miércoles, 20 de abril de 2022

Bangkok Dangerous (1999)


Realmente me gusta esta película… y me cuesta un poco admitirlo. No solo porque objetivamente no es la gran cosa, sino por todo lo que representa y lo que dice de mi persona el que me guste. No sé qué tan sádico me hará parecer decir que una película que me fascinó recientemente fue una sobre una trágica y violenta historia de un asesino sordomudo en Tailandia, y esta vez estoy hablando de una sin ningún rastro de elementos fantasiosos – esta es pura y realista.

Muerte en Bangkok (como es conocida en algunos países hispanohablantes) es una película tailandesa muy estilosamente dirigida y escrita por los hermanos Oxide Pang y Danny Pang. Una producción muy peculiar de tan solo 800000 dólares de presupuesto, pero que fue bien recibida por la crítica en su momento por su violencia y estilo de dirección. He estado decentemente familiarizado con los otros filmes de los hermanos Pang, pero este en particular llamó mi atención al ser su primera película (o al menos en la que trabajaron juntos) y ser de los géneros crimen y thriller. Esta también es la primera película tailandesa que veo, lo que la vuelve una experiencia aún más interesante para mí.

En esta reseña voy a detallar muchos de los sucesos por lo que inevitablemente habrán spoilers. Ya están advertidos.


Primeramente, la idea detrás de esta cinta es realmente original y llamativa, a pesar de lo que el título pueda hacerte creer. Habría que ver para creer lo peligrosa que puede ser Bangkok con todo el crimen, pero esta cinta decide presentar una historia más personal aparte de eso. Kong, el personaje central, es una de las ideas de personajes interesantes para esta clase de películas. Él tuvo una vida miserable – tras haber sido siempre atormentado por otros niños por ser sordomudo, Kong creció como alguien solitario y resentido con los demás. La única amistad que formó fue con un asesino a sueldo llamado Joe cuando lo conoció en su trabajo en un campo de tiro (y consecuentemente también se amistó con Aom, socia y amante del asesino). Joe se impresiona por la habilidad de disparo de Kong, por lo que decide entrenarlo y encaminarlo a la vida de asesino. De esa forma, Kong se vuelve un muy eficiente asesino a sueldo, matando a sus víctimas sin remordimiento como parte de su venganza contra la humanidad; sin tener que escuchar los disparos o la agonía de sus presas; y con Joe y Aom como sus colegas.


Una idea como esta pudo haber salido terriblemente mal muy fácilmente, admito que sí me han molestado un buen número de películas de crimen por lo desagradables que pueden ser los personajes o la atmósfera demasiado cruda y/o pesimista. Bangkok Dangerous no se salva sólo porque sus protagonistas tienen hermosos peinados, sino también por el trabajo magistral de sus directores. Como naturalmente esta película cuenta con poco dialogo, la parte visual adquiere una mayor importancia, y los hermanos Pang aprovechan para darnos escenas compuestas de forma inigualablemente única y estilizada. El trabajo de cámaras, iluminación y ritmo es excepcional y denota todo el profesionalismo de los directores, pero es la creatividad y la atención al detalle lo que pone su trabajo por encima de los demás. La escena inicial por ejemplo, es de un asesinato en un baño filmada de una forma que parece una grabación de una cámara de seguridad. El recuerdo de la infancia de Kong es mostrado con la calidad de video de un video casero de los 70s, y los de su juventud de cuando conoció a Joe es a blanco y negro. El realismo y tensión puesto en las escenas de acción es impecable, con secuencias como la del asesinato con francotirador del principio o en la que Kong y Aom son perseguidos cerca del final, creando una excelente inmersión con la película. No diría que todas las escenas (y el guion) fueron compuestas para ser completamente realistas, pues tengo la impresión de que también querían que la película se vea genial y estilosa en general, con varios filtros de cámara, poses chéveres y coreografías llamativas – es casi como un videoclip.


La película se ve llamativa –eso era de esperarse de los hermanos Pang– y consiguió que unos asesinos se vean geniales. Quizás no debería enorgullecerme de decir que me agradan estos criminales, pero la película hace un decente trabajo en presentar a sus personajes principales como empáticos a pesar de lo perversos que sean sus actos. El caso de Kong es mi favorito, siendo alguien corrompido y solitario pero que agradece la compañía de sus pocas amistades. Su incapacidad de oír o hablar, así como su desafortunado entorno en el que creció fue lo que lo llevó a esta infame posición, por lo que se le puede considerar como alguien trágico en vez de realmente malévolo. Aparte de esos preciosos momentos de humanidad como en el que pasa el rato en su departamento con Joe, lo más crucial en su desarrollo es la involucración de Fon. Ella es lo opuesto a Kong, siendo alguien pura e inocente que tiene una visión más optimista de los demás. La tierna relación que se crea entre ellos me parece realmente efectiva y de lo más apropiada para este contexto. Fon es inconsciente del terrible trabajo de Kong, y como este no puede comunicarle nada se crea una ambigüedad sobre la clase de persona que es Kong, con este sólo diciéndole su nombre escribiéndolo en su brazo. Ella lo, por así decirlo, adopta y lo lleva a su mundo, haciéndole conocer a su familia y haciendo actividades inocentemente divertidas juntos. Esto hace entender a Kong que hay más cosas que apreciar en la vida y a reconocer las virtudes e inocencia de los demás, por lo que incluso después de que desafortunadamente Fon se entere de su ocupación y que por consiguiente no quiera saber más de él, Kong se pone a reflexionar sobre lo que ha hecho.


Otro punto que mejora en gran medida a esta película son sus excelentes actuaciones. Pawalit Mongkolpisit hace un excelente trabajo en mostrar todas las expresiones correctas y creíbles de Kong y lo vuelve un personaje más agradable en general, aún si su personaje no tiene líneas. También se destaca la actuación tan intensa y emotiva de Patharawarin Timkul como Aom… aunque su personaje me lleva a un posible defecto de la película. La verdad es que no tengo problemas con que las únicas dos mujeres principales (Aom y Fon) sirvan meramente como intereses románticos de los protagonistas masculinos, porque el contexto de esta historia –el mundo criminal en Bangkok– es algo morboso por lo que es lógico que los hombres sean más propensos a involucrarse en algo tan demente como eso. Sin embargo, sigue sin gustarme ese horrible incidente con Aom que llevó a Joe a vengarse de su banda criminal y posteriormente ser matado por ellos. Aunque claro, es entendible a nivel narrativo que una tragedia como esta, lo de perder a su mejor amigo, sea efectivo para acrecentar el arrepentimiento de Kong por todas las personas que ha matado. Moralmente quizás incluso Joe y Aom merecen lo que les ha ocurrido, después de todo no han sido exactamente santos, por lo que Kong decide hacer lo único que puede para redimirse por sus pecados y saciar su última venganza: masacrar a toda la banda criminal y acabar con su propia vida al final. La pelea final de Kong contra todos los criminales es asombrosa, seguida del final tan eficientemente emotivo en el que Kong se dispara a él y al jefe en la lluvia, con Fon viniendo para ver tristemente a Kong por última vez. Kong definitivamente no fue un héroe, pero vaya que quedó como el puto amo.


Bangkok Dangerous es una experiencia como ninguna otra. Reconozco que partes de la trama quizás no fueron manejadas de la mejor manera, el ritmo sí es algo lento, y esta clase de historias no son para todos, pero discrepo con el consenso de que la historia es vacía o que falla en crear una conexión emocional con los personajes. Es sólo que esta decide contarla de forma diferente, obviamente sin mucho dialogo y poniendo más empeño en el apartado visual y las actuaciones, además de en otros aspectos (¿mencioné que la banda sonora está demasiado infravalorada?). La película cumple con su cometido gracias al formidable trabajo de sus directores, actores, y demás. Admito que si yo fuera cineasta, me gustaría hacer una película como esta.

Valoración: 7/10

Peligro en Bangkok (2008)



Créanlo o no, conocí el remake estadounidense por la original tailandesa. Sé que la cinta protagonizada por Nicolas Cage es mucho más conocida que la oriental, a pesar de que ésta aparentemente fue mucho peor recibida en general. Sí he disfrutado de algunas películas de Nicolas Cage en el pasado y el hecho de que los hermanos Pang hayan regresado para hacer un remake de su propio filme me dio buenas esperanzas, por lo que fue una sorpresa cuando me enteré de la recepción tan negativa que ha tenido, así que la vi para ver que salió mal y para incluir una reseña del remake en esta entrada, como me gusta hacer para estos especiales.


Para ser honesto, cuando estuve viendo la película no veía qué estaba tan mal de esta, creo que estaba demasiado encantado por la dirección de los hermanos Pang como para concentrarme. Aparte de los muy notables cambios en el guion en comparación a la original, este remake goza de un presupuesto altísimo y lo aprovechan en gran manera. La mejor palabra para describir la parte visual de la película es GRANDE – hay varias vistas panorámicas a las distintas zonas de Bangkok, desde las más rurales hasta las más pudientes, incluso enfocándose en numerables ocasiones en edificios lujosos, hasta la casa en la que se aloja Joe da mucha envidia. También se dieron el lujo de componer escenas que requieren de varios extras, vehículos y efectos especiales – siendo esto especialmente notable en las varias escenas de acción inyectadas a este remake, como la persecución con botes, o cuando Joe trata de matar a ese político. Es simplemente deslumbrante lo grande y lujosa que se ve la película, y sumada al estilo tan genial, realista y minucioso de la dirección y edición de los hermanos Pang hacen que esta se vuelva una delicia para los ojos…


Pero luego de terminar de verla y ponerme a pensar en lo que vi me di cuenta de cuál es el problema de esta película. La actuación de Nicolas Cage si bien no me pareció exactamente remarcable tampoco pienso que haya sido tan mala, él mismo mencionó que no estaba intentando nada en especial con su personaje ya que se estaba prestando a todo lo que dijeran los directores. El problema es que las varias alteraciones a la historia han terminado por hacer que ésta pierda gran parte de su drama y tragedia, y que tenga mucho menos sentido. ¿Recuerdan lo interesante que fue la idea de tener a un protagonista sordomudo? Pues aquí el protagonista Joe (Nic Cage) puede comunicarse y oír sin problemas, mientras que la farmacéutica con la que se enamora (Fon) es la que le toca ser la muda. Todo el pasado trágico y la emoción de que este pobre asesino encuentre el amor no está presente en el remake, y de hecho que Fon sea sordomuda es prácticamente innecesario para la trama. Hasta la parte de Aom ha sido bastante suavizada, con ella no pasando por nada hasta casi el final de la película. Como Joe no tiene la misma complicación y angustia que su contraparte de la original (que vendría siendo Kong), su historia se reduce en ser un simple asesino internacional que llega a Tailandia para hacer unas últimas misiones antes de retirarse, sólo que ahí encuentra a un amigo/pupilo llamado “Kong”, y a un nuevo amor, la dulce y simpática Fon. La omisión de la parte de la tragedia de Aom y el amigo del protagonista en esta película sí que reduce el drama, ya que como aquí Joe no pasa por eso simplemente se vuelve bueno por su amigo y su novia – prácticamente por la magia de la amistad, incluso Kong le admira y adula a Joe haciéndole una comparación con un político que ayuda a los pobres.

(al menos incluye este bueno e infravalorado ejemplar de bubblegum pop)

El acto final se desarrolla casi de la misma manera que en la original sólo que sin el mismo peso emocional, con Joe negándose a matar a su última víctima y en su lugar diciendo ir a matar a la banda criminal que le proveía su trabajo, los cuales coincidentemente habían decidido atacar a Kong y Aom por alguna razón. Los dos amigos de Joe sí consiguen vivir en esta versión, pero aquí quiero señalar algo curioso del final: hay dos versiones. El final oficial es en el que Joe se dispara a sí mismo y a Surat, como en la del 99. A decir verdad es algo chocante esta conclusión para la película considerando lo minimizado que ha sido la malicia de los protagonistas en general, señalando varias veces que las personas que Joe ha matado son mucho peores que él, además de lo mucho que ha ayudado a Kong. El final alternativo es mejor y más apropiado, en mi opinión, en el que Joe dispara solo a Surat y escapa de la escena con Kong pero siendo interceptado por otros transeúntes, los cuales de hecho le ayudan y agradecen por haber acabado con ese villano de Surat. Puede que Joe no merezca lo mejor considerando todo lo que ha hecho, pero vamos, tampoco deberían tirar todo ese desarrollo al agua. Supongo que las películas de los hermanos Pang no suelen tener finales felices, e incluso si hubiesen optado por el final alternativo, también está el detalle de que Fon nunca volvió para ver a Joe. Cambiando eso y mejorando una que otra cosilla, creo que la película hubiese conseguido ser mejor recibida y no manchar la reputación de Nic Cage, por más que él aún la recuerde con cariño.

Valoración: 6/10

sábado, 26 de marzo de 2022

DonBrothers...


El yo de hace como 12 años atrás recién había descubierto las series Super Sentai y estaba fascinado con ese estilo visual y los efectos especiales. Me ponía a ver videos como las compilaciones de secuencias de transformación o de los mechas y pensaba “han avanzado tanto a lo largo de estas décadas, seguro que los Sentai del futuro se verán increíbles”. Si le mostrara los trajes y efectos de DonBrothers al pequeño M. Striker seguramente pensaría que se trata de alguna broma de mal gusto… y le diría que lo es para no matar sus esperanzas por el futuro de la franquicia tan pronto. Toei ha llegado a un punto de desesperación tan alto que están dispuestos a perjudicar su propia serie incorporando personajes en CGI en un intento de llamar la atención de los niños, aun sabiendo que no tienen los recursos, el tiempo, o el dinero para mostrar algo aceptable durante todo un año. Las dos abominaciones rosa y negra tienen animaciones tan poco profesionales, con movimientos tan torpes, tiesos y robóticos, no se mezclan nada bien con el fondo por su pésimo trabajo de sombreado, y en general sus modelos 3D se ven de una muy pobre calidad. El año pasado tuvimos que soportar esos trajes horrendos de “robots”, pero los diseños de DonBrothers no son mucho mejores que digamos (especialmente DonMomotaro por esos testículos en su frente). No puedo decir con certeza que odio más los diseños de esta serie que los de Zenkaiger, pero vaya que son vergonzosos.

Shirakura sí que quiere matar la franquicia tan pronto como pueda, o al menos hacer que pierda hasta lo más mínimo que le queda de prestigio. Primero reemplazando el sentido de humanidad con personajes vacíos que se comportan y lucen como personajes de algún anime de pacotilla, y ahora directamente reemplazando trajes tangibles por personajes de caricatura (y hasta ahora los bobos se creen su cuento de que quiere “innovar”). Y a pesar de esto y que tengan que lidiar con los típicos juguetes estúpidos de Bandai que se ven horribles, DonBrothers es de hecho una enorme mejora en el aspecto visual comparado con el aspecto general monótono, barato y sin inspiración de Zenkaiger. Les juro que Kiramager y Zenkaiger son lo peor que Super Sentai ha sido en cuanto a dirección artística, por lo que es refrescante ver el regreso del estilo de dirección y cinematografía de Ryuta Tasaki, un veterano en el género. La escena del primer encuentro entre Haruka y Sonoi en la noche fue lo más interesante que se ha visto en Super Sentai desde hace unos años, así como esas alucinantes visiones del mundo de los Anonis. Y por supuesto que aprecio los diseños de monstruos de Tamotsu Shinohara, mucho mejor que esas pobres excusas de monstruos de la semana de las dos series anteriores (“son un homenaje a Goranger”, mis cojones).

Supongo que debería empezar a hablar del aspecto más discutido de esta serie: el regreso de Toshiki Inoue como guionista. No voy a ponerme a contar la larga y caótica historia de este hombre en esta entrada, pero su reputación entre los fans acérrimos del tokusatsu debería ser suficiente para que al menos ese grupo me entienda en lo que voy a decir. Yo estimo mucho a Inoue, y creo que sus aportes al género no deberían ser menospreciados por mucho que haya cometido errores o directamente haya empeorado series adrede por varias razones. Él ha traído un sentido de drama y realismo inédito en varias franquicias, creando personajes verdaderamente humanos, creando situaciones en las que estos muestren sus emociones y tengan que madurar, así como construyendo en general buenos misterios y trayendo mucha crudeza y humor peculiar. No obstante, no creo que el simple hecho de que haya vuelto signifique que DonBrothers vaya a ser una gran serie. Claro que los diálogos más elaborados y el progreso más dinámico entre escenas ya ponen fácilmente en vergüenza a todo el trabajo de Arakawa y Komura en las dos series anteriores, pero no sé cuánto Shirakura, Takebe y Bandai vayan a restringir su creatividad y visión a largo plazo sobre la serie, algo me dice que todo este “misterio” sobre Sonoi y los demás podría terminar siendo un fiasco, y aunque no estoy de acuerdo con muchas de las críticas sobre “malentendidos” y “dramas forzados” en Kamen Rider Faiz, creo que alargar esta parte de Haruka no pudiendo identificar a Taro como DonMomotaro sí es algo estúpido y molesto. En general, dudo mucho que DonBrothers vaya a estar a la altura de las mejores obras de Inoue.

Para ser franco, ningún personaje me ha gustado mucho hasta ahora. Haruka no está mal, me gusta que tengamos a una protagonista más ordinaria, pero de nuevo, eso de no querer creer que Taro sea el que busca la hace ver como una tonta. Taro es un mejor intento de un protagonista optimista y de buen corazón que varios de sus predecesores, pero la parte pomposa de DonMomotaro fácilmente podría salirse de las manos y volverse molesto, así como todo el misterio sobre su origen y conexión con los demás. Shinichi tuvo buenas líneas, pero no me termina de convencer esa premisa de que “no tiene ambiciones”, aunque sí veo potencial. No tengo esperanzas en Inu y Kiji, no solo por lo atroces que se ven transformados, sino porque sus premisas son tan jodidamente estúpidas. Uno es un hombre casado que sólo es un perdedor, y el otro un supuesto criminal que es imposible de tomar enserio sabiendo que se transforma en un perro de caricatura. (Y el pobre Kiji está condenado a travestirse cada vez que hace esos Avataro Change.)

Hablando de eso, el aspecto de aniversario me parece tan vacío e innecesario como en Zenkaiger, sólo se transforman y ya, no van más a fondo con el tema e historia de esas series. Aunque por lo menos no hemos tenido otro de esos momentos de escupir sobre el legado y prestigio de esas series que abundaban en Zenkaiger. Pero sabiendo que Shirakura sigue a cargo de esta serie, y que le gusta ridiculizar a la franquicia y a los fans, no descarto que en algún momento pase algo que me haga odiar esta serie. Considero que DonBrothers tiene potencial para ser cuanto menos memorable, pero que hay muchas cosas que podrían salir mal y la parte visual ya se encuentra seriamente perjudicada. Aun así, pueden apostar que los fans complacientes van a defender esta serie a muerte aún si se vuelve una bosta, porque a este punto Toei podría sacar literalmente una bolsa de basura que lleve escrito “Super Sentai 2023” y los fans complacientes lo aceptarían y atacarían a todos los que digan algo malo de éste. “Es una serie para niños”, entonces tú deja de ver la serie porque no eres un niño, pendejo.

martes, 15 de marzo de 2022

GoGoFive en IMDb...


Este ha sido uno de los misterios que más me han inquietado desde algunos años. Saben, a veces es tan frustrante ser fan de esta serie en particular: tardó tantos años en ser subtitulada, y desde muchos antes de conseguirlo ha tenido una extrañamente mala reputación por parte del fandom occidental. Yo la vi y me pareció buenísima, una de las temporadas más serias e intensas de todas (¿no se suponía que los fans pedían seriedad en los Sentai desde hace mucho?), incorporando casi a la perfección los elementos Sentai tradicionales con la atípica temática de rescates. Y a pesar de eso, los fans han menospreciado GoGoFive injustamente, y una de las mayores pruebas de eso está en su puntaje en la página anglosajona IMDb: 6.4, lo cual no suena *tan* malo, pero recuerdo que cuando vi su puntaje en (creo que) 2015 era de 3.5 o por ahí. El puntaje ha sido un poco arreglado en los años subsecuentes pero está claro que hubo alguna especie de boicot contra esta serie por parte de algunos usuarios que le dieron un puntaje de 1, solo miren esta gráfica de los puntajes que le dieron:


Ahora, sabemos que IMDb es una página muy extraña y sus puntajes no son exactamente precisos o de fiar. Muchos títulos suelen tener puntuaciones exageradamente positivas por sus fanboys (yo mismo soy culpable de eso, a veces), pero que el caso opuesto ocurra es mucho menos frecuente y requiere alguna mayor explicación. Ya dije que los fans han sido injustos con GoGoFive, pero no para tanto. Vamos, ni siquiera Ninninger ha sufrido una difamación como esa en ese sitio. La verdad es que no tengo ni la menor idea de dónde vinieron estos votos, pero volver a ver esto me recuerda a esos tiempos en los que discutía sobre esta serie con otros fans y la opinión de los demás siempre parecía ser extrañamente negativa. Recuerdo quejas tontas y superficiales como los trajes o que no es lo suficientemente realista, sin mencionar a los que dicen que su contraparte de Power Rangers es mejor (ni ellos se lo creen), al ser A la velocidad de la luz otra vaca sagrada de los niños necios de los 90s.

También estuve viendo los gráficos de votos para otras series que me gustan y noté que otro caso en el que una serie ha recibido una inmensa cantidad de votos negativos por ninguna razón ha sido con Kamen Rider Ryuki:


A simple vista el caso de Ryuki no se ve tan malo como el de GoGoFive, pero tomen en cuenta que sigue siendo un total de 54 votos de 1/10, más del doble que la cantidad de GoGoFive. Me pregunto cuál será la razón por la cual Ryuki ha acumulado tantos haters, pero puedo teorizar un poco a base de algunas cosas. Ryuki tiene muchos más votos (562) por lo que es una serie claramente más famosa (una de las más emblemáticas de Kamen Rider), lo cual me hace pensar que esta serie puede haber sido la que varios han decidido probar para tratar de adentrarse al tokusatsu, solo para inmediatamente descubrir que este género no es de su agrado y le den una puntuación negativa. Ryuki también es una serie realmente oscura y alejada del estilo caricaturesco de los tokus modernos, por lo que puede que los que están acostumbrados a ese estilo les parezcan chocante ver lo cruda que fue esta serie. (Y a pesar de esta aparente difamación, Ryuki sí consiguió tener una cantidad mucho mayor de votos positivos dándole un puntaje formidable. Supongo que ese es el poder del todopoderoso Kamen Rider.)

Me pregunto si realmente habrá un grupo de fans blandengues que no pueden soportar la crudeza de series como Ryuki y GoGoFive, quizás ellos sean los mismos que consideran a Zenkaiger como uno de los mejores Sentai.

Independientemente de cuantos (misteriosos) detractores tengan, Kyukyu Sentai GoGoFive y Kamen Rider Ryuki seguirán siendo de mis temporadas favoritas de sus respectivas franquicias.

lunes, 28 de febrero de 2022

Hyakujuu Sentai Gaoranger: ¿El principio del descenso?


Luego de meter tantos temas inusuales a este blog, he decidido revivir la sección echada de menos por tanto tiempo de reseñas de series tokusatsu con algo realmente especial: una de las series más controversiales de la franquicia, una que o bien consideras como el origen de todas las malas tendencias que llevarían a Super Sentai a perder su prestigio e intención general por parte de Toei en hacer una buena serie, o el inicio de una fresca y emocionante etapa para la franquicia. ¿Es Gaoranger tan mala como la pintan los fans acérrimos? ¿Es realmente culpable de la decadencia de la franquicia? He sido consciente de la reputación de esta temporada por años, y como justamente Gaoranger ha sido el Sentai que he estado viendo este verano, me gustaría dar a conocer mi posición con respecto a ésta.

Independientemente de si te agradan las temporadas recientes de la franquicia, es muy probable que hayas oído a varios fans decir que Super Sentai ha estado en decadencia por un tiempo o incluso que podría ser cancelada. Si le preguntas a estos fans por un punto específico en el que haya empezado este declive recibirás varias respuestas. Los “críticos” sin criterio que sólo se dejan llevar por la opinión popular dirán que las bobadas de Kiramager y Zenkaiger ya han “salvado” a la franquicia. Otros críticos señalan a Kyoryuger como el inicio de esta etapa tonta de la franquicia en la que los héroes bailan, se comportan como idiotas, y sólo le dan importancia al rojo. Algunos con un tono más negativo te dirán que Go-Onger fue el punto en el que la franquicia se volvería un mero comercial de juguetes con pésimos intentos de comedia. Recientemente he oído a otros historiadores decir que Gaoranger fue exactamente el punto en el que el mercantilismo tomaría mucha más prioridad que los otros componentes de estas series y sería el triste fin de la clásica/era de oro de Super Sentai que terminó en Timeranger.



Coincidentemente, Gaoranger (2001) también parece ser considerado como el punto de inicio de la “era moderna” para los fans occidentales. Super Sentai ha estado sacando series anualmente sin ningún descanso desde 1979, por lo que es difícil dividirla en etapas. Las otras franquicias tokusatsu, como Ultraman y Kamen Rider, convenientemente sí han tenido períodos de letargo luego de ser cancelados para volver en la nueva era de Japón –la era Heisei– y empezar un nuevo período bautizado a partir de ese reinado. Super Sentai no ha tenido esa suerte (o infortunio) de ser cancelada y regresar años después, por lo que es difícil guiarse por etapas y las entregas remarcables tienden a pasar desapercibidas por los nuevos fans. Entonces, ¿qué rayos hace que Gaoranger sea considerado el inicio de la “era moderna” de la franquicia por los fans occidentales a pesar de que no es mucho más nueva que Timeranger? ¿Qué hace que Gaoranger sea considerado el “Kuuga” o “Tiga” de Super Sentai? Esto, como lamentablemente muchas de las cosas del fandom occidental, tiene que ver con Power Rangers. La denominada “era Disney”, ha sido tan repudiada por los fans prácticamente desde que empezó, y no era raro ver que sus detractores comparen las series de esa era con sus contrapartes Sentai para hacerlas ver peor, desde el primigenio fandom de los 2000s. Dichos detractores también mantenían un alto estima por la clásica era Saban, mayormente por nostalgia, por lo que evitaban hacer comparaciones con sus muy superiores contrapartes Sentai. Como resultado, los 2000s han sido considerados como una buena etapa para la franquicia, mientras que los Sentai noventeros son intencionalmente ignorados por el fandom para no deteriorar la opinión hacia esas vacas sagradas. (Sé que muchos no consideran a Fuerza Salvaje como parte de la era Disney, pero esa serie es igual de criticada así que no se quedó exenta de esas comparaciones.)



Sé que esto sonará raro, considerando que soy un chico de los 2000s, pero para mí los 2000s no fue una buena década para Super Sentai en lo absoluto. Nunca entendí por qué otros fans de mi edad parecen ser alérgicos a las series antiguas – a mí siempre me fascinaron las series del pasado, por su distintivo y sereno estilo (y esto también aplica para cosas como películas, videojuegos, etc.). Cada vez que voy a ver un Sentai, tengo buenas expectativas por las del siglo pasado, porque esas tienden a tomarse más enserio y ser más tenues con sus líneas de juguetes… mientras que mis experiencias con las de los 2000s no han sido tan buenas. Me parece que fue en esa década en la que empezó la penosa infantilización de la marca que nos llevaría a lo que Sentai es ahora: humor gastado e infantil, personajes que solo saben gritar y repetir frases como unos dementes, villanos cada vez menos amenazantes, bailes, y un tremendo enfoque en los juguetes – en muchos casos sin siquiera tratar de disimularlo. El hecho de que varias series de esta época como Dekaranger o Kiramager se hayan vuelto tan sobrevaloradas por el fandom sólo ha reforzado más mi rechazo hacia este período.


En ese sentido, quizás sea una pequeña sorpresa que a mí de hecho me gustó Hyakujuu Sentai Gaoranger. Me adentré a esa serie sabiendo todo lo que presuntamente le ha hecho a la franquicia, pero terminé disfrutándola decentemente a pesar de que haya certeza en esas alegaciones y creo que sí es una temporada digna y genial.



Entonces, ¿Cuáles son los méritos que tiene Gaoranger para que haya llegado a tal veredicto? El primero está en sus innovaciones, aunque sé que estas no serán del agrado de todos. Este fue el tercer Sentai seguido en ser producido por Jun Hikasa, a quien yo considero como un grande que ha ayudado a la franquicia a mantenerse fresca y estable en la llegada del nuevo milenio. Lamentablemente, como muchos deben saber, su intento por hacer una serie más dramática y trascendente en el 2000 (Timeranger) resultó en el Sentai con peores ventas de juguetes de la historia (solo para después ser destronada por Zenkaiger, chúpate esa Zenkaiger). Por ello, es entendible que para el año siguiente Hikasa lo remediara haciendo algo especial en la parte de los mechas. Los Power Animals son el pilar de Gaoranger, su mayor enfoque y su principal atractivo; el primer Sentai con la premisa de ir a buscar estos nuevos compañeros, hacerse amigos de estos, y formar más combinaciones de robots con éstos. Estoy hablando de aproximadamente 25 Power Animals y más combinaciones de las que voy a molestarme en contar.

Sabiamente, Jun Hikasa supo incorporar este concepto de forma orgánica y entrañable en la historia. Posiblemente inspirado por otras franquicias contemporáneas de coleccionar criaturas (como Pokémon), los Power Animals son seres conscientes con diferentes personalidades y caprichos para amistarse con estos, además de diferentes habilidades únicas y diseños bonitos. Personalmente, me encanta lo simples que son como individuos, siendo simples animales, mucho antes de que los “compañeros” parlantes con voces chillonas invadieran la franquicia. Claro que ya ha habido otros mechas conscientes en la franquicia y hasta combinaciones como Daizyujin de Zyuranger que son entidades completas y con suma importancia en el lore y la trama, pero Gaoranger lo hizo de una forma más personal y centrada. Por ello, cada nueva combinación y mecha es beneficiosamente emocionante.



Otro punto favorable de Gaoranger son sus personajes. A decir verdad, no estoy hablando del equipo Sentai con los integrantes más complejos o con mayor trasfondo, lo cual es agravado por la *interesante* decisión de hacer que no se refieran entre ellos por sus nombres sino por sus designaciones (es decir, se llaman “Red” o “Black”). Yo por supuesto prefiero cuando estas series ahondan más en las motivaciones, conflictos y relaciones de los personajes, pero Gaoranger es otro caso en el que los protagonistas son lo suficientemente simpáticos y bien interpretados para mantener la serie agradable y entretenida a lo largo de sus más de cincuenta episodios. Las caracterizaciones son consistentemente sólidas y hay buenas dinámicas y situaciones entre estos, como la clásica situación del líder anterior Gaku dudando de que Kakeru sea un buen líder inicialmente y éste teniendo que ganarse su confianza, o lo adorable que es que el joven rebelde y apasionado de Kai se junte con el grandulón sentimental de Soutarou. Todos van amistándose más gradualmente, quizás en mayor medida a lo que esperaba. También aprecio las actuaciones de la mayor parte del elenco, creo que sí tienen buena química y entusiasmo en cuanto al proyecto – obviamente destacando al fan acérrimo de Super Sentai de Noboru Kaneko (Kakeru), aunque personalmente creo que mi favorito terminó siendo, sorprendentemente, Kei Horie (Gaku), el tipo hizo un espléndido trabajo mostrando todas las facetas por las que pasa el personaje, pasando de ser el maduro, estricto y serio líder, a un tipo más gracioso y amigable.



Lamentablemente, los villanos definitivamente no son una parte fuerte de Gaoranger. Me gusta que los Orgs semanales estén basados en objetos cotidianos y haya varios diseños divertidos para estos, pero el problema son los que están en la jerarquía superior de esta tribu. Siempre quise ver un montaje de enemigos tipo Hokuto No Ken para una serie Super Sentai, con la serie pasando por varios arcos con diferentes villanos principales, cada uno más poderoso que el anterior, pero los tres denominados Highness Duke Org que ocupan sus arcos correspondientes de la serie son demasiado simplones como personajes, realmente solo sirven como obstáculos y nada más. El único villano del que vale la pena discutir es Rouki, cuya historia involucra de forma más personal con los protagonistas, además de ser un personaje trágico (una maldición usada para derrotar un mal mayor), y tener el diseño más pulido y amenazante de toda la serie. Los otros dos Duke Org, Yabaiba y Tsuetsue, no fueron tanto de mi agrado pero sí tuvieron unos cuantos momentos divertidos y entrañables. (Spoiler: También me gustó el giro que dieron para el último enemigo, con el Amo Org siendo solo un mito y el villano definitivo siendo Senki, la fusión de los tres archiduques Org. Fue genial y dio una tremenda pelea, aunque nuevamente no es un concepto profundo exactamente.)



El punto anterior también es una consecuencia del enfoque narrativo de la serie en general. Para ponerlo en términos simples, Gaoranger es una serie bastante ligera en cuanto a historia, ya que, como dije anteriormente, la prioridad estuvo en la parte comercial con los Power Animals, así que toda la historia se puede reducir en algo tan simple como “una historia típica de superhéroes defendiendo el mundo de una tribu de monstruos”. Ahora, yo no estoy totalmente en contra de este estilo de enfocarse más en la parte del espectáculo que en la profundidad narrativa ya que no creo que el tokusatsu sea un medio que esté orientado principalmente en eso, pero también estoy seguro de que como piezas de arte de televisión, un buen guion es necesario para recibir una calificación favorable. Puedo ver que varias temporadas recientes como Kyoryuger, Zyuohger y Ryusoulger han tratado de replicar (por no decir plagiar) este estilo narrativo ligero que se enfoca en impresionar con nuevos “juguetes” y mantener el espíritu heroico sin muchas complicaciones en la trama, pero cuando Gaoranger salió, muchas de las cosas que hacía –como su vasta cantidad de mechas– sí eran algo novedoso por lo que Gaoranger sí ofrecía una experiencia única. Es interesante pero de alguna forma apropiado que el guionista Junki Takegami haya estado a cargo de esta serie, considerando que sus dos series anteriores –Megaranger y especialmente GoGoFive– ofrecían historias más realistas y emocionalmente intensas, pero Gaoranger al menos mantiene su peculiar sentido del humor (en esta serie verás a los héroes en sus graciosas pijamas en varias ocasiones) y personajes creativos. De hecho, Gaoranger pasa a ser prácticamente una serie de comedia desde el arco de Rasetsu, una antelación a lo que veríamos en su próxima serie Sentai: Go-Onger.



Si bien el hecho de que sacrificar profundidad narrativa a favor de más mechas debería considerarse un punto negativo, Gaoranger por lo menos hace un trabajo excepcional en este apartado. Ya dije que en esta serie hay Power Animals a montones, pero además es sumamente refrescante que tengan diseños tan detallados y sin tonterías, esto fue mucho antes de que Bandai perdiera la cabeza tratando de infantilizar e incorporar patrones estúpidos en los juguetes de los héroes toku, por lo que los Power Animals se ven como animales robot geniales y nada más. No solo eso, otra innovación está en el extenso uso del CGI para mostrarlos. Claro que ya habíamos visto mechas en CGI en la franquicia anteriormente, pero Gaoranger emplea esta técnica para darnos mucho más secuencias impresionantes como estos robots corriendo como animales reales e incluso secuencias de combinación completamente hechas a computadora. Los robots ya combinados lucen algunos de los diseños más inspirados y asombrosos de toda la franquicia, con algunos como GaoMuscle, GaoHunter y GaoIcarus estando entre mis favoritos, y para rematar también tenemos la sublime dirección de Satoshi Morota quien sabe cómo hacer que los mechas se vean majestuosos e imponentes.



Las escenas de acción sin mechas, por otra parte, son un tanto menos remarcables. Siempre aprecio que cada héroe tenga su arma característica e interesante (nótese que siendo este el primer Sentai en la que Takaaki Utsunomiya trabajó, el sexto guerrero tendría un arma peculiar basada en un hobby, el palo de billar de GaoSilver), pero siento que estas y las espadas Zyuohken no fueron tan utilizadas. Salvo por el GaoMane Buster y el Falcon Summoner de GaoRed, además del ya mencionado GaoHustler Rod de GaoSilver, los Gaoranger no disponen de armas de fuego por lo que la gran mayoría de sus peleas son físicas. Todos los zarpazos, arrastramientos por el suelo, y en general movimientos ferales, dan un estilo de pelea distintivo pero no necesariamente innovador ya que muchos de estos ataques ya los habíamos visto en Jetman o Gingaman. (Otro spoiler: Me sorprendió lo bien que pelea Tetom, aun usando un largo e impráctico vestido.)


Creo que la mayoría podemos estar de acuerdo en que la música es un aspecto impecable de Gaoranger independientemente de si te gusta la serie o no. No tanto por la música de fondo compuesta por Kotaro Nakagawa, sino por su excelente repertorio de canciones. Es una verdadera injusticia que Yukio Yamagata sólo haya cantado un opening para la franquicia, porque él demostró tener un tono de voz tan fuerte y poderoso con el opening de Gaoranger que también iría bien con otros temas de apertura para otras temporadas. Su otra canción, la de GaoMuscle, es igual de genial y pegadiza (Do the hustle!!). Los otros mechas de la serie también cuentan con canciones con composiciones musicales bastante divertidas y/o experimentales, trayendo también a algunos cantantes veteranos como Ichiro Mizuki y MoJo. Pero la más sorprendente adición a mi lista de reproducción de canciones de acción toku es “Dynamic Soul” de Hironobu Kageyama, la cual es cantada de una forma que parece sacada de Dragon Ball Z o Los Caballeros del Zodiaco.



Es innegable que Gaoranger es una de las series más importantes e influyentes de toda la franquicia, cuyo éxito comercial y popularidad entre las audiencias niponas causó que muchas de sus sucesoras sigan su ejemplo y tornen a la franquicia en lo que es hoy en día. En ese sentido, Gaoranger sí podría considerarse como el primer paso hacia esta ruin dirección que tomaría la franquicia. No obstante, si Gaoranger fue un gran éxito en su momento y pudo conectar bien con su público objetivo debe ser porque algo hizo bien. Dejando de lado los defectos tan notables de esta serie, creo que hay mucho que amar de ésta como sus simples pero simpáticos personajes, excelente apartado musical, y los grandes e innovadores espectáculos que ofrece. Es muy probable que gran parte de mi disfrute de esta serie se deba a lo insoportables que han sido las temporadas más recientes de la franquicia y que por ello cualquier otro Sentai se vea mejor en comparación. Sea como sea, Gaoranger está bien para mí.

Valoración: 6/10

Para terminar y añadir más al gran regreso de esta sección, les dejo este Wallpaper de Gaoranger, el cual ya subí a Tumblr pero lo dejaré aquí también de todos modos.


miércoles, 16 de febrero de 2022

Crossfire (2000)


Como deben haber notado, últimamente he estado teniendo una especie de obsesión con estas extrañas películas asiáticas. Como recordarán, el año pasado me puse a ver varias adaptaciones cinematográficas de los mangas y animes que he visto para ver qué tal son en comparación al material original, así como para refrescarme la memoria sobre éstos. Además de que el octubre pasado me había propuesto ver solo películas de terror asiáticas (como Ring, entre otras), que resultó en que IMDb me recomiende más de estas películas (incluyendo algunas que me interesaban desde hace años) y yo termine viendo varias de éstas compulsivamente por varias semanas. Porque vamos, la película de esta ocasión es Crossfire, una película japonesa que salió en el ya lejano año 2000, el año en el que yo nací. Es decir, un filme que salió a la otra vuelta del mundo en una época en la que yo no podía ni hablar, pero al que puedo acceder en pleno 2022 gracias al poder del internet.

En fin, supongo que debería dar una breve descripción de esta peculiar película. Se trata de una adaptación de la novela de misterio y fantasía de Miyuki Miyabe también titulada Crossfire, la cual como ya debes haber adivinado, trata sobre la habilidad sobrenatural de controlar el fuego conocida como “piroquinesis”. Estoy seguro que la gran mayoría de los que están leyendo esto no saben ni jota de ese libro, incluyéndome, por lo que, ¿qué hizo que me interese en esta cosa? Pues, creo que el solo decir que Shusuke Kaneko fue el director de esta película sería suficiente explicación. Ya he hablado de algunas de sus otras películas en el blog, como la trilogía de Gamera, GMK, y las películas de Death Note, por lo que me entró más curiosidad ver qué tal son sus películas fuera de estas franquicias con las que estoy familiarizado.

Y por cierto, la película fue distribuida en España con el título de Pyrokinesis: La mente del mal… pero no pude encontrar nada más acerca de eso o si siquiera tuvo un doblaje, por lo que tengan en cuenta que esta reseña solo se basará en la versión original japonesa.


Aunque esta historia no haya sido ideada por él, esta presenta muchos de los elementos característicos de las películas que Kaneko ha dirigido (la trilogía de Gamera) y las que estarían por venir. Empezando con una mujer como protagonista: Junko Aoki, cuyos ancestros han tenido la habilidad de manifestar fuego con sus emociones, y que ha decidido mantener dicho poder en secreto para vivir una vida normal. Ella entabla una adorable amistad con uno de sus compañeros de trabajo y la hermana menor de éste. Sin embargo, esta felicidad fugaz termina luego de que la hermanita sea secuestrada y posteriormente asesinada por una banda de delincuentes juveniles. Junko revela su poder a su igual de apenado compañero, y propone castigar al principal sospechoso –un joven llamado Kogure– volviéndolo cenizas.


Recalco que no estoy familiarizado con el libro en el que se basó el guion de esta película (o par de libros, según otra fuente), pero es evidente que han tratado de incorporar varias de las tramas, metáforas y personajes de ese material, porque algunas no parecen ser exploradas lo suficiente o terminen de encajar del todo en la historia. Un aspecto que me llamó la atención al principio fue el nivel de sadismo que se le dio a Kogure y a su pandilla, con ellos estando tan (acertadamente) seguros de que no pueden irse presos o siquiera ser considerados como sospechosos por ser menores, pero esto es cambiado a la mitad de la película por una extraña y forzada conspiración por parte del jefe de la policía para encubrir a estos criminales. La parte de la investigación policial por los casos de incendio causados por los protagonistas y los otros crímenes sucedidos en esta historia solo es llevada a cabo por la detective Chikako Ishizu, quien no consigue hacer mucho progreso hasta que su compañero empieza a creer en que alguien tenga piroquinesis, lo cual es casi en vano porque nadie va a creerse algo como eso.


La historia también introduce un punto sobre otros personajes con poderes para (inicialmente) formar un equipo con Junko con la intención de ayudarla en su plan de venganza. Kido tiene la diferente habilidad de controlar a otros al tocarlos, mientras que la joven Kaori tiene tanto piroquinesis como una especie de clarividencia. Aunque me gusta este concepto de otros sujetos con poderes en esta fantasía, y más que Kido antagonice a la protagonista al final, no me gustó la explicación de que este estuvo trabajando para Hasegawa – pienso que no quedó bien como caracterización luego de que lo mostraran como alguien que sí estuvo interesado por Junko y pueda cambiar por ella, y para añadir más a esa contradicción, que al final se “disculpara” con ella telepáticamente luego de traicionarla. Para una película de misterio, esta se queda debiendo algunas explicaciones, y otras terminan siendo forzadas o poco satisfactorias.

Este concepto de personas usando un poder sobrenatural para castigar criminales, y luego ser consumidos por este y volverse tan sanguinarios como aquellos malhechores, también lo veríamos en Death Note, y aunque el libro salió antes que ese manga y ambas historias hayan tenido a Shusuke Kaneko como director para sus adaptaciones cinematográficas, dudo mucho que haya sido algo más que una coincidencia. Dicho esto, debo decir que me gustó cómo la historia de Miyuki Miyabe (supongo) manejó a la protagonista, con Junko admitiendo que lo que hizo contra esos criminales no estuvo bien, descubriendo que hay personas (incluso con poderes) peores que ella, y al final salvando a algunas personas para redimirse por lo que ha hecho.


La dirección de Kaneko, como era de esperarse, trae tanto fortalezas como debilidades a la película. La forma en la que muestra a los personajes suele no ser tan creíble y por momentos cursi, mientras que los brillantes efectos de fuego y la destrucción a gran escala dejan varias escenas impactantes. Como película de terror, tampoco me gustaron mucho las muertes y creo que pudieron haber sido más gráficas, pero en vez de culpar a Kaneko por eso creo que debería atribuírselo al limitado presupuesto y que esta cinta haya sido hecha en parte por la cadena televisiva de TBS, siguiendo sus estándares de violencia. El compositor Kow Otani de la trilogía de Gamera también volvería para esta película, dándonos una banda sonora mucho más intensa y memorable de lo que Crossfire merece.

Tampoco puedo culpar a los actores, honestamente creo que la mayoría hizo un trabajo decente y se tomaron enserio sus papeles, destacando por ejemplo a la carismática Kaori Momoi como la detective Ishizu. Y para añadir más familiaridad con la trilogía de Gamera también regresan algunos de sus actores, como Ayako Fujitani y Shinobu Nakayama ocupando papeles secundarios.


Al final, debo decir que aunque hay cosas que aprecio de esta película, es muy difícil recomendarla. El guion, aunque busque ser intrigante y cautivante, termina con varias ideas a medio cocer que no llevan a una conclusión bien elaborada o satisfactoria. Siento que varios de estos conceptos daban para más, podrían haber sido explorados mejor en un formato que se preste a tramas más extensas como una novela o una serie, pero que tratando de meter todo y resolverlo en una misma película termina como un sinsentido. Tampoco es como si la dirección –excluyendo las escasas y no perfectas escenas de destrucción– fuese de lo mejor. Claro que les podría haber salido algo mucho peor, pero al final del día, Crossfire sí deja que desear en más de un aspecto y no será del agrado de todos. Eso sí, si estas interesado en la filmografía de Shusuke Kaneko, esta película es una pieza sumamente interesante al tratarse del eslabón entre su trabajo en películas kaiju y sus próximos proyectos.

Valoración: 5/10

Es interesante, saber que los otros trabajos del director de la película más aclamada de la era Millennium de Godzilla no sean tan buenos como lo que hizo para ese género, mientras que Ryuhei Kitamura, el que hizo la entrega peor recibida de esa saga, tenga un estilo que le ha servido más en sus otros proyectos como director. Un ejemplo de cómo los talentos de algunos no rinden tan bien en otros géneros. Esperen más reseñas a las películas de esos dos directores en este blog, porque si alguien va a estar dándole atención a estos filmes poco conocidos, ese voy a ser yo.