sábado, 20 de agosto de 2022

Dragon Ball GT: Episodios 15 – 21


Episodio 15


Recuerdo bien este episodio, siempre fue uno de mis favoritos de esta saga, y es tan bueno como lo recuerdo. Esas palabras de Trunks al principio sobre volver a la tierra para reemplazar a Pan por Goten inmediatamente me hicieron sentir culpa por sentirme decepcionado por la inclusión de Pan en la aventura, y por la demente diatriba que escribí para la parte anterior sobre el rol de ella en la serie. Para este punto ya me he acostumbrado a Pan como parte del elenco principal y me he sentido mal por la forma que la serie la ha tratado, y ahora ella misma se percata de que es prácticamente una carga para el equipo y se lamenta por ello. Eso es… efectivamente dramático, pero esto es solo el principio de esta montaña rusa de emociones que es este episodio.

Al momento de llegar la nave es encarecidamente recibida por monstruos insecto que dejan al equipo sin agua, en necesidad de reparar su transporte y sofocándose por el calor del lugar. Qué gran día para Pan, luego de ser indirectamente llamada una inútil aterriza en este otro pésimo lugar y le es negado nuevamente el ayudar a los chicos, por lo que ella entra en otro berrinche y decida ir a buscar la esfera del dragón por sí misma para callarles la boca a esos dos. Este es uno de los momentos que me llegaron de niño porque entendía perfectamente esos sentimientos. Como el hermano menor de la familia entiendo lo frustrante que es que los demás te subestimen y sobreprotejan, lo cual sumado a la inmadurez fácilmente llevaba a tomar decisiones y conductas de las que arrepentirse.


Quizás esperaba originalmente que el episodio termine con Pan logrando encontrar la esfera y no terminando en otra historia de la damisela en peligro, pero que al final Giru la salve el día no me molestó en lo absoluto, y en parte sirve para unir un poco más a los personajes y va bien con el tono melancólico del episodio, así que fue una linda y conmovedora conclusión de todos modos. Pan no es la más fuerte o lista pero sigue siendo la preciosa hija de Gohan y siempre la apreciaremos y querremos que esté bien. Teorizar sobre cómo hubiese sido este arco con otro tripulante experimentado en aventuras me hizo darme cuenta de que probablemente no hubiese sido tan interesante y que muchos problemas serían resueltos de forma muy rápida y anticlimática, Pan por su parte trae una perspectiva más interesante al no tener experiencia en esta clase de cosas y diferir con Goku y Trunks, por eso no debería extrañar que hasta ahora he escrito mucho más sobre ella que los otros, ella es simplemente más interesante y entrañable.

Episodios 16 y 17


Finalmente llegamos al planeta del que proviene Giru para saber qué es lo que ha estado tramando todo este tiempo. Aunque Giru no ha tenido realmente un episodio enfocado en él y hasta ahora es un personaje misterioso la serie ha hecho un trabajo decente en hacer que nos encariñemos con él y lo consideremos como parte del equipo, el episodio anterior en particular fue uno de sus mejores momentos. Por lo que entenderán que la revelación de que Giru los estaba llevando a una trampa me dolió cuando vi la serie por primera vez, pero viéndolo ahora y sabiendo lo que pasa después me parece solamente extraño e incluso forzado... pero me estoy adelantando a eso.


La idea de estos episodios no está mal, con Giru revelando estar de lado de los malos y que estos capturen a los chicos por lo que Pan tenga que ir a salvarlos. Digo, esta inversión de los roles serviría como una compensación por cómo la serie ha tratado a Pan hasta ahora, ¿verdad? Pues, no exactamente. Esta es una de las mayores instancias en las que creo que no haber planeado los sucesos de la historia de antemano es más evidente. Veamos, capturan a Goku y a Trunks para… analizarlos… y sorprenderse por… ¿solo su poder? Y Pan llega a ellos con un plan de disfrazarse como una de las maquinas mutantes y después consigue dar con sus amigos tras enfadarse y atacar el lugar… qué original, se nota que se esforzaron en este preludio a la verdadera batalla y que saben bien lo que traerá la próxima saga. Con este pequeño reto cumplido y los chicos ya despiertos todo vuelve a estar en manos de Goku para encargarse de los villanos de turno.

Episodios 18 – 21


Pero no se desanimen por lo negativo que he sido con los episodios anteriores ya que aquí empieza lo realmente bueno de GT. En general me gusta mucho la estética mecánica de M2 y los villanos robots tampoco están tan mal así que unos cuantos buenos combates saiyajin son muy bienvenidos. Por lo menos en esta parte de las peleas es en la que GT sí se beneficia de no seguir un manga y planificar su propia historia al paso, ya que así pueden manejar mejor el presupuesto y el talento puesto para los episodios que realmente lo necesitan. El episodio 18 por ejemplo, estuvo a cargo del equipo de Masayuki Uchiyama, con esta primera batalla contra el escuadrón Sigma sirviendo como un mero calentamiento, siendo más cómica y menos problemática para Goku, por lo que el estilo caricaturesco de Uchiyama le queda de maravilla.


El episodio 19 es hasta ahora uno de los más pulidos y asombrosos de la serie, en varios sentidos. No solo se destaca la hermosa dirección de Mitsuo Hashimoto y la maestría del animador y supervisor Tadayoshi Yamamuro, sino también el regreso del guionista Atsushi Maekawa desde el episodio 6. Lo que más se agradece de Maekawa tanto en este episodio como en el otro es la forma tan perspicaz de manejar a los personajes, haciéndolos agradables y consistentes con sus caracterizaciones originales. Sus episodios han sido de los que menos veo quejas sobre Trunks o Pan, pero ahora le toca demostrar su excelente caracterización para Goku. Mucho se ha hablado de esos momentos lamentables en los que Dragon Ball Super ha mostrado al antiguamente admirable héroe como un idiota que bien podría estar poniendo en peligro las vidas de varios individuos de distintos universos porque aparentemente solo le importa pelear. El Akira Toriyama de ahora me da la impresión de ser demasiado olvidadizo e incluso indolente con sus personajes que escribió décadas atrás, solo recordando y aferrándose a características no muy acertadas de cómo los personajes han sido mostrados –y desarrollado—a lo largo de la historia. Joder, el tipo ni siquiera se acuerda del nombre de la serie actual y crea un título tremendamente idiota para la nueva película, pero él creó nuestra serie de la infancia así que es imposible que pueda idear una mala historia y definitivamente no volvió a la franquicia por el dinero, ¿¿verdad??

El Goku de Maekawa se siente exactamente como el héroe que vimos superar todas las intensas batallas de las series anteriores. Es un guerrero honorable y reconoce al general Rildo como su adversario, enfrentándolo con todo el entendimiento de su poder (¡más fuerte que una versión no especificada de Buu!) y sabiendo que éste es un sujeto que ha puesto a sus compañeros en peligro, —como dándole a Trunks el tratamiento de Han Solo— por lo que pelea con la seriedad debida. Este es el Goku experimentado que se las arregló para vencer a Freezer y escapar de Namekusei y puede bloquear espadazos con su dedo, no el Goku que no puede reconocer a Bills disfrazado de Monaka.


Un punto que quizá sí es debatible es la forma en la que ambas series tratan la transformación de súper saiyajin. He de admitir que en GT no es muy emocionante ver a Goku pelear en su forma básica porque sabemos que no lo está dando todo y que por ende su oponente no debe ser más que un enemigo menor, pero las veces en las que recurre a transformarse son más emocionantes por consecuencia, aunque son escasas. En Super es ridículamente común que cualquier don nadie obligue a Goku a no solo usar el super saiyajin, sino sus formas divinas. Eso hace que nos impresionemos más por estos adversarios, al coste de devaluar enormemente el poder de esas transformaciones. Entonces GT no tiene realmente muchos momentos emocionantes o peleas con mucho peso, mientras que Super sí pero cae en lo ridículo y hace ver mal a los héroes y a todo lo que pasaron anteriormente. 

No tengo mucho que decir de Rildo. Como personaje es otro general serio y plano, y sus habilidades antes de su forma final son de las más genéricas que le puedas dar a un enemigo robot, como el puño cohete. Y cuando finalmente llega a su forma final, se vuelve prácticamente el T-1000 de Terminator 2, aunque esto no lo digo para criticarlo, de hecho es decentemente novedoso en el ámbito de Dragon Ball y las animaciones hechas para sus secuencias de ataque no están nada mal. Lo de mezclarse con todo el metal del planeta lo hace ver imponente y es lo que más recuerdo de esta batalla.


Pan y Goku eventualmente también son petrificados y enviados al laboratorio de Myu, y justo cuando parecen estar absolutamente fregados, se revela que todo este tiempo Giru y Trunks habían planeado todo este rollo de Giru pretendiendo ser malo y de que Trunks no había sido congelado. Esa explicación fue suficiente para el yo niño con tal de que los héroes puedan vivir y que Giru regrese al lado de los buenos, ahora no puedo evitar cuestionar si había otro plan para la conclusión de este arco, porque el plan me parece demasiado riesgoso y no tiene tanto sentido. Digo, Trunks tendría que creer que todo lo que Giru dice sobre M2 y esos tipos malos es cierto y que éste no le está tendiendo una trampa. Además, vimos a Rildo convertir a Trunks en carbonita con su rayo, ¿eso era parte del plan? ¿Qué hubiera pasado si le hubiese dado a otro? Todo esto suena demasiado específico como para haber sido planeado, pero es lo que aparentemente la chiflada de Aya Matsui quería para este arco así que solo queda callarse y aceptarlo, porque al final del día este es su penultimo guion de la serie que tenemos que soportar y a quien le importa los detalles de esta saga, lo realmente interesante que la serie tiene para ofrecer está a un solo episodio y a eso es a lo que deberíamos dirigir nuestra atención. Así que estén atentos porque prometo no descuidar el sitio como he estado haciendo en estos difíciles meses.

sábado, 16 de julio de 2022

Dragon Ball Z Gaiden: El plan para erradicar a los saiyajin


Aquel OVA basado en el juego de Famicom de 1993. Me gustaría alardear diciendo que he jugado los juegos de DB de esa época o que ya había visto este especial hace años, pero no he sido un fan tan obsesivo como para buscar cada minúscula pieza de animación de la franquicia que existe. Aún hay una gran porción de contenido de Dragon Ball del cual aún me encuentro indiferente, pero este OVA sí se ve interesante y fue hecho en posiblemente mi período favorito de la franquicia, por lo que me parece digno de una mirada justa y una reseña en este blog.

Por más insignificante y prescindible que parezca este OVA y el juego en el que está basado, éste presenta algunos conceptos interesantes y piezas de lore que incluso veríamos más adelante en otros proyectos de Dragon Ball. El antagonista de turno que da inicio a esta pequeña historia es el misterioso doctor Raichi, cuyo plan en la primera parte (la que toma lugar en la tierra) consiste en propagar el gas destron que mata la vegetación de la tierra, suprime el ki de los luchadores, y crea algunos monstruos en ciertos lugares. Los guerreros Z se percatan de esto y se separan para destruir los generadores localizados en diferentes zonas del mundo lo más pronto posible. Luego de que terminen esta genérica misión trama de RPG, descubren que el último generador se encuentra en medio de la ciudad, y que este está resguardado por los guerreros fantasma de Freezer, Turles, Slug y Cooler.


Tras vencer a esos villanos revividos, Goku y los demás dan con la ubicación del Dr. Raichi y deciden ir hacia su planeta para vencerlo. En la segunda mitad del OVA –la del espacio– nos revelan que Raichi es un miembro de la especie conocida como los tsufur, una raza tecnológicamente avanzada cuyo planeta y tecnología fue arrebatada por los saiyajin luego de haber sido aniquilados por ellos. El Doctor Raichi creo una máquina bautizada como Hatchiyack que se alimenta del odio hacia los saiyajin, la cual volvió a operar años después de que los tsufur hayan sido exterminados, creando así a los guerreros fantasma que darían inicio a los sucesos de esta OVA. Luego de que los héroes lleguen donde Raichi y Vegeta acabe con él de un solo disparo, la máquina Hatchiyack –el verdadero villano de la historia– revela su forma final, a lo que los guerreros Z enfrentan juntos.


Ahora, aparte de lo interesante que es conocer sobre los tsufur y su trágico fin, todo lo demás que ofrece esta animación es contenido de Dragon Ball Z de lo más corriente y predecible. No sé qué tan divertido sea en el juego, pero no me emocioné mucho por ver a los guerreros Z yendo a pelear contra monstruos sin nombre a diferentes partes del mundo. La pelea contra Freezer y los villanos de las películas es mucho menos emocionante de lo que suena, con ésta durando unos pocos minutos y no ofreciendo nada espectacular en cuanto a secuencias de pelea o diálogos entre personajes, esto último en particular fue un muy penoso desperdicio porque es una de las pocas veces en las que podemos ver a estos personajes interactuar de manera oficial. (¿Cómo pudieron ignorar la oportunidad de hacer un dialogo jocoso entre Freezer y Cooler?)


Gran parte de estas carencias puede atribuirse al formato. Aparte de que la trama de un videojuego no se traduzca bien al de un OVA, también está el hecho de que ésta no dispone del tiempo de duración o presupuesto suficiente para darnos algo sorprendente. Como ya dije, las peleas no son nada espectaculares, pero no diría que en algún momento los personajes se vean feos o desproporcionados. El director Shigeyasu Yamauchi, quien estuvo a cargo de asombrosas películas como las de Broly y Janemba, se encargó de darnos varias tomas llamativas y atrapantes en esta OVA. Los impecables diseños de Tadayoshi Yamamuro usados para la película El Poder Invencible también parecen haber sido reutilizados para esta OVA, por lo que los personajes tienen un look fresco y bonito. Algunos de los mejores animadores de la serie trabajaron en esta producción, como Naotoshi Shida y Naoki Tate. Dicho esto, lo que hace ver patética a esta animación es que muchas veces en vez de animar escenas simplemente mantienen un fotograma estático por unos lentos y vergonzosos segundos. Por otro lado, algo que se agradece mucho es la banda sonora original compuesta para esta OVA, la cual tiene un sonido tan distintivo y moderno que de alguna forma encaja perfectamente con peleas de Dragon Ball Z.


Sí, este desconocido OVA tiene muchas razones para serlo, pero no me atrevería a decir que es malo. Primero porque no creo que uno deba esperar mucho de una pequeña animación hecha para complementar un juego ya de por sí nicho – estoy seguro de que los niños que recibieron este video con el juego estuvieron más que contentos. Y segundo porque a pesar de lo genérico y deslucido que es, también es completamente inofensivo. Todos los personajes que amamos de DBZ están ahí con sus personalidades intactas, y nada del lore añadido perjudica lo ya establecido en la franquicia. Hoy en día cada nuevo material de la franquicia tiene que tener algún retcon estúpido e innecesario que no hace más que arruinar lo que fue establecido antes de que Dragon Ball haya sido revivido para ser la sobreexplotación de Toei y Toriyama.

Valoración: 5/10

miércoles, 22 de junio de 2022

Dragon Ball GT: Episodios 6 – 14


Episodio 6


Je, este episodio parece responder a lo que dije anteriormente sobre el verdadero contenido de la saga no estando a la altura de lo que se muestra en los temas de inicio y especialmente de cierre, y me hace ver el GT que tanto disfruté de niño. La premisa es simple pero al menos no se extiende más de lo que debería – es prácticamente sólo la parte de rescatar a Pan de las abejas y después quitar la esfera de la muela del gigante. (Y otro punto a favor, la forma en la que resuelven ambos problemas sin usar violencia esta vez sí funciona porque la situación es menos seria.)

El nuevo planeta es todo lo opuesto a lo deslucido y sombrío que era Imegga, siendo éste grande, colorido, brillante, y muy acogedor. Las criaturitas (o criaturotas) son tan lindas y tiernas que es imposible odiarlas. Y sabiamente, el estudio Seigasha estuvo a cargo de hacer que este episodio sea tan visualmente agradable como lo había planteado el guion. Como no hubo ninguna pelea no diría que los animadores se lucieron mucho, lo cual no es el caso para Mitsuo Hashimoto, uno de mis directores favoritos de la franquicia. Adoro toda su composición en cada fotograma y su atención a los detalles, puedes notar que incluso en escenas insignificantes los personajes tienen poses llamativas.

Es un episodio lindo y encantador, en el que también vemos el progreso del equipo adquiriendo una de las esferas del dragón y gradualmente amistándose más con Giru. Parece que por fin estamos yendo en la dirección correcta…

Episodios 7 y 8


…pero en este par de episodios volvemos a las decepciones. Sí recuerdo estos episodios, pero no porque me hayan gustado en algún momento, sino porque son de los que los detractores de la serie más suelen mencionar para basurearla. Siento que los productores parcialmente aprendieron de sus errores y se dieron cuenta que el tono más suave y cómico funciona mejor para este arco, pero no pensaron mucho cuando idearon la trama de estos episodios.


Esto es *exactamente* una mala copia a ese episodio en el que Goku se viste de niña en Dragon Ball. No hay nada más que decir, es el mismo lío de un enemigo bufón de turno que resulta no ser tan amenazante como decía, pero ahora es peor porque en este punto de la historia éstos personajes ya se han encargado de villanos verdaderamente peligrosos por lo que no puedo dejar de pensar ¿por qué no simplemente le sacan la mierda a ese monstruo y se quedan con la esfera? Esto es tan estúpido y tedioso, comparable con otros rellenos irritantes como el falso namekusei de Z o el Vegeta de gelatina de Super. Aya Matsui debería estar avergonzada de haber escrito ambos episodios.

Episodios 9 – 14


No estoy seguro de qué tan planificado haya estado esta saga, pero a partir de aquí ya empezamos con algo parecido a un arco argumental, el cual eventualmente nos daría a conocer a los antagonistas finales de ésta y la próxima saga. Pero no se alegren todavía, primero tenemos que pasar por otros dos guiones de Aya Matsui llenos de payasadas (caramba…).

Finalmente vemos ese ominoso robot gigante dentro de una cueva que vimos en el opening, así como toda su secta y a los tipos malos detrás de ésta fechoría, pero primero nos enfocaremos en los esbirros que también sirven como ejemplo de las ideas ridículas de ésta serie. Honestamente, aunque nunca me hicieron gracia, esta vez no me irritaron tanto como esperaba. Claro que su chiste no hace más que hacer ver peores a los personajes y provocar algo de cringe a la audiencia, pero al menos nuestros protagonistas se ocupan de estos payasos en un par de episodios. Comparen la molestia que son los hermanos Para, con Ribrianne y sus chicas superasquerosas que se quedan con una cantidad agravante de tiempo en pantalla del torneo de la fuerza en Super. ¿Qué trio de chiflados les parece peor?


La tan tonta idea de los hermanos Para contrasta con el tenebroso concepto de los villanos. Para el yo de siete años, me dejaba desconcertado lo mucho que esta serie seguía metiendo conceptos aterradores, y eso de cierta forma ayudaba a que no me fije mucho en las carencias vistas hasta el momento – al menos puedo decir que el pequeño yo no estaba aburrido. La apariencia aterradora de la figura misteriosa a la que veneran es una cosa, pero el cómo la serie presenta a todas estas personas como una secta tenebrosa y que después nos revelen que todo esto era una fachada para alimentar de energía al monstruo convirtiéndolos en muñecos y lanzándolos a ese recipiente hasta ahora me parece macabro.

En ese entonces Dragon Ball era algo sumamente diferente a todas las series que había visto, y eran esas sorpresas y la incertidumbre de lo que vendrá después lo que me mantenía intrigado y hacía que todos estos episodios quedaran en mi memoria por tantos años. Lo único que podía hacer era apoyar y esperar que Goku y los demás puedan salir victoriosos. Y aquí viene otro de los eventos que sí me dio otra impresión viéndolo ahora: que Pan haya sido vuelta una muñeca y que sea raptada por Dorutaki. Debo decir que para este punto ya estoy empezando a entender por qué a tantos fans les desagrada Pan en GT. Es evidente que la intención detrás de esta saga era recrear la dinámica de personajes de la primera saga de Dragon Ball, en la que Goku, Bulma y Yamcha van a buscar las esferas del dragón, y por eso eligieron a Trunks como sustituto de Yamcha y Pan reemplazando a Bulma. Eran divertidas esas disputas entre Goku y Bulma por lo mucho que contrastaban sus personalidades, y no me parecía que Bulma fuese particularmente irritante o algo por el estilo, ya que ella sí tenía su ingenio y sus capsulas y demás herramientas la salvaban de ser una carga en la aventura. Pan por su parte, se mete a la nave como una intrusa y después no hace más que quejarse por todo el viaje. Hasta ahora estoy tratando de pensar en una forma en la que ella haya sido realmente útil. Digo, sabemos que Pan es realmente fuerte por ser parcialmente saiyajin, quizás ayude como más musculo para las peleas ¿verdad? Pues, aparte de vencer a algunos enemigos carne de cañón de estos planetas ya visitados, parece que su propósito en la historia es en realidad el de ser una damisela en apuros.

No me acuerdo de dónde, pero recuerdo a alguien decir que el rol de Pan en esta serie era precisa e intencionalmente el de ser la damisela en apuros, y que es también por esa razón que ella nunca se transforma en súper saiyajin. Así que ella sí fue planificada para ser la carga del equipo. De ser esta explicación cierta, eso no hace que Pan me disguste ahora, sólo me decepciona que la serie quiera tratarla como una inútil e incluso hacerla pasar por cosas terribles. Si me pongo a pensarlo aún más a fondo, este es otro caso en el que nos es negado el tener una luchadora entre los guerreros Z que esté a la altura de los personajes centrales, pero no es como si Dragon Ball –y los shonen en general– tratasen muy bien a sus personajes femeninos. El caso de Videl es el que me viene inmediatamente a la cabeza cuando pienso en este problema presente en la franquicia, pero por el momento voy a ahorrarme mis sermones sobre la misoginia porque esta entrada ya está siendo más negativa de lo que había intencionado originalmente.


Rudo, el dios de la destrucción original, no es un mal concepto. Su diseño y forma de pelear y hacerse más fuerte son suficientemente distintivas y traen un pequeño y divertido desafío sobre cómo vencerlo. No lo voy a negar, lo de dispararle a su punto débil desde tanto su interior como exterior, con todo y lo de la cuenta regresiva para sincronizarlo, hasta ahora me parece divertido. Quizás el problema con este arco es que sobran varios elementos (como los hermanos Para y ese asteroide plagiado de El Imperio Contraataca) por lo que termina alargándose más de lo necesario.

El hecho de que este arco haya sido antelado en el tema de apertura y que se revele que éste monstruo haya sido creado por el Doctor Myu me hace pensar en qué punto específico habrá cambiado los planes para esta serie. Casi todo lo que vimos en el opening ya pasó en la serie de alguna forma, como la nave escapando de una base, el gigante, y la pelea con un robot gigante en una cueva – así que todo hasta este punto fue planeado. Es bien sabido que el bajo rendimiento de la serie causó que ésta cambiase de planes, modificando el tono, abandonando algunas ideas y finalmente cancelando la serie. Pero recién aquí descubrimos sobre el Dr. Myu, el cual eventualmente nos llevaría a la saga de Baby. ¿La saga de Baby estuvo planeada desde el principio? ¿Qué hay de las sagas posteriores?


Estos episodios también han cambiado mi parecer sobre el ámbito de la animación. En la parte anterior dije que esperaba que la calidad sea irregular entre episodios, pero GT de hecho me sorprende con lo consistente que es en cuanto a su formidable calidad. Claro que como no ha habido muchas peleas no diría que hasta ahora me he quedado asombrado con un episodio en particular, pero la mayoría están más que bien en cuanto a los personajes viéndose con proporciones y expresiones correctas, y movimientos y efectos especiales decentes. Incluso el episodio 12 que estuvo supervisado por Masayuki Uchiyama realmente no se ve tan mal, y el siguiente episodio se vio espectacular gracias al trabajo de Tadayoshi Yamamuro. Por supuesto que desde aquí ya empezamos a ver algunos de los rasgos en el estilo de dibujo de Yamamuro que lo llevarían a su decadencia, como su extenso uso de brillos, pero personalmente su trabajo en GT aún me parece muy atractivo.

Esta revisión está cambiando mi percepción hacia esta serie más de lo que había previsto, y en más de un sentido. Aparte de aspectos como en la animación que superó mis expectativas, creo que algunas de sus ideas no resultaron ser tan buenas como habían pensado y han sabido menos en cómo llevarlas a cabo de forma que nos den algo realmente entretenido y satisfactorio – la gran mayoría de ésto se siente como una tontería innecesaria que no tiene porqué ser mostrado tan extensamente a la audiencia, como muchas otras sagas y episodios de relleno creadas por Toei, vistas también en las otras series de la franquicia. Sigo emocionado por las próximas sagas por venir, y siempre supe que esta primera saga es mi menos favorita, pero creo que será inevitable toparme con más desilusiones en los próximos episodios.

viernes, 27 de mayo de 2022

Dragon Ball GT: Episodios 1 – 5


♫Tu sonrisa tan resplandeciente, a mi corazón dejó encantado…♪

Menuda nostalgia al oír eso. Es un recuerdo de cuando yo y mis hermanos mayores vimos Dragon Ball Z y posteriormente también GT por televisión, por ahí en las noches del 2007. Amaba ambas series, aún si Z no la empecé a ver por el principio (sino desde el final de la saga de Cell), y que desafortunadamente no hayan pasado los últimos episodios de GT (como nunca lo hacen), por lo que un tiempo después mis hermanos compraron toda la serie en DVD –desde Dragon Ball hasta GT– y pude verla como se suponía. Al igual que para muchos otros chicos de mi época y procedencia, Dragon Ball fue mi introducción al anime y al infernal mundo otaku en general.

Lo que sigue es lo que puedes imaginar de mí, cual niño de primaria me puse a investigar sobre la serie por internet, ver AMVs, fanart, gameplays, y desear que haya nuevo material de la serie por venir. Yo era de los que creían en lo de Dragon Ball AF, pero eso no me llevaba a ninguna parte. No me gustó ese especial de reunión de 2008, y aunque sí disfruté de esa otra aventura de Bardock, no era suficiente. Por esos años mi enfoque era encontrar las películas por DVD y asegurarme de ver los episodios de Dragon Ball Z Kai cada vez que los estrenaran por televisión. La verdadera continuación de manos del “incuestionable” genio de Toriyama vendría unos años después en forma de película… pero para ese entonces mi apatía por la franquicia se encontraba en su punto máximo, y continuó estándolo por al menos seis años – simplemente ignoré Dragon Ball Super y todo el nuevo material de la franquicia.

Akira Toriyama sí estuvo involucrado en la creación de GT, como en diseño de personajes. De ahí esta ilustración.

Entenderán que mi experiencia con la franquicia ha hecho que tenga favoritismo hacia ciertas partes y períodos. Es imposible hablar de Dragon Ball GT sin mencionar la pésima reputación que ha tenido con el fandom, recuerdo que cada vez que alguien mencionaba dicha serie siempre vendrían al menos un par de usuarios a menospreciarla como si fuera la peor desgracia que le haya pasado a toda la saga. Estuve de acuerdo con varias de las razones para criticar la serie, pero por la conchesumare, el odio hacia GT me pareció terriblemente desmesurado, la gente parece buscar cualquier pequeña razón para decir algo malo de ésta, y otros solo querían “odiarla” para quedar bien con los demás. Cuando llegó la Batalla de los Dioses en 2013 todos ellos pudieron alegrarse y seguir con lo de que “solo Toriyama puede hacerlo bien”, y el hype continuó con la otra película y la nueva serie.

Mi pasión por la franquicia volvió en 2019 cuando decidí volver a ver las películas de DBZ, incluyendo los míticos especiales de TV de Bardock y Trunks que nunca había visto. En 2020, con todo mi entusiasmo recuperado, decidí finalmente ver Dragon Ball Super, mucho después de que haya terminado su emisión y su estado como la incuestionable y “magistral” continuación oficial de Akira Toriyama que los fans consideraban. Desde ese punto de vista neutral, las fallas de la serie se hicieron mucho más notorias y mi parte cínica no podía ignorar lo mucho que esta continuación se sentía como un cashgrab sin alma. No diría que detesto Super, hay muchas pequeñas cosas buenas e ideas que me gustaron, pero siento que la ejecución para muchas de estas dejaron mucho que desear, y algunas otras ideas me parecieron completamente repudiables. Había tortuosos momentos viendo la serie que me hacían pensar “rayos, desearía estar viendo otra serie de Dragon Ball… incluso GT” y eso me lleva a lo que estoy escribiendo en este momento.

Estamos en 2022 y las opiniones parecen haber cambiado un poco. Ahora los elitistas que dicen “solo lo canon/hecho por Toriyama es bueno” también son ridiculizados por otra porción del fandom. Muchos otros fans que quedaron desilusionados por cómo resultó Super también están criticándola más, y aunque definitivamente no se ha vuelto una opinión popular, muchos afirman que GT de hecho sí hizo muchas cosas bien y que quizás fue mejor que Super. Todas estas discusiones me han hecho querer volver a ver GT y dar mi sincera opinión.

La última vez que vi GT fue a finales de 2014. Un compañero de clase que también era fan de Dragon Ball me pidió que le preste mi DVD de GT porque él nunca la había visto, por lo que decidí verla una última vez antes de entregarle mi disco para que la vea durante las vacaciones… solo para que él se mueva a otro colegio el próximo año escolar y yo prácticamente le haya regalado mi disco. En esta serie de entradas voy a pasar por todos los episodios de la serie y comentar sobre estos, voy a tratar de señalar todo lo que salió bien, lo que salió mal, y dar mis opiniones generales sobre la serie y la franquicia en general. Estuve planificando esto desde prácticamente la concepción del blog y estoy ansioso por volver a ver una serie que ya he visto y ver cuánto puede cambiar mi opinión de ésta al verla con mi perspectiva actual. (Por ejemplo, recientemente terminé de ver Kamen Rider Faiz por segunda vez y la disfruté mucho más que en mi primera mirada, hasta se volvió una de mis series favoritas.)

Episodios 1 y 2



Lo primero que vemos en GT ya es algo que inmediatamente deja en ridículo a Super – me refiero a cuanto han cambiado físicamente los personajes en comparación a cómo los vimos en Z. Siempre me pareció ridículo y cobarde que la supuesta “secuela” oficial de DBZ ni siquiera tome lugar después del verdadero final de la serie, y que los personajes no hayan envejecido nada a pesar de que sí haya pasado unos años después de la derrota de Buu. Que Goten y Trunks se vean de seis años a la edad de 13 me parece peor que inquietante (y ni hablar de Marron, la perpetua preescolar). Aún más ridículo es cuando en un mismo episodio de Super nos muestran el flashback de la muerte del Gohan del Futuro con Trunks de 14 años, y ese sí se ve como alguien de su edad. Pero Dragon Ball Super está tan enfocado en vender nostalgia que de ninguna forma iba a cambiar la apariencia de los personajes por más ilógico que sea – tienen que vender juguetes de los personajes tal como los habíamos visto en Z. Por esa parte GT me parece más refrescante, siempre me encantó ver crecer a los personajes de la serie y creo que crea una conexión mayor con la audiencia – vemos su evolución como personajes tanto de forma física como emocional. Los nuevos diseños que le dieron a cada personaje por otra parte, varía un tanto entre qué tan bien quedaron, pero ese es un aspecto que si no te gustó deberías culpar a Toriyama, porque él estuvo a cargo de esos.

Tampoco entendí por qué volvieron niños a Pilaf y su banda en Super, eso fue tan estúpido e innecesario y después ellos no hacían más que molestar y arruinar todo la tensión dramática en el arco de Goku Black, siendo ellos no más que un recordatorio de que la serie está dirigida a niños. Dragon Ball GT por suerte solo usa a esos bufones para pedir el deseo que arrancaría la serie, y de ahí respetuosamente los deja tranquilos. Pero la consecuencia de esto es una de las cosas que más me tienen desconcertado. No recuerdo muy bien pero creo que ni en 2007 me gustó la idea de volver a Goku un niño, aunque tampoco es como si arruinara toda la serie para mí. Dragon Ball siempre fue una serie extraña y surrealista, lo cual además de que la haya visto de niño quizás ayudó a que sea más tolerante con ese concepto.

Hablando de verla cuando era niño: por ese entonces no sabía nada de lo que seguía en la historia y la premisa de la serie me parecía emocionante. La idea de una aventura por el espacio sonaba como algo realmente refrescante luego de las interminables peleas y momentos slice of life de DBZ, o al menos así sonaba para el ignorante e ingenuo yo niño que no había visto Dragon Ball. Lo que añadió a esa buena impresión fue lo buena presentación de ésta fueron sus innegablemente buenos temas de inicio y de cierre. En serio, no tengo nada que decir de Dan dan kokoro hikarateku que no se haya dicho antes, salvo quizá que prefiero la versión en latino que en japonés. Es una grandiosa canción con un exquisito sonido noventero, y para los que saben ingles les recomiendo este video que examina minuciosamente lo hermoso que es visualmente.


Eso sí, la animación es otro punto irregular, lo cual de hecho es de cierta manera consistente con la calidad de sus predecesoras. El primer episodio, a cargo del estudio Seigasha, presenta espectaculares efectos de explosiones y escombros en la pelea inicial de Goku contra Uub, así como la majestuosa aparición del dragón súper-dúper-gigantesco, y una consistente expresividad en los rostros de los personajes – esto último se agradece especialmente a Naoki Miyahara y Kazuya Hisada. Por otra parte, el segundo episodio estuvo supervisado por el menos talentoso Masayuki Uchiyama del estudio Last House, por lo que éste tiene expresiones menos pulidas, movimientos menos dinámicos y en general un estilo de dibujo más soso y caricaturesco. Claro que se agradece que hayan puesto al mejor estudio a cargo del episodio más exigente en cuanto a animación, pero es lamentable que Uchiyama vaya a estar a cargo de muchos otros episodios por venir de la serie. (Dragon Ball Z también sufrió de alrededor de un cuarto de su total de episodios siendo masacrados supervisados por él, rayos.)

En el segundo episodio vemos a otros personajes conocidos con sus nuevos aspectos, como el Vegeta bigotón que a nadie le gusta. Goten y Trunks fueron los que más esperaba ver, y recuerdo bien que amé verlos como jóvenes y viviendo su propia vida. Como el hermano menor de la familia no podía evitar pensar en Goten como alguien como yo y le tenía algo de cariño, quería ver más de él y que logre algo significativo. Por eso no tuve un problema con algunas incoherencias argumentales en Z como que esos dos consigan el super saiyajin sin algún empuje emocional, pero actualmente entiendo por qué a otros les molesta. Sí creo que eso ha devaluado el super saiyajin original y momentos como la pelea de Goku contra Freezer. Super ha sido mucho peor en eso, nunca voy a entender cómo hay gente que defiende la idiotez de esa "explicación científica" o que las Mary Sue del universo 6 lo consigan por un hormigueo en la espalda. Al menos agradezcan que en GT nadie más lo ha conseguido de la nada, haters.


Volviendo a GT, otra de las primeras decepciones que me llevé de pequeño fue que a Goten le haya sido negado ser un protagonista y unirse al viaje. Supongo que de hecho era de esperarse que no iba a ir porque solo Goku, Trunks y Pan son enfocados en el opening, pero igual estaba un poco triste por eso. (Y déjenme decirles, Super no trató mejor a Goten en lo absoluto. Goten es completamente irrelevante en Super.) Esto fue indudablemente para darle el protagonismo a Pan… de quien también me gustaría comentar ahora mismo. Ya he dado varias opiniones impopulares en lo que va de ésta revisión, así que creo que ustedes deben haber previsto que a mí de hecho me gusta Pan y nunca entendí cuál es el problema que la gente tiene con ella. Nunca sentí que ella tenga cualidades realmente repelentes como mezquina, insincera o falsa, y gran parte de su actitud quejumbrosa puede ser justificada porque es una niña (como que le moleste que la traten como tal) o porque directamente están siendo malos con ella – ella es alguien con personalidad y en gran parte incomprendida, como muchos a esa edad. Aunque claro, recién acabo de volver a empezar esta serie y la última vez que la vi fue hace más de siete años, así que está por verse si mantengo esa opinión sobre ella.

Y gracias al guion y la decisión de los productores, Goku y Trunks embarcan su viaje por las estrellas con esa intrusa para la (supuesta) gran aventura de la serie.

Episodios 3 – 5


Honestamente, no recuerdo mucho de esta saga, a pesar de que sí la vi unas cuantas veces. Cada vez que volvía a ver la serie recordaba que esta primera parte era esperar a que empiece la siguiente saga, aunque no diría que me parecía irritante o aburrida o algo por el estilo, solamente no la encontraba tan emocionante. Por varias razones, que voy a ir recordando en esta revisión. El primer paradero es el deslucido planeta Imegga (siento que esa descripción encajará para los próximos destinos). Me gusta algo la idea, con nuestros héroes topándose con una sociedad nefasta controlada por un tacaño tirano que los obliga a sacar dinero a los demás por la fuerza, y que Goku y los demás se ofrezcan a liberarlos. Aparte de que no nos presentan inicialmente a estas personas como realmente miserables sino como avaros caricaturescos y que por eso sea difícil que nos importen, todo esto se siente como una nimiedad comparado con los grandes eventos que vimos anteriormente, como salvar el universo de ser destruido por Kid Buu. El momento en el que esa familia es despojada de su hogar por los robots de Don Kia realmente me gustó, si la serie hubiese mantenido ese tono triste y nos hiciese enfocarnos en alguno de los pobres habitantes de esta sociedad (como, no sé, ESA familia), creo que esta idea hubiese funcionado mejor.


En estos episodios Giru también aparece literalmente de la nada para volverse el nuevo radar del dragón y mascota del equipo. No recuerdo muy bien cómo solía sentirme sobre éste, creo que me parecía algo lindo, pero no mucho más aparte de eso. Quizás no ayuda que es introducido como otra de las tantas molestias en este planeta, y que las formas de resolverlas no hayan sido interesantes. La serie trata de hacer un pequeño punto de que no todo tiene que resolverse con violencia, pero ir a recuperar la nave de la fortaleza enemiga a escondidas tampoco es emocionante – y terminan usando la violencia de todos modos, por lo que esto no era más que una tonta excusa para alargar más este ya de por sí tedioso arco.

Lo único que recuerdo bien de estos episodios es que el villano de turno me inquietó un poco. No estoy hablando del tipo de cabello rosado, ese es un chiste mal contado, sino de Lezick (¿así se escribe?). Esa escena en la que repele el kamehameha de Goku y lo reconoce como un saiyajin consiguió ponerme los pelos de punta. Ese tono de voz, esa ambientación oscura, el contraste con el tono cómico de este arco, y especialmente las implicaciones que tienen su poder y conocimiento causaron una gran impresión en mí de pequeño.


En este punto las escalas de poder ponen a los personajes como muy por encima de destructores estelares. Mucho se habló del terrorífico poder de Majin Buu siendo capaz de destruir una galaxia, y está bastante claro que Goku luego de entrenar por muchos años ha superado enormemente ese poder al punto de que puede pelear igualado con Uub –la reencarnación de Kid Buu– en su forma básica. Así que un oponente que pueda hacerle frente a Goku debería tener una buena explicación para tener ese poder. La pelea en sí es efímera y no muy impresionante, pero el hecho de que Goku haya tenido que transformarse para vencerlo significa que Lezick es alguien a quien temer.

Muchas preguntas quedan sin responder sobre este personaje. Creía que tenía algún rencor contra los saiyajin, pero éste parece amistoso con Goku luego de ser vencido por él. ¿Cómo habrá conseguido tanto poder? ¿Se habrá enfrentado a otros saiyajin? ¿Sabrá de Freezer y su imperio? No estoy señalando estas incógnitas como un punto negativo, es sólo que me parece interesante pensar y teorizar sobre todo eso.


El yo pequeño no se sintió desalentado por estos episodios, de hecho aún tenía grandes esperanzas por lo que la serie tenía para ofrecer. Algo que me hace sentirme aún más decepcionado por este arco es lo soso que es su verdadero contenido en comparación a lo que se muestra en el opening y el ending. Este último por cierto, tiene algunas de las imágenes más hermosas y pintorescas que se han visto en toda la franquicia, las cuales son perfectamente complementadas por la cálida melodía que es Hitori janai. Pocas cosas me ponen más nostálgico que ese ending, especialmente en la versión latina, la cual también prefiero que su contraparte japonesa. Si esta saga hubiese sido tan hermosa como la pintaban el opening y el ending, GT hubiese sido algo más…

Sea como sea, trataré de mantener una mente abierta y señalar todas las fallas y aciertos que encuentre en esta nueva mirada a la serie, porque estoy harto de que la gente se niegue a examinarla más a fondo por culpa del vago consenso de “buenas ideas, mala ejecución”.

jueves, 12 de mayo de 2022

Miho Nakayama: Collection II


El blog está tomando la forma que he visualizado en mi mente desde hace años, y es tan satisfactorio pasarme por aquí a verlo y revisar la moderada atención que recibe. Siempre me sentí rodeado de mal gusto en cualquier sitio web al que vaya, por lo que es simplemente hermoso tener un lugar en el que pueda educar a los plebeyos y contar mis experiencias. En esta ocasión hablaremos del segundo álbum recopilatorio de Miho Nakayama, como parte de esas lecciones de buen gusto.


You’re My Only Shinin’ Star (1988)


“Eres mi única estrella brillante” y la primera en esta lista que me tiene algo indeciso sobre qué tanto me gusta. Tengo un gusto especial por estas baladas lentas y melancólicas, y creo que ese estilo va perfectamente para Miho, su voz es tan fuerte y su entonación no se aleja mucho de la perfección, permitiendo que la canción tenga toda la emoción que buscaba. Ahora, la parte instrumental es igual o más ambiciosa, pero creo que la canción se hubiese beneficiado de una composición más simple para añadir más al tono melancólico – la canción es demasiado ruidosa para su estilo. Dicho esto, es muy buena canción, pero no diría que es de mis favoritas.

Ningyo hime mermaid (1988)


Ahora vamos con algo más acorde a los trabajos anteriores de Miho, particularmente similar a las últimas de 1987 como Catch Me, aunque ésta de hecho significó un cambio importante en su discografía (y que haría que este álbum recopilatorio se diferencie lo suficiente de su predecesor). Esta es la primera que contaría con la composición de CINDY y la letra de Chinfa Kan. Este estilo es… más moderno, por así decirlo, con sintetizadores y otros nuevos instrumentos. Igualmente me encanta el ritmo, CINDY sí que sabe hacer algo sutil y pegadizo, y tanto el canto como la instrumentación es perfecta. ¿Qué más puedo decir? Es una grandiosa canción. Si sirena no es una excelente canción pop de finales de los 80s, no sé qué lo sería.

Witches (1988)


Por si no lo recuerdan, en mi comentario sobre el álbum anterior mencioné que JINGI Aishite moraimasu es mi canción favorita de todas. Y pues, llegó el turno de mi segunda canción favorita: Brujas. Esta continúa con el estilo de mermaid, siendo también manejada por CINDY y Chinfa Kan, solo que esta exagera muchos de los componentes que la hicieron tan buena… y el resultado es increíble. No me voy a cansar de decir que el canto de Miporin es excepcional, y esta canción consiste en ella cantando y repitiendo las mismas notas fuertes. Sé que la composición es algo repetitiva, y tampoco me gusta tanto la letra (Boy, I wanna be your number one), pero desde que la oí por primera vez ha sido de mis favoritas, y la he escuchado más veces de las que me gustaría admitir.

ROSÉCOLOR (1989)


La trilogía de colaboraciones con Cindy y Chinfa Kan termina en un apropiado cambio de ritmo. Aprecio este ritmo más tranquilo y melodioso, creo que contrasta bien con las dos anteriores. Aun así, esta tampoco es una de mis favoritas del álbum, no creo que ésta tenga tanta emoción (no es particularmente romántica o melancólica), y termina siendo algo genérica.

Virgin Eyes (1989)


Continuando con lo de otros artistas de renombre ayudando a Miporin, le toca a Anri poner su estilo en algo de ella. Admito que no se mucho de Anri, realmente aprecio su intención de hacer una melodía pegadiza y estilosa que va acorde con los otros éxitos de Miho, pero no siento que esta canción me haya encantado. No sabría señalar con exactitud que es exactamente lo que no me gusta de ésta – definitivamente no es la parte de Miho, ella lo hizo tan bien como siempre. Quizás es lo mucho que la composición alarga algunas partes, lo que hace que el ritmo no sea tan atrapante.

Midnight Taxi (1990)


Estamos alternando entre canciones rítmicas y lentas en este álbum, y las movidas han estado ganando, pero Midnight Taxi es la que rompe este patrón… más o menos. Creo que tengo un gusto especial por esta canción, es tan diferente en varios sentidos… como en la interesante elección de instrumentos como la armónica del inicio. La vibra en sí también es interesante, es melodiosa y nostálgica, de una forma que la hace placentera y agradable. Aunque también opino que al igual que la anterior ésta se alarga más de lo que debería.

Semi-sweet no mahou (1990)


Es “Magia semidulce” o algo así. Lo que sí sé es que Cindy regresó para dar una canción muy divertida. A decir verdad, hay cosas que realmente no me gustan de esta, como lo mucho que la parte instrumental y las otras voces opacan el canto de Miho, y que de hecho su tono es mucho más bajo en comparación a las anteriores, sin mencionar que la composición es algo empalagosa. No sé cómo, pero CINDY consiguió que la canción se sostenga a pesar de todo eso.

Megamitachi no bouken (1990)


Lo primero que me atrapó la primera vez que la escuché fue la parte instrumental, exactamente porque me recordó a la Sega Genesis, y como esa consola ha tenido algunos de mis temas musicales favoritos de todos los videojuegos, entenderán que aprecio mucho esta canción. La parte de Miho no está nada mal y tiene algunas líneas realmente divertidas en la letra (sugar sugar lady…), pero creo que pudieron haber trabajado más en la composición, no creo que haya mucha diferencia entre los versos y se vuelve algo repetitiva luego de escucharla por un tiempo.

Aishiterutte iwanai! (1990)


Esta me gusta tanto como la anterior, pero entiendo por qué no es tan popular. No es que haya algo exactamente malo con ésta, es sólo que muchas de sus otras canciones hacen algo similar y esta no destaca tanto entre el montón. Aun así, aprecio el tono tan alegre y la composición armoniosa en general, pero tampoco hace el mejor uso del canto de Miho, esta es una canción que ella fácilmente pudo haber tenido en sus inicios. Aunque escribir eso me ha hecho recordar lo diferente que es el sonido de 1990 en comparación al de los años anteriores – digo, compara esto con algo como Close Up.

I can’t follow you (Bonus, 1990)


Esta fue usada para una película o algo así, no estoy seguro de si fue lanzada como su propio disco. Me encanta lo ominoso que es la parte instrumental, lo cual junto al melancólico canto de Miho en esta ocasión sí que crea algo apropiadamente diferente para terminar con gracia este álbum.