio que cada héroe tenga su arma característica e interesante (nótese que siendo este el primer Sentai en la que Takaaki Utsunomiya trabajó, el sexto guerrero tendría un arma peculiar basada en un hobby, el palo de billar de GaoSilver), pero siento que estas y las espadas Zyuohken no fueron tan utilizadas. Salvo por el GaoMane Buster y el Falcon Summoner de GaoRed, además del ya mencionado GaoHustler Rod de GaoSilver, los Gaoranger no disponen de armas de fuego por lo que la gran mayoría de sus peleas son físicas. Todos los zarpazos, arrastramientos por el suelo, y en general movimientos ferales, dan un estilo de pelea distintivo pero no necesariamente innovador ya que muchos de estos ataques ya los habíamos visto en Jetman o Gingaman. (Otro spoiler: Me sorprendió lo bien que pelea Tetom, aun usando un largo e impráctico vestido.)


Creo que la mayoría podemos estar de acuerdo en que la música es un aspecto impecable de Gaoranger independientemente de si te gusta la serie o no. No tanto por la música de fondo compuesta por Kotaro Nakagawa, sino por su excelente repertorio de canciones. Es una verdadera injusticia que Yukio Yamagata sólo haya cantado un opening para la franquicia, porque él demostró tener un tono de voz tan fuerte y poderoso con el opening de Gaoranger que también iría bien con otros temas de apertura para otras temporadas. Su otra canción, la de GaoMuscle, es igual de genial y pegadiza (Do the hustle!!). Los otros mechas de la serie también cuentan con canciones con composiciones musicales bastante divertidas y/o experimentales, trayendo también a algunos cantantes veteranos como Ichiro Mizuki y MoJo. Pero la más sorprendente adición a mi lista de reproducción de canciones de acción toku es “Dynamic Soul” de Hironobu Kageyama, la cual es cantada de una forma que parece sacada de Dragon Ball Z o Los Caballeros del Zodiaco.



Es innegable que Gaoranger es una de las series más importantes e influyentes de toda la franquicia, cuyo éxito comercial y popularidad entre las audiencias niponas causó que muchas de sus sucesoras sigan su ejemplo y tornen a la franquicia en lo que es hoy en día. En ese sentido, Gaoranger sí podría considerarse como el primer paso hacia esta ruin dirección que tomaría la franquicia. No obstante, si Gaoranger fue un gran éxito en su momento y pudo conectar bien con su público objetivo debe ser porque algo hizo bien. Dejando de lado los defectos tan notables de esta serie, creo que hay mucho que amar de ésta como sus simples pero simpáticos personajes, excelente apartado musical, y los grandes e innovadores espectáculos que ofrece. Es muy probable que gran parte de mi disfrute de esta serie se deba a lo insoportables que han sido las temporadas más recientes de la franquicia y que por ello cualquier otro Sentai se vea mejor en comparación. Sea como sea, Gaoranger está bien para mí.

Valoración: 6/10

Para terminar y añadir más al gran regreso de esta sección, les dejo este Wallpaper de Gaoranger, el cual ya subí a Tumblr pero lo dejaré aquí también de todos modos.


sábado, 18 de septiembre de 2021

¿Qué tan muertos están los dinosaurios ahora?

 *Esta entrada fue originalmente publicada el 28 de febrero de 2020 en Super Sentai Amino en Español.



Toei del siglo 21 es bastante infame por su forma negligente de tratar a Super Sentai. Cada vez que alguna de sus ideas para renovar a la franquicia no dan buenos resultados, en lugar de experimentar o por lo menos intentar que el siguiente producto sea bueno, recurren a reutilizar elementos de series que funcionaron en el pasado en un intento de repetir el éxito de esa serie pero sin pensar bien en lo que hizo que esta fuese un éxito en primer lugar, resultando en un abominable monstruo de Frankenstein como serie. Luego del rotundo fracaso que fue Kaitou Sentai Lupinranger VS Keisatsu Sentai Patranger, Toei y Bandai tuvieron que recurrir nuevamente a una temática que garantice ventas, y así fue como la atrocidad conocida como Kishiryu Sentai Ryusoulger fue concebida. Es penoso ver que Super Sentai se vea obligado a repetir el tema de dinosaurios por cuarta vez y en tan poco tiempo, pero la historia de la decadencia de la franquicia se remonta desde mucho antes, específicamente desde inicios de la década de los 2010s. Prepárense para un largo y estúpido ensayo.


En el 2011 Toei había decidido celebrar el 35 aniversario de su prestigiosa franquicia con una serie que rindiera homenaje a todas las temporadas pasadas. Este nuevo proyecto había probado ser bastante ambicioso, incluyendo numerosos tributos a series pasadas e incluso trayendo de vuelta a actores de estas, pero todo eso valió la pena porque Gokaiger fue bien recibido los fans, y comercialmente también fue un gran éxito. Por supuesto que continuar el éxito de una serie como Gokaiger no es algo sencillo, por lo que tendrían que intentar algo diferente. 35 años de la misma fórmula quizás era demasiado por lo que era momento de renovar a la franquicia, y esto era evidente desde los primeros vistazos de la próxima serie – un grupo de tres miembros, trajes de cuero en vez de spandex y una historia superficialmente más oscura. A pesar de las muchas innovaciones e intentos por reinventar y modernizar a la franquicia, Go-Busters no cumplió con las proyecciones de ventas, y tampoco fue particularmente del agrado de los fans o de la crítica.

Era obvio que después del resultado poco satisfactorio que fue Go-Busters, Toei trataría que la próxima serie se aleje lo más que pueda del tono de esta, por ello no solo recurrieron a traer de vuelta elementos básicos de series anteriores como los trajes de spandex o reutilizar el tema de dinosaurios por tercera vez, sino que también pretendía ser una serie mucho más alegre, alocada y ruidosa que su predecesora, incluso tomando decisiones cuestionables como el hecho de tener solo una chica en el equipo con la excusa de que el productor quería que el equipo fuese "absurdamente fuerte". Esencialmente, Toei quería que Kyoryuger deshiciese todo lo que hizo Go-Busters con la intención de atraer a la audiencia más infantil posible. Sobra decir que estas decisiones no fueron nada bien recibidas por los fans, especialmente por los fans mayores. Para bien o para mal, el desempeño en ventas de Kyoryuger había sido exageradamente alto, obteniendo 14.1 billones de yenes, por lo que la próxima serie intentaría algo similar. Para tratar de continuar el éxito de la serie anterior, Toei decidió usar un tema que en Japón es igual de popular que los dinosaurios: trenes. Aunque la recepción de ToQger por parte de los fans y de la crítica no fue positiva del todo, las ventas de juguetes iban casi igual de bien (12.2 billones), por lo que al menos empresarialmente hablando, a la franquicia le estaba yendo bien en los últimos años, ya que solo Go-Busters había tenido un desempeño menor al esperado, pero tener ocasionalmente una serie con bajo rendimiento era algo normal, o al menos ese solía ser el caso.

Los productores del próximo proyecto habían anunciado que este incorporaría "todo lo que sea divertido", resultando en un montón de alocadas ideas en la presentación y en los mechas, pero todo esto es irrelevante cuando consideramos que Ninninger tan solo obtuvo 7.9 billones de yenes, volviéndola la serie con peor desempeño en más de diez, y para rematar esta serie fue muy mal recibida por los fans. Pero el próximo año se celebraría el 40 aniversario de la franquicia con Zyuohger – una serie que tuvo un desempeño en ventas casi tan malo como el de su predecesora, con solo 8 billones de yenes. Kyuranger era una serie más prometedora con su vasto número de rangers, pero esta sólo obtuvo 9.3 billones de yenes, lo cual sigue estando por debajo del promedio de 10 billones de la franquicia. Di lo que quieras de la calidad de Zyuohger y Kyuranger, pero estas series parecían estar ayudando lentamente a la franquicia a recuperarse en ventas. Pero esto nos lleva a Lupinranger VS Patranger, una idea novedosa de una serie en la que dos equipos se enfrentan, este concepto fue interesante, pero la serie dejaba mucho que desear en muchos aspectos, ya sea por su trama inexistente o su favoritismo por el lado de los ladrones. Y por si esto no fuese suficientemente malo, su desempeño en ventas fue horrible, 6.9 billones lo cual es lo más bajo que Super Sentai ha tenido. Bandai había tratado de arreglar esto, demandando que todos los Mechas de la segunda mitad fuesen a los Lupinranger (el equipo más popular entre los niños), pero esto solo terminó empeorando incluso más la pésima recepción de los fans, y para colmo ni siquiera mejoró las ventas.

Kazuya Kamihoriuchi

Las últimas cuatro temporadas habían tenido un desempeño bajo en ventas, lo cual no es para nada normal para la franquicia y realmente preocupaba a los fans. Si bien no hay evidencia concreta de que la franquicia se encuentre en peligro de ser cancelada – el hecho de que Toei haya decidido reutilizar el tema de dinosaurios por cuarta vez y en tan poco tiempo es una clara muestra de desesperación. Desde los primeros vistazos de Ryusoulger era bastante evidente que la intención era repetir el éxito de Kyoryuger, ya que esta serie utiliza el mismo tema de dinosaurios, los mismos colores para los guerreros (incluyendo tener solo una chica en el equipo), transformaciones con bailes y demás. Pero tal vez si había una luz de esperanza para Ryusoulger. En esta ocasión Toei había contratado a un guionista externo, similar a como lo hacen recientemente con Kamen Rider. El guionista Jumpei Yamaoka era alguien que nunca había escrito una serie tokusatsu en el pasado, habiendo trabajado mayormente en J-dramas, por lo que él podría traer una historia más interesante. Pero lo más llamativo fue el hecho de que el director Kazuya Kamihoriuchi, quien fue responsable por algunos episodios dramáticos y aclamados de Kamen Rider Ex-Aid y Build. Por ello algunos fans creían que de alguna forma Kishiryu Sentai Ryusoulger iba a ser oscura, novedosa y revolucionaria para la franquicia, o que incluso esta sería tan “intensa y dramática” como las series de Kamen Rider.

Yo honestamente veía venir que Ryusoulger sería un bodrio de principio a fin, incluso sabiendo quienes estaban a cargo de esta serie. Sí, el guionista Jumpei Yamaoka nunca había escrito una serie tokusatsu en el pasado, pero si te fijas bien en sus trabajos, la gran mayoría son adaptaciones Live Action de mangas, por lo que se podría decir que él casi no tiene experiencia escribiendo historias por sí mismo. Kazuya Kamihoriuchi es supuestamente el director principal de Ryusoulger, pero él solo ha dirigido 10 episodios de los 48 de toda la serie, la gran mayoría de estos fueron dirigidos por otros directores de Toei. Incluso si él hubiese dirigido todos los episodios, la verdad es que ni siquiera un director magistral como Kazuya Kamihoriuchi puede salvar un pésimo guion. Pero quizás me estaba adelantando a los hechos, digo, tal vez Ryusoulger sí haya resultado ser una buena serie después de todo, ¿verdad? La respuesta es no.


Los seis Ryusoulger son algunos de los personajes más sosos, genéricos y aburridos que ha tenido la franquicia. Koh es un pésimo protagonista en absolutamente todos los sentidos, la serie se enfoca tanto en él pero es un personaje tan inconsistente, nada interesante, mal escrito y mal actuado que es imposible sentir algo por él. Towa es de lo más superficial que un personaje puede llegar a ser, por supuesto que los productores solo habían propuesto que este sea el más joven y el más veloz, pero ninguna de estas son cualidades interesantes y como los guionistas no hicieron nada interesante con él, Towa es solo un personaje cliché y olvidable. Y ni hablar de Bamba, ese tipo es un pobre intento de imitar a otros antihéroes geniales y complejos de la franquicia, pero no tiene nada de la complejidad y carisma que hizo que esos personajes sean memorables; Bamba es sólo un bobo pretencioso que no muestra nada de personalidad en sus apariciones (y el actor Tatsuya Kishida es peor actuando que una estatua). Traté que me gustara Asuna, pero no fue posible porque ella es otra de esas chicas cuya única cualidad es ser una tonta que solo están para ser “lindas”. Melto es el único personaje que me agrada, de cierta forma lo siento como el único cuerdo del equipo, siempre buscando estrategias coherentes y mostrando escepticismo a las ideas de los demás, y el actor Tsuna Keito es el más competente, mostrando lo emocional que puede ser el personaje.


Por supuesto que no puedo olvidarme del sexto Ryusoulger. Saben, algo de lo que siempre he estado en contra ha sido la noción de que los sextos guerreros solo son añadidos para promover los juguetes de Bandai, pero me temo que Canalo es el perfecto ejemplo de eso – un personaje añadido que no aporta nada a la historia. No solo eso, algo que también detesto de Canalo es que en cada episodio solo se dedica a buscar una novia, no fue divertido la primera vez, y mucho menos lo fue por enésima vez; y no vamos a pretender que él tiene personalidad más allá de ser un virgen desesperado. Por otra parte, debo admitir que Oto sí me cayó bien, aunque ella también es prácticamente un personaje de relleno. Ui no podría importarme menos, ella solo está ahí, no tiene nada destacable y tampoco es particularmente agradable o bonita, ni siquiera aporta algo importante a la historia. El viejo tampoco es mejor, él solo está para hacer chistes sin gracia o para escupir pedazos de información ocasionalmente.


Hasta este punto, parece que a Toei ya no le importa hacer buenos villanos para Super Sentai. Absolutamente todos los villanos de esta temporada completamente vacíos y genéricos, dignos de una caricatura de los 80s. Ninguno de estos tienen ni la más mínima presencia, literalmente siendo matados en cualquier punto de la serie y de la manera más patética posible – en serio, estos "generales" deberían ser catalogados como monstruos de la semana hasta este punto. Por si la mala escritura no arruinara a estos antagonistas lo suficiente, sus diseños son incluso peores. Usualmente no me fijo mucho en los diseños de los villanos, pero es casi imposible tomarse a estos enserio cuando se ven tan estúpidos y caricaturescos, hasta los monstruos Minosaur de la semana se ven más intimidantes que los villanos principales de esta serie. Para colmo, el villano que sobrevive por la mayor parte de la serie es Kreon, quien es sin duda el peor personaje de toda la serie, teniendo el peor diseño de todos y desesperándome hasta la muerte con su horrible voz, ni siquiera tiene carisma o alguna cualidad interesante para compensar sus acciones, incluso haciéndose a la víctima en múltiples ocasiones (¿y aun así esperan que me sienta mal por esta cosa? Caramba). Es posible que toda la tribu Druidon vaya a quedar en la historia como algunos de los peores villanos que ha tenido la franquicia.


La historia era la parte más esperada por muchos fans, varios esperaban una estructura más lineal por el hecho de que esta cuenta con un guionista nuevo, pero esto no resultó ser así, déjenme explicarles porqué. La serie empieza de forma desalentadora matando a los tres maestros de nuestros protagonistas (vaya manera de desperdiciar tres buenos actores, por cierto). Aunque el director Kazuya Kamihoriuchi hizo lo posible para que ese momento se vea dramático, la verdad es que no se siente ningún impacto porque apenas llegamos a conocer a esos personajes. Un comienzo muy lamentable, pero de cierta forma se ve algo de intención por parte del productor en hacer que esta serie se vea interesante. Lamentablemente, justo ahí es cuando esa intención termina. Uno pensaría que después del infierno vacío, episódico y pretencioso que fue Lupinranger VS Patranger, la próxima serie se esforzaría en corregir los errores de su predecesora. Pero no, es más, de alguna manera se las arreglaron para que Ryusoulger sea aun peor en esos tres aspectos. Después del arco de introducción de nuestros protagonistas, no habrá absolutamente nada de trama en el resto de la serie, son los mismos episodios de relleno repitiéndose una y otra vez.

Ya desde el inicio de la serie se puede ver claramente que al guionista Jumpei Yamaoka no le importa nada la trama de esta. Después del arco inicial la trama no va a ninguna parte, lo único que nos dan son algunas revelaciones (obviamente inventadas a último minuto) sobre el aburrido lore de la serie, cortesía de la aparición ocasional de Seto. La única forma en la que la serie trata de disimular su ausencia de trama es compensarlo con muchos, muchos nuevos mechas, Ryusouls y Power Ups. Pero esto no es necesariamente algo malo, muchas series Sentai en el pasado han probado que se puede implementar nuevos poderes con historias memorables y emocionantes. Aún recuerdo como en Kakuranger nuestros héroes tuvieron que pasar por mucho sufrimiento y desafíos personales para obtener sus pergaminos Shinobi, o lo épico que fue el episodio de introducción de Victory Mars en GoGoFive, o el arduo entrenamiento que los Dekaranger tuvieron que superar para obtener y aprender a usar el modo SWAT. Lamentablemente, este no es el caso para Ryusoulger, ya que los métodos para obtener estos nuevos juguetes son tan insatisfactorios y olvidables que da lo mismo si estuviesen o no. Para darles un ejemplo, Dimevolcano había puesto a prueba a los Ryusoulger haciéndoles... acertijos. Oh, qué emocionante. Así como esta, todas estas pruebas son igual de insignificantes y decepcionantes. De vez en cuando la serie si trata de poner algunos desafíos para los protagonistas, como en el episodio 34, pero estos son resueltos de forma tan rápida y predecible, que no se siente como si estos realmente hayan aprendido o logrado algo importante. Es más, por culpa de todo esto en Ryusoulger no hay ni siquiera desarrollo de personajes. Entonces, si Ryusoulger no tiene nada interesante que contar y no puede hacer nada mejor que sus predecesoras, ¿cuál es el punto de esta serie?


Lamentablemente, los problemas no terminan ahí. Yo he tratado de defender a muchas de las series Sentai actuales de esas personas que las acusan de no ser más que sosos comerciales de juguetes sin trama, pero en esta ocasión esta si es una verdad. Debido a las bajas ventas de juguetes que ha tenido la franquicia recientemente, esta vez Bandai parece estar más dispuesto a hacer que Ryusoulger esté más enfocada en las mercancías que en otra cosa. Son los ejecutivos de Bandai los que demandan que cada episodio presente algún nuevo juguete bajo un régimen muy estricto. Las inclusiones de nuevos mechas, Ryusouls y Power Ups en esta serie no son aportes, son solo órdenes de Bandai. Desgraciadamente, esto también significa que algunas decisiones creativas son alteradas para cumplir estas demandas. Algo que tenía el potencial para salvar esta serie era la historia de Gaisorg, claro que esta parte ya tenía problemas por el hecho de que este personaje no hacía nada importante sino hasta casi la mitad de la serie, pero a pesar de esto y ser esencialmente una copia de Burai, Nada sí se sentía como un personaje real. Desafortunadamente, los guionistas tuvieron que deshacerse de él inmediatamente después de su arco de redención para dar paso a MaxRyusoul Red, el cual es otro de esos Power Ups ridículamente poderosos exclusivos para el rojo, como si Koh no tuviese suficientes poderes.


Bien, calmémonos. Por un momento vamos a pretender que las partes más importantes de cualquier obra, los personajes y la trama, no importan y vamos a enfocarnos en otros aspectos que caracterizan a toda serie tokusatsu, como los efectos especiales y las escenas de acción. Los efectos especiales no son malos, en ningún momento he visto que el equipo haya descuidado el trabajo técnico y sí se ve algo de empeño puesto en las maquetas y los trajes, aunque no puedo decir lo mismo del CGI. Por otra parte, las coreografías de las peleas y las escenas de acción en general no me gustaron en lo absoluto. Nuevamente, por culpa de las órdenes de Bandai, las batallas en Ryusoulger consisten en los caballeros utilizando sus Ryusouls que les otorgan algún poder absurdo y conveniente hasta derrotar al monstruo de la semana, así son todas las peleas en esta serie. En otras palabras, las batallas en Ryusoulger son la misma basura que las batallas de Kyuranger. De lejos lo más rescatable de las escenas de acción de Ryusoulger son las que consisten en coreografías tradicionales de duelos de espadas, pero estas son demasiado escasas para compensar lo ridículas que son las otras batallas.


Los mechas son otra parte en la que Ryusoulger falla en impresionar. Para cualquier fan que haya estado presente por unos años le será difícil apreciar estas cosas cuando ya tenemos un montón de otros mechas de dinosaurios en temporadas anteriores que tienen mucho mejores diseños (Tyramigo es patético comparado con Tyranno de Abaranger o V-Rex de Timeranger). Eso sin mencionar que las combinaciones y los “dinosaurios” elegidos son un completo sinsentido, con la serie incluso llegando a inventar cosas como un tigre dinosaurio. La verdad es que no veo que ni a los entusiastas de dinosaurios les vaya a gustar estas cosas tan tontas e ilógicas.


La música tampoco es un aspecto particularmente positivo. La banda sonora es aceptable, hay algunos temas que sí complementan bien los momentos de tensión, pero los demás no son tan remarcables. El opening es una canción tan cursi, monótona y estúpidamente alegre como muchas de las otras series Sentai actuales – no es exactamente malo, pero esperaba más de Tomohiro Hatano, después de todo él había cantado el excelente opening "Lucky Star" de Kyuranger. En cuanto al ending… por Dios, recuerdo cuanto echaba de menos un ending en Lupinranger VS Patranger, pero ahora desearía que Super Sentai hubiese abandonado los ending por completo. En serio, prefiero escuchar los raps de Go-Onger que esta cacofonía. (Por cierto, ¿sabían que Sister Mayo tiene más de cuarenta años?) El resto de las canciones de la serie son igual de simples y olvidables, pero el salvador de esta colección de canciones es el grandioso cantante veterano Shinichi Ishihara, quien en esta ocasión canta el tema de KishiryuOh.


Otra cosa peculiar de esta serie que vale la pena mencionar es la aparición de algunos actores invitados. Además de las agradables (pero innecesarias) apariciones de Reina Tanaka y Rei Kobayashi del grupo Morning Musume, la serie también trae a algunos actores de temporadas Super Sentai pasadas, como Nao Nasagawa quien interpretó a Nanami Nono en Hurricaneger y Masaru Nagai quien hizo de Tatsuya Asami en Timeranger. La serie también contó con la aparición de un par de actrices de Kamen Rider, quienes aparecen como los intereses románticos de Canalo, por supuesto. Estas apariciones se sienten algo raras en una serie que no es de aniversario, pero sí aprecio la participación de algunos de ellos, especialmente Masaru Nagai, cuya actuación y papel como Master Black salvan el arco final de ser un completo desastre. Aunque la aparición de estos actores se sienten para mí como un recordatorio de que hay muchas mejores series que podría estar viendo en lugar de perder mi tiempo con Ryusoulger.


Algunos piensan que el mayor error de Kishiryu Sentai Ryusoulger fue el hecho de que llegó en un mal momento. Justo después de que Kyuranger y Lupinranger VS Patranger hayan intentado renovar a la franquicia (aunque fallando miserablemente en el intento) Toei viene y nos da algo sumamente flojo y genérico que no hace nada para dejar en alto el nombre a la franquicia. Si lo miras de esta manera, Toei había hecho todo lo posible para que la transición a la Era Reiwa de Kamen Rider sea algo especial, ¿pero qué es lo que recibimos los fans de Super Sentai por el final de la Era Heisei? Pues una serie sosa y sin alma, con personajes insípidos y olvidables, historia aburrida y superficial, un mucho mayor enfoque en las mercancías, falta de ambición y, para rematar, copia descarada de una temporada anterior. Independientemente de en qué año hubiese salido, Ryusoulger seguiría siendo un bodrio. Una serie que es solo el producto de la negligencia de Toei, la avaricia por dinero y la necesidad de continuar la franquicia (¡Super Sentai debe continuar...!). Ryusoulger hace que los dinosaurios estén orgullosos de estar muertos.

Veas por donde lo veas, la década del 2010 fue una época horrible para Super Sentai. La franquicia ha decaído tanto en calidad como en ventas, que las consecuencias pueden haber sido graves para esta. Aunque esto no está completamente confirmado, un portavoz ha dicho que Bandai ha degradado a Super Sentai de clase A a clase B, por ello, puede ser que las próximas temporadas tengan menos presupuesto y atención que antes. Para un fan acérrimo de Super Sentai como yo, ver que mi tan amada franquicia haya caído tan bajo y que esta haya sido degradada por eso me causa mucha rabia y tristeza. Yo realmente quisiera estar emocionado por Mashin Sentai Kiramager, pero lo que Ryusoulger me ha enseñado es que a Toei parece ya no importarle la calidad de Super Sentai. Por supuesto que si Kiramager resulta ser una buena serie, yo con gusto me tragaría mis palabras, pero las últimas series de la franquicia casi me hacen perder las esperanzas de que la franquicia regrese a la grandeza que fue en el pasado.

(Nota 2021: Kiramager también fue una mierda.)